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Conejos, cobayas y hámsters también tienen que ir al dentista

Aunque no lo crean algunos roedores también necesitan cuidados dentales. Un control a tiempo previene de enfermedades que pueden ser desde leves a graves

MadridActualizado:

Son pequeños, pero también necesitan nuestra atención. No solo los perros o gatos pueden tener problemas bucales. A la hora de cuidarlos y atenderlos como se merecen no podemos olvidarnos de los pequeños roedores (conejo, jerbo, hámster, cobayas, ratones blancos, chinchillas y conejillos de indias), ellos también necesitan un control dental. Esas pequeñas mascotas son animales que desgastan mucho los dientes y la mayoría de estos son de crecimiento continuo. Casi todos ellos tienen como base de su dieta las semillas.

Los incisivos -los conocidos popularmente como dientes de conejo- de estos animales están creciendo durante toda su vida, mientras que los premolares y molares dejan de crecer antes de la pubertad del animal. Por otra parte, conejos, cobayas y chinchillas, que se alimentan principalmente de heno y hierba, todos sus dientes crecen durante toda la vida y el desgaste, por tanto debe ser continuo.

Por ello, la alimentación debe ser muy estricta. Así, si a nuestro hámster o ratón blanco le damos solo alimentación blanda (verdura y frutas) impedimos que sus incisivos no se desgasten y crecerán de manera exagerada. Esto hará que nuestro pequeño «colega» tenga serios y dolorosos problemas en su boca y aparato digestivo. Algo semejante sucede con las cobayas, conejos o chinchillas. Deben comer semillas, fruta y verdura, pero su dieta también debe contener heno y verduras de las llamadas fibrosas para mantener -nunca mejor dicho- sus dientes a raya.

Para evitar cualquier problema desde aquí les aconsejamos controlar de forma periódica los dientes del animal ya que un sobre crecimiento de los incisivos es fácil de detectar; pero sin embargo hay otras piezas como los premolares y molares, que están menos a la vista, que también crecen... y esto les puede producir como decimos serios problemas e incluso si no se coge a tiempo la muerte del animal.

Para que todo vaya bien y sin sobresaltos les recomendamos -según fuentes veterinarias especializadas en pequeños roedores- además de su pienso y fruta, el heno ayuda a desgastar los dientes de forma horizontal, evitando que estos crezcan de manera exagerada. Por otra parte, si el animal come muchas semillas, los dientes trituran en lugar de limarse, por lo que hace sufrir a la raíz del diente. El heno posee grandes cantidades de fibra que los necesitan para que su sistema digestivo esté en perfectas condiciones.