La segunda gran hambruna podría afectar a cerca de 5,5 millones de personas
La segunda gran hambruna podría afectar a cerca de 5,5 millones de personas - EPA
LUCHA CONTRA EL HAMBRE

La segunda gran hambruna pone en alerta a Sudán del Sur

La misionera irlandesa Orla Tracy se suma al llamamiento del Papa y señala que «la principal industria en Sudán del Sur es la ayuda al desarrollo»

MadridActualizado:

El Papa Francisco ha llamado la atención en dos ocasiones sobre la crisis alimentaria que sufre la mitad de la población en Sudán del Sur. Un joven país sumido en una guerra civil desde el año 2013, cuando se rompió el sueño de una nación unida, que le llevó a la independencia en 2011.

En medio de la segunda gran hambruna del siglo XXI en el continente africano, las religiosas del Instituto Bienaventurada Virgen María —conocidas en España como «las irlandesas»— se han convertido en un soplo de esperanza. Desde el año 2008 estas religiosas tienen en marcha, con la ayuda de la Fundación Mary Ward, una escuela que permite a los jóvenes terminar la educación secundaria. Más de 1.150 estudiantes se forman en este centro, ubicado en la localidad de Rumbek, a unos 400 kilómetros de Juba, la capital del país. El centro, que acoge además a 184 niñas durante el año escolar, ha sido reconocido por el Gobierno como uno de los mejores colegios de Sudán del Sur. Allí trabaja desde el año 2006, la hermana Orla Tracy.

«Gran parte del país sufre hambre. Aunque es necesario generar en las comunidades capacidades que les permitan salir adelante por sí mismas, no podemos ignorar sus necesidades más inmediatas, que es acabar con esta hambruna», explica la hermana Orla a ABC.

Preocupación por el hambre

Algunas organizaciones internacionales como Unicef, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) o el Programa Mundial de Alimentos, ya han advertido de que el número total de personas en situación de inseguridad alimentaria podría alcanzar los 5,5 millones de personas este mes, cuando las cosechas se hayan agotado. Esta hambruna es la segunda en lo que va de siglo, tras la del Cuerno de África en 2011, con un millón de muertos.

La violencia, además, agrava la situación, según recuerda la religiosa, ya que muchas personas «no pueden plantar sus tierras, debido a la inseguridad». La guerra civil entre la facción «dinka» del presidente Salva Kiir y su ex vicepresidente, Rierk Machar, de etnia «nuer», ha dejado el país en bancarrota. «La principal industria en Sudán del Sur es ahora mismo la industria de la ayuda al desarrollo», comenta Orla.

La situación de inseguridad es tan alarmante que el Papa Francisco ha tenido que desistir de su intención de visitar Sudán del Sur este año. Aunque el portavoz del Vaticano, Greg Burke, no precisó las causas de la cancelación de esta visita, ni si el viaje será pospuesto para más adelante, la realidad es que el grave conflicto que atraviesa el país parece ser la razón más plausible. Francisco había explicado en público durante una visita a la parroquia anglicana de Roma el pasado mes de febrero su intención de viajar al país africano con el arzobispo de Canterbury, Justin Welby.

Reconciliación del país

Aunque la paz no parece una meta alcanzable a corto plazo, las hermanas irlandesas llevan tiempo trabajando para fomentarla entre sus alumnos. En su escuela conviven 16 etnias diferentes, aunque la mayoría de los alumnos son de la etnia «dinka».

«Nosotros enseñamos a los jóvenes a vivir en paz. Muchos de ellos proceden de grupos están en conflicto. Les hacemos ver que no son tan diferentes», afirma la religiosa.