Mos Movem

Unas 2.000 personas se manifiestan en Menorca contra el decreto que obligará a médicos y enfermeros a saber catalán

La protesta ha sido convocada por la plataforma civil ciudadana Mos Movem, que pide que la lengua catalana sea sólo un mérito y no un requisito para los profesionales de la sanidad pública en Baleares

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Unas 2.000 personas han participado este domingo en Mahón, capital de Menorca, en la manifestación convocada por la plataforma civil ciudadana Mos Movem (En Marcha) contra la «imposición del catalán» por parte del Gobierno balear «a todo el personal sanitario». El lema de la marcha ha sido «Los idiomas no salvan vidas. Por una sanidad sin fronteras lingüísticas». Cabe recordar que el Ejecutivo autonómico, que preside la socialista Francina Armengol, está a punto de aprobar un controvertido decreto en el que se regula el conocimiento de catalán que se exigirá a los médicos y enfermeros que deseen trabajar en la Comunidad. Desde Mos Movem se pide que la lengua catalana sea sólo un mérito y no un requisito para los profesionales de la sanidad pública que quieran ejercer su labor en Baleares.

En estas últimas semanas diversos médicos foráneos que trabajan en los hospitales de Menorca y de Ibiza han expresado públicamente, en los medios de comunicación, su deseo de abandonar el Archipiélago por esa exigencia lingüística. La futura norma autonómica establece que la lengua catalana será un requisito para los auxiliares, enfermeros y médicos que se presenten a oposiciones. Los auxiliares deberán acreditar el nivel B1 —básico—, mientras que médicos y enfermeros deberán tener el nivel B2 —avanzado— para poder optar a una plaza en la sanidad pública.

Aun así, el futuro decreto lingüístico fija también varias excepciones. Una de ellas establece que cuando haya menos aspirantes que plazas a cubrir, no se exigirá el conocimiento del catalán. En ese sentido, incluso antes de la aprobación de esta nueva norma se están aplicando ya excepciones por parte del Servicio de Salud con respecto a la exigencia de la lengua catalana. Así, los once médicos que han decidido presentarse ahora a la convocatoria para cubrir ocho plazas en el servicio de Urgencias del Hospital de Can Misses, en Ibiza, no tendrán que saber catalán para poder optar a alguna de esas plazas.

Posiciones contrapuestas

Cabe recordar que el borrador del futuro decreto lingüístico fue pactado a finales del pasado verano entre el PSOE y MÉS por Mallorca —que forma parte del Ejecutivo de Armengol—, tras varias semanas de discrepancias entre ambos partidos sobre si el catalán debía ser o no un requisito en la sanidad pública balear. Con anterioridad, en agosto, los ecosoberanistas de MÉS habían obligado a los socialistas a retirar una resolución inicial del Servicio de Salud en la que se dispensaba del conocimiento del catalán a médicos, enfermeros y farmacéuticos.

El Sindicato Médico de Baleares (Simebal) y el Sindicato de Enfermería (Satse) del Archipiélago, mayoritarios en el sector, son las dos entidades que desde entonces se han opuesto con mayor firmeza a la exigencia del catalán en la sanidad isleña. Ambos sindicatos anunciaron el pasado mes de noviembre que impugnarían el mencionado decreto autonómico, pues consideran que la nueva norma dificultará la llegada de especialistas del resto de España a las Islas. Simebal y Satse defienden, como Mos Movem, que el dominio de la lengua catalana sea sólo un mérito y no un requisito, al entender que debería primarse la atención sanitaria por encima del posible conocimiento o no del catalán.

Por su parte, Armengol señaló en el pleno ordinario celebrado el pasado 5 de diciembre en el Parlamento regional que en Baleares «ninguna plaza sanitaria quedará sin cubrir por ninguna razón lingüística», a pesar de la exigencia del catalán. Esta semana, la consejera de Salud, la socialista Patricia Gómez, incidió en esa misma idea, al afirmar que ningún profesional sanitario habría dejado de venir a Baleares por no saber catalán. En ese sentido, Gómez también recalcó que «no ha quedado ninguna plaza sin cubrir porque haya un requisito de lengua».