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Las últimas armas de los oncólogos contra el cáncer de mama

Desde tratamientos a la medida de cada tumor o fórmulas para que no se caiga el pelo, hasta el deporte como arma preventiva

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TERAPIAS PERSONALIZADAS: En el cáncer de mama, como en otros tumores, la verdadera revolución pasa por el análisis genético de los tumores. Esto permite conocer qué genes hay alterados. Es decir, conocer no solo el nombre y los apellidos del cáncer sino su DNI completo, un paso indispensable para que el oncólogo pueda recomendar el medicamento que más se ajusta al tumor de cada paciente.

CURAR ANTES DE LA CIRUGÍA: El Ministerio de Sanidad acaba de autorizar la financiación pública de una de estas terapias dirigidas (Pertuzumab) como terapia neoadyuvante (administrada de manera previa a la cirugía) para pacientes con cáncer de mama HER2+. Este tipo de tumor representa aproximadamente el 20 por ciento de todos los casos. Se administra en neoadyuvancia (antes de la cirugía). Sirve no solo para reducir el tamaño del tumor sino para buscar una respuesta completa con el tratamiento antes de extirpar la mama o el tumor. «No hay datos suficientes aún para afirmar que este fármaco puede evitar la cirugía después del tratamiento neoadyuvante aunque hay algunos estudios en marcha en Europa y en otros países de la Unión Europea que están explorando esta hipótesis», explica la oncóloga Eva Ciruelas, responsable de la unidad de mama del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

INMUNOTERAPIA EN COMBINACIÓN: La inmunoterapia, la estrategia que potencia el sistema de defensas naturales del organismo para luchar contra el cáncer, es la última gran revolución. Ha cambiado el pronóstico de algunos enfermos con tumores tan agresivos como el melanoma o el cáncer de pulmón. En mama, los buenos resultados también se empiezan a notar en combinación con quimioterapia.

ESPERANZA CUANDO LA ENFERMEDAD ESTÁ AVANZADA: La llegada de los inhibidores del ciclo celular han mejorado de forma significativa el manejo de los tumores de mama hormonodependientes, que representan el 70 por ciento de los casos. Suponen también una nueva esperanza para las pacientes de enfermedad avanzada.

EJERCICIO COMO TERAPIA Y PREVENCIÓN: Las mujeres con vida sedentaria tienen un 71 por ciento más de riesgo de desarrollar un cáncer de mama que las aficionadas al ejercicio físico, según Geicam, el grupo de investigación de cáncer de mama. Al mismo tiempo, el deporte también se puede convertir en un apoyo al tratamiento cuando ya se ha diagnosticado la enfermedad. «Ayuda a mantener un peso saludable, mejora la funcionalidad cardiaca, disminuye la fatiga, fortalece el sistema inmunitario, mejora la calidad de vida y eleva la supervivencia», señala Susana Bezares, de Geicam.

MAMÓGRAFOS SIN DOLOR: El Hospital del Mar de Barcelona ha sido el primero en probar un nuevo mamógrafo que incorpora una nueva tecnología que permite a las mujeres controlar la compresión de la mama durante la mamografía, a diferencia de las mamografías convencionales, en las que la compresión se realiza de manera automática o controlada por el técnico de radiología.

FÓRMULAS PARA EVITAR LA CAÍDA DEL PELO: De momento solo es una investigación prometedora, pero en experimentos con ratones ya se ha demostrado que una inyección podría prevenir la pérdida del cabello durante la quimioterapia.El nuevo fármaco -que activa una proteína que promueve el crecimiento del pelo llamada WNT3a- acabaría con uno de los efectos secundarios peor tolerados.