Embalse de Entrepeñas en Guadalajara - ABC / Vídeo; el río Tajo, a su paso por Toledo

El último trasvase del Tajo en plena sequía desata la guerra política

Castilla-La Mancha exige que se cierre el grifo a Murcia y el PSOE y Podemos piden en las Cortes explicaciones por la destitución del presidente de la CHT

TOLEDO / ALICANTEActualizado:

En la cabecera del río Tajo, los embalses de Entrepeñas y Buendía (Guadalajara) se encuentran en situación de emergencia y registran en estos momentos el peor dato de reserva de los últimos 22 años: 241,928 hectómetros cúbicos, una cantidad que supone menos del diez por ciento de su capacidad total. Y mientras los pantanos de cabecera agonizaban, Castilla-La Mancha despertó el sábado con la noticia de un nuevo trasvase desde la cabecera del Tajo. Un trasvase que comenzó a realizarse a las ocho de la tarde del día anterior con destino a los regantes de Estremera, en la Comunidad de Madrid, y con la sorprendente destitución del presidente de la Confederación Hidrográfica del Tajo, Miguel Antolín.

Aunque el Ministerio Agricultura y Medio Ambiente se apresuró a negar que el trasvase fuera ilegal o encubierto, porque se trataba de una «cesión de agua entre particulares acorde a la ley», el Gobierno de Castilla-La Mancha denunció, a través de la consejera de Fomento, Agustina García, que se trataba de «un ataque directo y realizado con alevosía, con premeditación y con nocturnidad por parte del Gobierno nacional y de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT)». «Es algo totalmente ilegal e inmoral, ya que los pantanos se encuentran en la peor situación de los últimos 22 años», dijo.

Críticas al Gobierno

La consejera también pidió explicaciones por la destitución de Antolín, que, según lamentó, «fue cesado ayer por negarse a realizar el trasvase de las ventas de agua de los regantes de Estremera». De las misma opinión es el presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, Francisco Pérez Torrecilla, que vinculó directamente este hecho con el cese de Antolín porque «estaba en contra de dichas cesiones ante una situación de sequía como la actual y «sólo quitándole podían permitir una cosa así».

En Castilla-La Mancha este último trasvase ha sido la gota que ha colmado el vaso y todos los partidos políticos, sin excepción, han criticado con vehemencia la decisión del Gobierno de Rajoy. IUy PSOE han exigido, una vez más, que se cierre el grifo del trasvase y el PP de Castilla-La Mancha también ha pedido medidas urgentes ante la «gravísima» situación de los embalses, que «hace inaceptable cualquier tipo de trasvase por nadie» . En Toledo, el senador y portavoz del PP en el Ayuntamiento, Jesús Labrador, dijo ayer que, en estos momentos, es «inaceptable» ceder agua del Tajo al Segura, «independientemente de que sea una cesión entre particulares, como la última realizada».

Falta de información

La guerra del agua también ha llegado a Madrid y ayer el PSOE pidió la comparecencia de la ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, para que dé explicaciones sobre el cese del anterior director de la Confederación Hidrográfica del Tajo porque consideran que «puede estar relacionado con el trasvase de aguas desde la cuenca del Tajo a la del Segura que tuvo lugar el pasado fin de semana».

Unidos Podemos también ha pedido explicaciones al Ministerio. El coportavoz de Equo, Juantxo López de Uralde, denunció, en un texto registrado en el Congreso, la falta de información de este trasvase y, por ello, solicitan que se confirme la cantidad total de agua que se ha traspasado al Segura y también que explique qué va a pasar con el Tajo tras el trasvase, dado lo delicado de su situación, en cuanto a capacidad, según informa Ep.

Desde Murcia, el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Francisco Jódar, puntualizó ayer que no se trata de un trasvase, sino de «cesiones que se realizan entre regantes, unos dependientes del Tajo, que tienen asignada una concesión y que, como no la van a utilizar, la ceden a regantes del Segura, que la necesitan con urgencia».

Embalses

En concreto, han sido las comunidades de regantes de La Poveda, Estremera y Hecop quienes han renunciado a esos ocho hectómetros cúbicos de agua, a cambio de una contraprestación económica. «Es una nueva medida, que ya se ha realizado en otras ocasiones, amparada en la Ley del Memorándum y la Ley de Aguas, que llega en un momento muy importante para regantes y agricultores», valoró el dirigente autonómico murciano. Estas «cesiones» han recibido el visto bueno del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y habían sido solicitadas por el Sindicato Central de Regantes del Trasvase Tajo-Segura (Scrats). Se trata de «aguas que tienen almacenadas los regantes en los embalses y han declinado el uso», abundó Jódar.

Por su parte, el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, consciente de que muchos regantes alicantinos dependen también de estas transferencias, se mostró un tanto equidistante entre las posiciones de las comunidades de Castilla-La Mancha y Murcia, al defender a un tiempo la «apuesta por la reutilización del agua, la modernización de los sistemas de riego y la desalación», aunque también «el mantenimiento del trasvase Tajo-Segura, que no es posible que se suspenda».

El último trasvase como tal se aprobó el pasado mes de mayo ya que, a partir de entonces, las reservas están por debajo del nuevo caudal mínimo en los dos pantanos de la cabecera del Tajo (Entrepeñas y Buendia), pactado por cinco comunidades autonómicas hace casi un lustro, cuando se elevó desde 240 a 400 hectómetros cúbicos.

Los 15 embalses de la cuenca del Segura cuentan, en estos momento, con 163 hectómetros cúbicos -un 14% de su capacidad- mientras que los dos pantanos de donde se abastecen las transferencias desde el Tajo no llegan al diez por ciento de su capacidad.