Imagen del Ártico de 2013
Imagen del Ártico de 2013 - EFE
Cambio climático

Solo conteniendo la subida de temperatura en 1,5ºC, el Ártico podrá salvarse del deshielo

Un estudio estima que con los recortes de CO2 prometidos por los países, la probabilidad de un Ártico sin hielo asciende a más del 70%

MadridActualizado:

Solo conteniendo el aumento global de la temperatura por debajo de 1,5ºC con respecto al nivel preindustrial el Ártico tendrá posibilidades de no quedar libre de hielo marino al final del verano. Esta es la conclusión de dos matemáticos de la Universidad de Exeter (Reino Unido), quienes han calculado las probabilidades de que esta zona del planeta se mantenga helada teniendo en cuenta la subida del termómetro. Estudios anteriores han apuntado que sin esfuerzos para frenar el calentamiento global causado por el hombre, el Ártico podría quedarse sin hielo en verano a mediados de este siglo, aunque más recientemente algunos expertos opinan que esta situación podría adelantarse a 2030.

Según explican los matemáticos de la Universidad de Exeter James Screen y Daniel Williamson en un artículo de opinión en la revista «Nature Climate Change», en el caso de lograr que la temperatura se quede como mucho en 1,5ºC por encima del nivel preindustrial (hay que tener en cuenta que ya estamos 1,2ºC por encima) la probabilidad de que el Ártico quedara libre de hielo sería de 1 entre 100.000, esto es, «excepcionalmente improbable» en el lenguaje del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC).

Sin embargo, si el calentamiento se limita a 2ºC, la probabilidad de que el Ártico se deshiele es de un 39%, y si no se va más allá de los compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero adquiridos por los países en el Acuerdo de París -que en este momento implican que la temperatura subirá en torno a 3ºC- habrá un 73% de probabilidad de que la «cima» del mundo quede libre de hielo a final del verano.

La dramática pérdida del hielo marino en el Árticotiene profundas implicaciones para el medio ambiente, los ecosistemas y los habitantes de esta región, que comprende un territorio de 30 millones de kilómetros cuadrados repartidos entre Canadá, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Rusia, Suecia y Estados Unidos.

Extensión mínima en 2012

Cuando los científicos hablan de un Ártico libre de hielo se refieren al momento en que el hielo marino en esa zona a final del verano (específicamente la media de extensión del hielo marino en el mes de septiembre) sea inferior a 1 millón de kilómetros cuadrados. El año pasado, por ejemplo, la extensión mínima se alcanzó el 10 de septiembre, con 4,14 millones de kilómetros cuadrados. Esta cifra fue la segunda más reducida, aunque empatada con la del año 2007, desde que comenzaron las mediciones por satélite en 1979. Por delante queda solo 2012, cuando el hielo marino tras el verano se quedó por debajo de los 3,5 millones de kilómetros cuadrados.

La extensión del hielo marino en verano ha ido cayendo a razón de un 13,4% por década, según los datos del Centro Nacional para la Nieve y el Hielo (NSIDC, en sus siglas en inglés). La pérdida media de hielo en verano entre 1850 y 2015 asciende a casi 20.000 kilómetros cuadrados al año. Pero esta pérdida se acelera, y entre 1979 y 2015 la cifra media es de 83.000 kilómetros cuadrados al año, un poco menos que el área de Portugal.