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La visita del Papa a Fátima dispara los precios en Portugal hasta un 1.500%

El país vecino cierra sus fronteras durante el viaje, del 12 al 13 de mayo, para bendecir la conmemoración del centenario de las apariciones de la Virgen

Santuario de Fátima, en Portugal
Santuario de Fátima, en Portugal - ABC
FRANCISCO CHACÓN Madrid - Actualizado: Guardado en: Sociedad

Este 2017 es el año del turismo religioso en Portugal, pues la conmemoración del centenario de las apariciones de Fátima y el viaje del Papa Francisco convierten el país vecino en el destino más deseado por quienes profesan la fe católica. Será el 12 y 13 de mayo cuando el Pontífice realice su visita al impresionante santuario ubicado 128 kilómetros al norte de Lisboa. A su alrededor, el grado de comercialización para estirar la rentabilidad del desplazamiento alcanza niveles nunca conocidos al otro lado de la frontera. Se espera a un millón y medio de personas en la cumbre lusa de la oración.

Suspendida la libre circulación de personas

El Gobierno de António Costa suspende temporalmente el Acuerdo de Schengen, base para la libre circulación en el seno de la Unión Europea y de los países adheridos. Sucederá desde el 10 de mayo hasta el 14, con el objetivo de blindar la seguridad del itinerario. Se restablecen, por tanto, los controles fronterizos a la entrada (no a la salida) para todo tipo de ciudadanos, algo que afectará a los miles de españoles que se trasladarán para ser testigos de dos veladas históricas.

La decisión se tomó hace un mes en el Consejo de Ministros, con un texto final en el que se declaraba: «La visita del Papa constituye un gran acontecimiento que atraerá a Fátima a multitudes de fieles y visitantes, contando además con la presencia de varios jefes de Estado, así como de otras altas autoridades».

«Considerando la dimensión, las características y la complejidad del viaje, su visibilidad mediática y el enorme flujo de personas esperado, en un contexto actual de amenaza, se pone de manifiesto la necesidad de garantizar la seguridad interna con medidas adecuadas», agregaba el documento oficial.

De esta forma, los pasos fronterizos disponibles durante esas fechas se reducirán a 13, ocho de los cuales ubicados en tierras extremeñas. En todo momento, las fuerzas policiales españolas cooperarán con las portuguesas para que todo se desarrolle con normalidad.

Precios un 1.500% más altos

Hace semanas que las reservas hoteleras de apartamentos están agotadas, no solo en Fátima sino a lo largo de la amplia franja entre Lisboa y Oporto. Los lugareños se frotan las manos ante el negocio a la vista, con bares y restaurantes también a la espera de hacer su agosto en mayo.

La locura turística se palpa: 4.000 euros por pernoctar del 12 al 13 en un hotel de cuatro estrellas, 4.500 por una casa con capacidad para cuatro personas, 1.000 por tumbarse en un saco de dormir en el suelo… cuando los preciosa habituales en la zona suelen oscilar entre los 50 y los 120 euros, en función de la categoría.

Una simple búsqueda en la web especializada Airbnb durante los últimos días arrojaba conclusiones tan elocuentes como 1.200 euros por una habitación particular con cama de grandes dimensiones o 755 por un cuarto individual. Y todo en unas «proximidades de Fátima» que, en realidad, se concretan en 30 kilómetros de distancia.

Los lugareños encabezan las astronómicas pretensiones, que alcanzan niveles insospechados y hasta surrealistas. Por ejemplo, un humilde domicilio se anunciaba por 3.700 euros para esa noche del 12 de mayo solo para un ocupante. Si fueran dos, la cosa subía hasta los 4.200, una cantidad en incrementada en 600 euros para tres y con un precio final de 6.000 para cuatro personas.

Un hotel llamado Anjo de Portugal (Ángel de Portugal), a 200 metros del santuario, daba a conocer como «oferta» desembolsar 2.700 euros (con el sarcasmo del consabido «desayuno incluido»), mientras que el precio caerá a sus habituales 55 euros una semana después. Pero el caso es que la disponibilidad se ha esfumado, así que resulta evidente que han encontrado clientes desesperados por hacer realidad su sueño de ver de cerca al Papa Francisco.

Una de las propuestas más curiosas la ha protagonizado una mujer llamada Fátima, precisamente, al pedir 574 euros (más una fianza de 150) por una más que modesta habitación a 12 kilómetros del recinto donde se desplegará toda la liturgia.

Un rosario gigante con sello artístico

La controvertida artista Joana Vasconcelos (algo así como Jeff Koons en versión portuguesa) ha instalado un rosario gigante en el Santuario de Fátima, que recibirá al Papa Francisco y después permanecerá para siempre en el enclave. Pesa más de media tonelada (540 kilos, exactamente) y tiene una altura de 26 metros, además de una anchura de unos 10. La espectacular pieza se alza con un entramado de luces LED que darán fulgor a la noche del 12 de mayo.

Fervor en escena

La «fiebre» sobre Fátima inunda todos los rincones de la vida cotidiana y cultural portuguesa, no solo por la conmemoración del centenario de las apariciones sino por la canonización de Jacinta y Francisco Marto, dos de los entonces tres pastorcillos que atestiguaron haber visto a la Virgen en 1917. El musical «Entre o céu e a terra» (Entre el cielo y la tierra), un encargo del propio santuario, puede verse ahora en Lisboa (27 de mayo) y Oporto (3 de junio).

Y la compañía internacional Peripécia Teatro estrena «13», en referencia a la fecha exacta de los acontecimientos. El Papa, un «cazador de milagros» y hasta el tótem literario nacional Fernando Pessoa aparecen en escena como personajes de una obra de corte apocalíptico.

También se han estrenado dos películas relacionadas con el tema: «Jacinta», de Jorge Paixao, y «Fátima», de Joao Canijo, mientras que la Cinemateca Portuguesa se abre este mes a un ciclo con siete largometrajes históricos acerca de estos mitificados acontecimientos, incluidos algunos secretos que no hacen más que acrecentar la leyenda.

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