Vídeo: El 58 por ciento de las mujeres renuncia a su carrera profesional al ser madre - ATLAS

Seis de cada diez mujeres renuncian a su carrera profesional tras ser madres

El 54% se responsabiliza de las tareas invisibles del hogar, además de cargar con el grueso de las labores domésticas y de cuidados

Los padres solo renuncian a seguir progresando en el trabajo en el 6,2 % de los casos ante la misma situación

MadridActualizado:

El 51% de las mujeres tienen asumido que habrán de renunciar a su carrera profesional en caso de ser madres, ya sea pidiendo reducción de jornada, una excedencia o abandonando el puesto de trabajo, algo que de facto hacen el 58 por ciento de las que ya son madres, y no sólo por obstáculos en la sociedad o el mercado laboral, sino también por barreras internas y de relación con la pareja.

Son las principales conclusiones del estudio «Somos Equipo» elaborado por la asociación Yo No Renuncio del Club de Malas Madres a partir de 24.000 encuestas online realizadas a mujeres y hombres (el 11% del total) el pasado mes de octubre para conocer cuál es la situación dentro de los hogares frente a «mitos» extendidos como que los hombres «hoy en día se implican mucho más" en el hogar y los cuidados.

El trabajo, presentado este lunes por la presidenta de la asociación, Laura Baena, y la socióloga Maite Egoscozabal, constata que «la corresponsabilidad sigue lejos de ser una realidad», pues son las mujeres quienes asumen el mayor peso del hogar y quienes, por ello, se convierten en «el rival más débil del mercado laboral».

En concreto, señala que el 58,1% por ciento de las mujeres renuncia a su carrera profesional al ser madres, frente al 6,2% de sus parejas. Mientras, el 51% de las mujeres sin hijos asume que cuando los tenga, habrá de renunciar a su desarrollo laboral, algo que indica el 11% de sus parejas; y el 10,5% opina que se tendrá que adaptar a la nueva situación, cosa que reseña un 5,8% de ellos.

El estudio concluye que esto tiene que ver no sólo con obstáculos a nivel social como la falta de igualdad de oportunidades en el mercado laboral o la ausencia de igualdad en materias como los permisos parentales, sino con «barreras internas compuestas de factores individualesy factores relacionales de pareja».

Baena ha explicado que «después de dos años luchando» por la conciliación y reuniéndose con otras organizaciones y con partidos políticos, en la asociación se han dado cuenta de que «en las empresas y la sociedad no se iba a entender la corresponsabilidad si en las propias casas no se estaba entendiendo».

Ha puesto como ejemplo que hay empresas donde sí hay una apuesta decidida por tener más mujeres en puestos de toma de decisiones, pero ellas rechazan el ascenso: Si no tienen un compañero con el que repartir la responsabilidad del hogar, no pueden asumir ese mayor peso. Por ello, para «Yo No Renuncio» es un mito que las mujeres se alejen voluntaria y libremente del mercado laboral para dedicarse a sus hijos.

La renuncia va de reducción de jornada o excedencia hasta abandonar el mercado laboral

Entre esas barreras internas y de pareja, el estudio destaca la pervivencia de la desigualdad en el reparto de las tareas del hogar, donde la corresponsabilidad está lejos de ser realidad. Ellas se encargan en mayor medida de las tareas domésticas (48,3% frente a 25,7%), la alimentación (48,9% frente a 36,6%) y el cuidado de los hijos (50,5% frente a 37,3%).

Ellas asumen tareas «invisibles»

Yo No Renuncio destaca la división sexual de este trabajo en el hogar en función de las tareas. Mientras ellas son en el 54,4% de los casos las responsables de las labores de planificación, invisibles, las tareas que realizan los hombres «tienen más visibilidad y reconocimiento social», porque son «físicas, previsibles y concretas» y tienen «menos carga mental».

«Los hombres realizan tareas con menos carga mental» en casa

En concreto, ellas se encargan de actividades como atender los requerimientos del colegio o la guardería de los hijos, cosa que asume el 72% de las mujeres; del seguimiento médico de los niños (67%), de poner las lavadoras (66%) o de preparar la lista de la compra (59% de mujeres).

Mientras, ellos están presentes al cocinar, de lo que se encarga un 30% de los hombres o hacer la compra, cosa que lleva el 28%. La tarea en la que tienen mayor presencia es llevar las cuentas del hogar, algo de lo que se encarga el 36,6% de los hombres. No obstante, hay otro 36,3% de mujeres que son las principales responsables también de este asunto en sus hogares.

Otro de los mitos que aborda el estudio es el que se basa en que cuando los hombres ganan más que las mujeres, ellas dedican más tiempo al hogar y los cuidados por una cuestión de organización equitativa dentro del hogar. Según la encuesta el 45,2% de las mujeres conviviendo en pareja y aportando la misma cantidad de dinero al hogar que sus parejas declara ser la principal responsable de las tareas doméstico-familiares y sólo en el 9% de los casos son ellos los principales encargados de estos asuntos.

Destaca asimismo entre las conclusiones que hay menos hombres con hijos encargados de las tareas domésticas que sin hijos: Mientras el 19,5% de los que no tienen descendencia declaran ser el principal responsable de esas labores, son el 16,5% quienes lo asumen así teniendo niños. En las mujeres ocurre el fenómeno contrario, pues el 42% son las principales responsables antes de tener hijos y al ser madres el porcentaje incrementa 6 puntos alcanzando el 48,4%, según el estudio.

Preguntados por esta situación general de reparto de las tareas del hogar, los hombres puntúan de media su nivel de satisfacción con un 7,2 sobre 10. Las mujeres lo aprueban con un 5,8.

Los permisos parentales, no en esta década

Para «Yo No Renuncio», la respuesta a esta situación pasa por actuar sobre la educación y concienciación de la sociedad, especialmente en los más pequeños pero también en la universidad, donde, según Baena, debería explicarse a las alumnas qué se van a encontrar cuando salgan al mercado laboral y quieran tener hijos.

Además, la asociación reclama equiparar los permisos de paternidad y maternidad, algo clave en lo que están a favor los encuestados. No obstante, Baena ha afirmado que en sus reuniones con partidos políticos se les ha hecho saber que los permisos iguales e intransferibles «no llegarán a España ni esta década ni la siguiente».

Por último, exige que se redefinan las jornadas laborales y se flexibilice «de verdad» el trabajo remunerado para que deje espacio al uso de otros tiempos, lo que a su juicio no significa cerrar a las seis de la tarde, una hora que «será muy tarde para muchos y temprano para otros», sino tomar medidas como huir del presentismo y abrazar el teletrabajo.