Bildu impone el euskera en las guarderías públicas de Navarra
Bildu impone el euskera en las guarderías públicas de Navarra - V. M.
Navarra

«Tratan a nuestros hijos como coches que pasas de un parking a otro»

Bildu impone el euskera de los barrios más castellanoparlantes de Pamplona

PamplonaActualizado:

Según el último estudio realizado por el Organismo Autónomo de las Escuelas Infantiles de Pamplona, en el barrio de San Juan el 4% de los padres desean que sus hijos estudien en euskera. En el barrio de La Milagrosa, es el 5%. A pesar de ser los barrios con menos solicitudes de plazas para enseñar a los niños en este idioma, el Ayuntamiento de Pamplona con Bildu a la cabeza, ha decidido suprimir el castellano en sus escuelas infantiles y obligar a los padres que llevaban a sus hijos a la Escuela Infantil Donibane y la Escuela Infantil Fuerte del Príncipe inscribirlos en euskera o llevarlos a otro barrio.

Desde el Ayuntamiento se asegura que tendrán prioridad en las escuelas más cercanas. Pero el problema es que en las escuelas más cercanas tendrán que acumularse las solicitudes del barrio donde se ubican y las solicitudes de los desplazados de las dos escuelas donde se ha quitado el castellano.

Algo parecido sucederá en el barrio de la Rochapea. Allí ya existía una escuela infantil en euskera, pero se trasladará a una más grande y más nueva. Y los niños que recibían clases en esta más nueva tendrán que trasladarse a una escuela más vieja y, sobre todo, más pequeña, por lo que no cabrán todos los alumnos que venían recibiendo normalmente su educación en esta escuela.

La indignación en los padres no se ha hecho esperar. A lo largo de la semana pasada se movilizaron hasta en 3 ocasiones. Una de las madres consideraba que «están tratando a nuestros hijos como si fueran coches que puedes llevar de un parking a otro». Otro padre refutaba esta opinión y consideraba que «no puedes tratar a los niños, y menos de esta edad, como si fueran objetos. Necesitan una estabilidad». Y lo hacían ante los concejales de Bildu que se trasladaron a la escuela a explicarles el cambio cuatro días después de que se conociera la decisión. Por respuesta obtuvieron el silencio.

Solidaridad

Incluso las educadoras mostraban su solidaridad con los padres afectados. Así lo han trasladaron en una emotiva carta en la que les transmitían «todo nuestro apoyo en este duro momento». Y lo hacían por un motivo muy claro, «porque ni vosotros ni vuestros hijos e hijas son fríos números de una estadística».

El Ayuntamiento asegura que no se perderán puestos de trabajo. Es más, se crearán 26 nuevos puestos en euskera. Las trabajadoras que hasta ahora daban las clases en castellanos serán reubicadas en otros centros. Su temor es que si no se aumentan las plazas en castellano, más bien al revés puesto que se reducen, no habrá trabajo para ellas.

Y es que tanto para los padres como para las trabajadoras el problema no es que se aumenten las plazas de euskera, incluso a través de un comunicado apoyaron esta opción. El problema es que se reducen las plazas en castellano. Y se reducen precisamente en dos barrios donde la demanda de castellano es alta. De hecho, Donibane es la escuela con mayor demanda de plazas, con una lista de espera de 39 familias.

La decisión ya no tiene vuelta atrás. La única concesión que se dio a las familias afectadas desde el Ayuntamiento de Pamplona fue una prórroga de una semana, hasta este viernes, para confirmar el traslado a otra escuela, a otro barrio, o el cambio a una educación en euskera.