ABC

Tres de cada diez jóvenes de entre 11 y 16 años reconocen haber practicado «sexting»

Los chicos tienden a enviar imágenes más explícitas y comprometidas, advierte la Universidad del País Vasco

San SebastiánActualizado:

La transmisión de imágenes personales de carácter sexual a través del móvil, práctica conocida como «sexting», goza de fuerte arraigo entre la juventud española. Es preocupante, advierte la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), el hecho de que los adolescentes recurren a ella a edades cada vez más tempranas. De hecho, una encuesta realizada por investigadores del centro subraya que tres de cada diez menores de entre 11 y 16 años reconoce haber intercambiado mensajes eróticos.

No es esta la única conclusión que se extra del libro «Entre selfies y Whatsapps», elaborado por profesores de la universidad vasca y miembros del equipo de EU kids Online, que también alerta de que el 14% de los jóvenes que ha realizado alguna vez «sexting» se ha sentido un poco o muy disgustado. Un sentimiento que, según ha explicado en Madrid su editora, Maite Garmendia, aflora sobre todo entre las mujeres. Por el contrario, los chicos de entre 18 y 25 años suelen pedir más fotografías de esta naturaleza, e incluso llegan a «presionar» a sus interlocutoras para hacerse con ellas.

Todavía más preocupante es el hecho de que algunos jóvenes reenvíen a sus amigos las imágenes íntimas: «Esto explica por qué las chicas mandan fotos sugerentes pero sin llegar a exponerse del todo –ha puntualizado la investigadora–. Sin embargo, los hombres tienden a enviar imágenes más explícitas y comprometidas, incluso de sus genitales».

Primer móvil a los ocho años

«Entre selfies y Whatsapps» pone de relieve que los niños obtienen su primer móvil a la edad de ocho años, tres menos que hace seis años. Si bien la investigadora vasca ha matizado que en la actualidad existe una mayor mediación de los padres en el uso de este tipo de dispositivos, ha añadido que en algunos casos se encuentran «en una encrucijada entre controlar lo que hacen y respetar su intimidad».

En este sentido, ha destacado que el inicio temprano de los menores en el mundo de la telefonía móvil no tiene por qué ser negativo, pues supone una oportunidad para generar hábitos de supervisión con normas y aprendizaje desde edades tempranas: «Es mucho más complicado intervenir en el uso que un adolescente hace de su “smartphone”», ha subrayado.

La importancia de la supervisión

Por otro lado, los especialistas vascos advierten de que los casos de «bullyng» se han incrementado 16 puntos durante los últimos seis años. En concreto, el 31% de los adolescentes denuncia haber sido maltratado o acosado a través de la Red, lo cual afecta en menor medida a aquellos que gozan de una «mejor supervisión y acompañamiento» de los padres a la hora de conectarse. En este sentido, Garmendia ha destacado que la clave para mejorar la seguridad en internet «está en la educación desde las familias hasta la escuela».

Otro de los riesgos al que se enfrentan los menores es al contacto «cara a cara» con desconocidos, algo que le ha ocurrido al 11% de los encuestados. Sin embargo, Garmendia ha hecho hincapié en que rara vez ha resultado ser una situación «peligrosa» para los jóvenes.