El colapso de las colmenas

Las abejas están desapareciendo. ¿Por qué? ¿Cómo afecta eso a nuestra alimentación? ¿Cómo podemos evitarlo?

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Intoxicadas

Intoxicadas

«En la entrada de la colmena puedes ver abejas caminando en círculos, retorciéndose, intentando limpiarse, se ve claramente cómo están agonizando»; así describe el veterinario Enrique Simó la escena a la que se enfrentan durante los primeros meses del año apicultores de las zonas de Valencia, Murcia y Andalucía con la floración de nectarinos y melocotoneros.

Es la primera gran mortandad de la temporada y se repite cada año. Además, las obreras que no mueren junto a la flor y consiguen llegar a la colmena, llevan consigo el polen envenenado que terminará por afectar a la reina y a las crías.

«Cuando viene la floración de los cítricos ya no hay casualidades, van a matar a las abejas directamente» Enrique Simó, Servicios Técnicos ApiADS

Según denuncia la la agrupación ApiADS, en cada ejercicio, encuentran restos de plaguicidas en las abejas muertas (clorpirifós, imidacloprid), a pesar de que los propios fabricantes desaconsejan la aplicación de sus productos mientras se mantiene la flor en el árbol.

La mortalidad de las abejas en Valencia (fotos de Greenpeace)

Simó, al frente de los servicios técnicos de la asociación, alerta de la presencia en los campos españoles de pesticidas prohibidos: «Aconsejamos a nuestros apicultores que no se queden en la zona, que durante el mes de febrero se trasladen a otras localidades sin frutales tempranos».

El síndrome del colapso de las colmenas

En el otoño de 2004 apicultores de todo el mundo comienzan a alertar de pérdidas masivas en sus colmenas. Entre un 30 y 90% de las abejas adultas desaparecen, quedando únicamente la reina y las crías. Ni rastro del resto de la colonia, no hay cadáveres, ni abejas enfermas; simplemente, se desvanecen. El fenómeno se denomina síndrome del colapso de las colonias (CDD por sus siglas en inglés, Colony Collapse Disorder) y afecta tanto a colmenas de abeja de la miel, como a las abejas silvestres.

«En España hay graves problemas de mortalidad de colmenas»Raquel Martín, investigadora en el Centro Agrario de Marchamalo, IRIAF
El colapso de las colmenas.

Ataque al sistema nervioso

Hace apenas un mes, el diario británico The Guardian publicaba la filtración de un borrador de la Comisión Europea con la propuesta de prohibición total de tres plaguicidas peligrosos para las abejas. Se prevé que los Estados miembros se pronuncien mediante una votación este mismo mes de mayo, con lo que la normativa podría entrar en vigor ya en 2017.

Los pesticidas señalados son tres viejos conocidos del organismo europeo: el tiametoxam, hecho por Syngenta, y la clotianidina y el imidacloprid, fabricados por Bayer. En diciembre de 2013, la Comisión Europea prohíbe el uso y venta de semillas tratadas con estos tres productos durante un periodo de dos años; el organismo considera que existe un «riesgo agudo elevado para las abejas» y que la exposición a estas sustancias perjudica el desarrollo y supervivencia de las colonias.

Este tipo de pesticidas, denominados neonicotinoides, actúan afectando al sistema nervioso central de los insectos; varios estudios presentados por la Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) ya vinculaban los efectos subletales del tiametoxam con problemas de desorientación en las obreras y dificultad para volver a la colmena.

Después de la moratoria, finalizada el pasado diciembre de 2015, la EFSA evaluó los datos recogidos llegando a la conclusión de que el riesgo para los polinizadores por la exposición a estos químicos utilizados en campos de cultivo era alto o muy alto. Mientras, en EE.UU., la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) acaba de publicar sus primeras conclusiones acerca del uso de cuatro neonicotinoides, que relaciona con incrementos en la mortalidad y el descenso en la producción de miel.

Se trata de formulaciones químicas muy sofisticadas, que se pueden aplicar a la semilla y penetran en la planta durante su crecimiento extendiéndose por la raíz, el tallo y las hojas. Tienen un efecto residual largo.

¿Qué son los neonicotinoides?
«La abeja es un indicador biológico muy sensible, aunque ha superado cinco extinciones masivas, a este paso no superará la extinción de los agrotóxicos y el manejo que está haciendo el ser humano»Jesús Manzano, apicultor de Ecocolmena

En 2015, la revista Nature publicaba un inquietante estudio, en el que se concluye que las abejas no discriminan las plantas tratadas con neonicotinoides, de hecho, se sienten más atraídas por el néctar con pesticidas.

Para Jesús Manzano, apicultor ecológico al frente de Ecocolmena, las medidas tomadas por los países hasta ahora son insuficientes: «Las evidencias eran tan contundentes como para haberlos prohibido, no para hacer una moratoria de dos años», además «la restricción se dirigió a la distribución de semillas, pero no a su utilización, por lo que los fabricantes han podido vender durante este periodo la producción almacenada».

Jesús Manzano, apicultor ecológico: «Sin las plantas de cobertura nos quedaríamos sin nada».
Jesús Manzano, apicultor ecológico: «Sin las plantas de cobertura nos quedaríamos sin nada».
Jesús Manzano,apicultor ecológico: «Sin las plantas de cobertura nos quedaríamos sin nada».

Ahora que la prohibición total parece factible, al menos en los países de la Unión Europea, recuerda que no hay que perder de vista que el problema de la despoblación es multifactorial y sus repercusiones, difíciles de controlar. El 80% de las plantas con flores necesitan de la polinización animal para reproducirse. En cuanto a la alimentación humana, abejas, avispas, abejorros, mariposas y otros polinizadores son esenciales para la producción del 35% de los cultivos que consumimos.

A pesar de que el foco se sitúa en los neonicotinoides, Mariano Higes, asesor de investigación del Centro Apícola Regional, alerta sobre otras sustancias utilizadas masivamente, «hay insecticidas de los que nunca se habla, como el clorpirifós, muchos fungicidas o los herbicidas totales, que eliminan muchas plantas fuente de alimento para los polinizadores y suponen un riesgo muy importante (…) Todo el mundo habla de la moratoria de tres neonicotinoides que aparecen en el 0,5% de las muestras y nadie habla de otros plaguicidas que aparecen en el 80% de las muestras».

Guerra de guerrillas

Los apicultores señalan sin vacilación al cambio climático y los pesticidas como dos de los principales responsables del descenso en las poblaciones de las cabañas apícolas en todo el mundo. Estas dos circunstancias debilitan al grupo frente al ataque de ácaros y parásitos llevando en muchos casos al despoblamiento.

Mapa de la NASA sobre el calentamiento global.
Mapa de la NASA sobre el calentamiento global.
La infografía elaborada por la NASA ilustra el calentamiento de la Tierra mostrando el aumento de la temperatura desde 1880 hasta 2016. Fuente: NASA Goddard Space Flight Center's Scientific Visualization Studio.

Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el 2016 se ha convertido en el año más caluroso jamás registrado, con periodos de calor excepcionalmente largos que modifican el equilibrio medioambiental. Las altas temperaturas aceleran la pérdida de hielo en el Ártico, con el consiguiente aumento del nivel del mar, la decoloración de los arrecifes de coral o el hecho de que abejas y abejorros mueran de hambre por un desacoplamiento entre los nuevos ciclos de floración (los inviernos son cada vez más cálidos) y las épocas de pecoreo (momento en que las obreras recolectan el polen para alimentar a la colmena o nido).

«Todo esto nos parece una catástrofe y supondría una crisis económica grande, pero en los últimos 150 millones de años ha habido cosas mucho más graves»Pablo Vargas, investigador del CSIC

Desde el ámbito científico, el Laboratorio de Patología Apícola del Centro de Investigación Apícola y Agroambiental de Marchamalo (Guadalajara) ha localizado la presencia del parásito Nosema ceranae en la abeja de la miel (presente en más del 80% de las muestras de abejas adultas), relacionándolo directamente con el fenómeno del despoblamiento. Actualmente no existe ningún medicamento veterinario que permita un control de este patógeno.

Si se suma la especial incidencia de la Varroa Destructor en España, un ácaro responsable de la pérdida de peso y disminución de la proteína de la abeja infectada; el resultado es una guerra de guerrillas que se libra dentro de las colmenas. En nuestro país ya se han descrito casos de ácaros resistentes a todas las materias activas más utilizadas contra la varroa.

Los peligros que acechan a las abejas.

La elevada mortalidad de abejas, abejorros y otros insectos polinizadores, es solo el primer eslabón de una cadena que conecta, directamente, con la alimentación humana. Y a pesar de las graves consecuencias para el hombre, la hipotética desaparición de estos insectos apenas supondría una «fotografía» en la historia de nuestro planeta, un cambio en el paisaje con la pérdida de unas especies y el auge de otras: se inauguraría la era de las anemófilas (las plantas polinizadas por el viento) y el ser humano tendría que adaptarse y cambiar su modo de vida y alimentación o desaparecer.

¿Dónde mueren más abejas?

¿Dónde mueren más abejas?

Raquel Martín: «No creo que los datos sean extrapolables a los valores reales»
Raquel Martín: «No creo que los datos sean extrapolables a los valores reales».
Raquel Martín: «No creo que los datos sean extrapolables a los valores reales».

En las últimas décadas el número de colonias de abeja de la miel se ha ido reduciendo de forma preocupante en todo el planeta: en EE.UU., según la Casa Blanca, el número de colmenas ha pasado de 6 millones en 1947 a los 2,5 actuales. En los últimos 70 años, se ha perdido casi el 60% de la población. En Europa, el descenso se sitúa en torno al 25% solo entre 1985 y 2005, con un ritmo de pérdida anual estimado en el 20%.

En otoño de 2012, la Comisión Europea pone en marcha EPILOBEE, el primer programa armonizado de vigilancia sobre la mortalidad de las colonias de abejas, con el objetivo de conocer el estado de la cabaña europea en base a unos parámetros comunes.

A pesar de los esfuerzos del Laboratorio de Referencia de la Unión Europea (EURL), apicultores e investigadores españoles alertan de que las cifras del estudio no se corresponden con la mortalidad real en nuestro país, que podría doblar los porcentajes ofrecidos por el EURL con picos de hasta el 40% de pérdidas de población durante el invierno.

El propio estudio reconoce que dos años de seguimiento (las visitas de los inspectores en los estados participantes se han producido entre septiembre de 2012 y septiembre de 2014) no sirven para establecer una pauta de pérdidas de población; por otro lado, EPILOBEE se ocupa únicamente de estudiar la situación de la abeja de la miel, dejando a un lado a importantes polinizadores como los abejorros y las abejas solitarias silvestres.

El pasado mes de septiembre la EFSA hizo público un nuevo protocolo de recogida de datos común para todos los países de la UE (HEALTHY-B), que permita armonizar las conclusiones y observar con perspectiva el comportamiento de los polinizadores en el continente. Sin embargo, se vuelven a quedar fuera del protocolo las abejas silvestres y la valoración de servicios tan importantes como la polinización. La guía para el control de estos polinizadores nace de nuevo, incompleta.

Mariano Higes: «Resulta que solo se les morían las abejas a los ingleses».
Mariano Higes: «Resulta que solo se les morían las abejas a los ingleses».
Mariano Higes: «Resulta que solo se les morían las abejas a los ingleses».
Mortalidad de las colonias en Europa
El valor de la polinización

El valor de la polinización

Según la FAO, más de un tercio de la producción mundial de alimentos depende de la polinización animal. Para el cacao, la calabaza, los calabacines o el melón, la falta de polinizadores supondría una bajada de la producción superior al 90%, la casi total desaparición de estos cultivos. La visita de abejas, abejorros, avispas y otros animales a sus flores es imprescindible para fecundar la planta y que genere sus frutos.

Dependencia de cultivos de la polinización animal (ejemplos) Dependencia de cultivos de la polinización animal (ejemplos)

Un ejemplo práctico del valor de los polinizadores, muy presente en la agricultura moderna española, se da en los invernaderos; España es una potencia mundial en cuanto a superficie cubierta con más de 65.000 hectáreas cultivadas.

Dentro de este «mar de plástico» crecen los frutos de la huerta europea: calabacines, pepinos, tomates, melones, sandías, etc. todos gracias a la polinización de abejas y abejorros, capaces de aumentar la calidad y cantidad de los frutos.

Un descenso importante en la población de polinizadores convertiría un plato de crema de calabaza en un producto de lujo, al alcance de muy pocos:

Receta de la crema de calabaza
Receta de la crema de calabaza.
Receta de la crema de calabaza.
Ingredientes:
- 1/2 calabaza.
- 2 zanahorias.
- 1 puerro.
- 1 patata.
- ½ cebolla.
- Nuez moscada.
- Pimienta negra.
- Sal.
- 4 cucharadas de aceite.
- ½ litro de agua.
Audio: la abeja, el polinizador perfecto. Audio: la abeja, el polinizador perfecto.

La cosecha de pepino en invernadero aumenta hasta en un 40% si se introducen abejas para la polinización; no solo eso, la FAO reconoce que la textura, el sabor o la dulzura de una fresa, dependen fundamentalmente de la polinización.

«Cada vez que se ponen plantones de tomates, se incluye una cajita con un nido de abeja, que hace la polinización de esas plantas. Así, producen entre dos y tres veces más»Pablo Vargas, investigador del CSIC

La abeja y el dragoncillo

Además de su aportación a la alimentación humana, la abeja contribuye en el equilibrio biológico del planeta de formas muy concretas. En España, el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Real Jardín Botánico Pablo Vargas, ha estudiado la especial relación entre abejas, abejorros y dragoncillos.

El dragoncillo (del género Antirrhinum), con una flor extremadamente hermética e inaccesible para mariposas y otros insectos, ha confiado desde hace millones de años su supervivencia a las abejas y abejorros.

Se trata de una planta modelo en el estudio de la genética y la abeja, es la única capaz de abrir sus pétalos y acceder a sus órganos sexuales, transportando el polen a los estigmas. Los Antirrhinum mantienen así una relación de «mutualismo» (servicio-recurso), casi de coevolución que, sin la presencia de las abejas, abocaría a la especie a la extinción en pocos años.

Audio: ¿Qué sería del dragoncillo sin la abeja? Audio: ¿Qué sería del dragoncillo sin la abeja?

La polinización, en euros

A nivel económico, el «trabajo» de estos insectos según la FAO, supone 153.000 millones de euros, el 9,5% del valor total de la producción mundial de alimentos. La polinización es un servicio gratuito vital para el ser humano.

En España, para el año 2014, el valor de la polinización fue de más de 2.400 millones de euros.

[Haz clic sobre cada Comunidad Autónoma para obtener la información sobre el valor en euros de la polinización y su ratio de vulnerabilidad respecto a la acción de los polinizadores]

El valor de la polinización en España en 2014
El valor de la polinización en España en 2014
El valor de la polinización en la agricultura
  • 153.000.000.000 € en el mundo.
  • 27.000.000.000 € en Estados Unidos.
  • 22.000.000.000 € en Europa.
  • 2.400.000.000 € en España.
Algo no funciona

Algo no funciona

Cipriano Ramiro se dedica a la explotación de colmenas desde hace más de 40 años.
«El girasol está chorreando el néctar y no vemos ni una mariposa, es un repelente el que lleva la semilla, que no se acercan»Cipriano Ramiro, apicultor
Las abejas, en cifras. Las abejas, en cifras
Las abejas, en cifras.

Cipriano Ramiro pertenece a la tercera generación de apicultores de la familia, con más de 40 años en el oficio, su empresa Apicultores de Guadalajara produce miel con Denominación de Origen de la Alcarria, en Puebla de Beleña (Guadalajara). A la burocracia necesaria para rentabilizar su explotación, debe sumar el evidente deterioro de su entorno: el campo ha cambiado y los pesticidas presentes en las semillas de los cultivos se introducen en la colmena debilitando la salud del grupo.

Las sequías durante la primavera, cada vez más prolongadas, y los tratamientos contra la Varroa, incrementan los costes.

Ramiro certifica un descenso en las poblaciones de sus colmenas con picos de mortalidad que superan el 30% mientras la demanda mundial de polinizadores para la fecundación de cosechas y la elaboración de productos como la miel, el polen y la jalea real aumentan cada año, a un ritmo muy superior al del crecimiento de los colmenares.

Metodología

Los datos del valor económico de la polinización y el ratio de vulnerabilidad, es decir, la dependencia de la participación de las abejas en los cultivos españoles, han sido calculados mediante la herramienta de la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). Las cifras de producción introducidas por comunidades autónomas, correspondientes a las cosechas de 2014, han sido proporcionados por el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. Los números de cereales y cultivos son definitivos, mientras que los de cultivos permanentes y hortalizas son avances, ya que el Ministerio no dispone aún de los definitivos desglosados por comunidades autónomas. Los precios empleados en la operación son el precio medio percibido por los agricultores, según los cálculos del Ministerio.

En la operación para calcular el valor económico de la polinización y el ratio de vulnerabilidad, a través de la calculadora de la FAO, están incluidos todos los tipos de cultivos, tanto los productos agrícolas donde interviene la polinización (determinante especialmente en frutas y frutos secos) como aquellos donde su influencia es nula (como en los abundantes cultivos españoles de cereales, vides y olivas). El resultado es el coste económico que supone la ausencia de abejas en la agricultura y el porcentaje de cultivos que dependen de la participación del insecto.