Sociedad

Sexo en horas de trabajo para aumentar la natalidad

La original propuesta de un concejal del Ayuntamiento sueco de Övertorneå fue recibida con carcajadas por parte de sus compañeros en el Consistorio

Sexo en horas de trabajo para aumentar la natalidad

Sexo en horas de trabajo. Es la propuesta de un concejal de la localidad sueca de Övertorneå para mejorar las relaciones de pareja y tratar de aumentar la natalidad. La moción «Dar oportunidades a los empleados para tener sexo en horas de trabajo» que, el pasado lunes, presentó en el Ayuntamiento el social demócrata Per-Erik Muskos fue recibida con carcajadas por sus compañeros del pleno municipal, aunque el político cree que es un tema serio.

«Debemos apoyar el aumento de la natalidad. Dado que el sexo es una excelente forma de hacer ejercicio con efectos positivos que están documentados para el bienestar de las personas, el municipio podría matar dos pájaros de un tiro y animar a los empleados a disfrutar de algunas horas libres para ir a casa y tener relaciones sexuales con su pareja», expone el concejal en su propuesta, según recoge el diario «Norrbottens Kuriren».

Muskos piensa que la medida sería positiva, sobre todo para los padres que tienen hijos pequeños, que, de este modo, podrían aprovechar las horas de escuela para compartir unos momentos de intimidad. «Creo que el sexo es un bien escaso en las relaciones de pareja largas. El día a día es agotador y los niños están en casa. Sería una oportunidad para poder disfrutarlo en las horas de trabajo». El concejal considera que también las personas solteras deberían tener este derecho. En declaraciones a la agencia France Press, Muskos se mostraba convencido de que la moción podría ser aprobada.

A pesar de que los suecos tienen fama de ser muy liberales en materias sexuales, parece que la realidad deja bastante que desear. Una encuesta llevada a cabo por el diario «Aftonbladet» indicaba que la frecuencia de las relaciones sexuales en las parejas había bajado un 24 por ciento desde 1996, algo que preocupa al ministro de Sanidad, Gabriel Wikström, ya que no se trata de una opción voluntaria.

«Es obvio que el estado no puede decir a la gente cuantas veces debe tener relaciones sexuales, pero está ligado al estrés, la presión … Somos humanos, necesitamos intimidad», declaraba al diario «The Local» en marzo del pasado año. Wikström, de 32 años, que confesaba estar satisfecho de su vida sexual, fue protagonista de una anécdota en las redes sociales cuando un tuitero le pidió que prohibiera las «prácticas arriesgadas» después de las diez de la noche debido al ruido que hacían sus vecinos mientras practicaban sexo. «Me parece genial para ellos. Es bueno para su bienestar y también para la salud pública» fue la respuesta del joven ministro sueco que se hizo viral.

Toda la actualidad en portada

comentarios