Una estudiante con su libro de Geografía e Historia de Segundo curso de la ESO
Una estudiante con su libro de Geografía e Historia de Segundo curso de la ESO - JUAN CARLOS SOLER

Así es el relato escolar de las 17 «españas»

El sesgo autonómico de los libros de texto se ilustra con un sencillo ejercicio geográfico: comparar el mapa del país

Actualizado:123456
  1. Presiones

    Libro de texto en Cataluña
    Libro de texto en Cataluña - AMES

    Las presiones autonómicas que se vienen denunciando en los últimos días en el Congreso y a las que ha dado voz ABC a través de sindicatos como el catalán AMES y del presidente de la Asociación de Editores de Libros de Texto, José Moyano, se comprueba en la tergiversación que se hace de contenidos históricos, nomenclaturas y en conceptos como la territorialidad de España, recogida en el encaje constitucional de 1978. Con ejemplos en la mano, así se puede decir que se explica el mapa de España (en principio, geografía pura y materia objetiva) a los niños en las aulas de cada autonomía.

  2. Valencia: Jaime I, «Rey de Cataluña»

    Una alumna de 2º de la ESO estudia el mapa de España en el libro de texto de Geografía e Historia, en su domicilio de Alicante
    Una alumna de 2º de la ESO estudia el mapa de España en el libro de texto de Geografía e Historia, en su domicilio de Alicante - JUAN CARLOS SOLER

    «Jaime I, Rey de Cataluña y Aragón», la «Corona catalanoaragonesa» o «Pedro el Cerimonioso, Rey de Cataluña» son algunas de las tergiversaciones de la historia que estudian escolares de la Comunidad Valenciana y que ha sido recabadas, a través de denuncias presentadas por padres de alumnos, por la Plataforma Valencianista PLV. El portavoz de esta entidad, Álex Esteve, ha remitido «varias decenas de casos» a la Inspección General Educativa de la Consejería de Educación de la Generalitat Valenciana, que en una contestación fechada el pasado 16 de diciembre argumenta que «en el ejercicio de la autonomía pedagógica, corresponde a los órganos de coordinación didáctica de los centros públicos adoptar los libros de texto y el resto de materiales que hayan de ser utilizados en el desarrollo de las diversas materias». El escrito remitido por la Inspección recalca que «la edición y adopción de los libros de texto no requieren de la autorización previa de la Administración educativa», informa Alberto Caparrós.

    Ante tal constestación, la Plataforma ha optado por tramitar las quejas ante el Defensor del Pueblo Autonómico. Entre los casos concretos remitidos figuran sendos libros de texto de Tercero de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) que se emplean este curso en centros públicos de las localidades valencianas de Horno de Alcedo y Oliva, en los que se cita a Jaime I como «Rey de Cataluña y Aragón», y se hace referencia a la «Corona catalanoaragonesa», en ambos casos inexistentes. La entidad que denuncia la presencia de «contenidos claramente adoctrinadores y manipulados» ya que, explican, «ni existió corona «catalanoaragonesa» alguna, sino Corona de Aragón, ni Cataluña fue reino, pues no existió hasta 1521 y era condados divididos anteriormente».

    Otras de las reclamaciones hacen referencia al «incumplimiento» del Estatuto de Autonomía, que establece que «la lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano» y que «el idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano». Los libros de textos, sin embargo, sitúan a la Comunidad Valenciana en el área de «habla catalana».

    En este sentido, la Inspección Educativa sostiene que «no tiene competencia en materia lingüística» y tramitó los escritos de la Plataforma al «órgano competente».

    En este sentido, las quejas de los padres también han tenido repercusión política. De hecho, el grupo parlamentario popular en las Cortes Valencianas presentó una Proposición no de Ley (PNL)en la que instaba al Gobierno autonómico a «articular un grupo de inspectores de educación con el objetivo de supervisar los libros, unidades didácticas y material educativo que puedan contener textos que vulneren la Constitución española y el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana». La PNL fue rechazada con los votos del PSPV-PSOE, Compromís y Podemos.

  3. Baleares, un adoctrinamiento sutil

    Apología de los «países catalanes» en los libros de texto baleares
    Apología de los «países catalanes» en los libros de texto baleares - ELB Associació d'Estudiants

    En el Archipiélago, entidades como Círculo Balear o la Fundación Jaume III vienen denunciando desde hace años una manipulación «sutil» de la historia común o de algunos aspectos relacionados con la lengua propia de la Comunidad. En los libros de 1º y 2º de Bachillerato de Lengua y Literatura Catalana, por ejemplo, es frecuente ver críticas al bilingüismo y referencias a que el catalán es una «lengua dominada». Asimismo, también se critica a quienes defienden el uso de las modalidades lingüísticas propias de cada isla en lugar del catalán estándar, que cuenta con un léxico en parte distinto al de Baleares, informa Josep María Aguiló.

    Otra manipulación, denunciada también por partidos como Ciudadanos o el PP, consiste en hacer referencia a la supuesta existencia de los denominados «Países Catalanes». Dicha quimera incluiría a Cataluña, Baleares y la Comunidad Valenciana. Un libro de 1º de Bachillerato de Lengua que estudian los escolares isleños habla, por ejemplo, del «Romanticismo en los Países Catalanes».

    En ese contexto, Ciudadanos pidió el pasado mes de septiembre la retirada de un libro de 2º de Bachillerato en el que se hace apología del pancatalanismo, se critica la política lingüística del anterior Ejecutivo autonómico del PP y se elogia al tripartito actual, conformado por el PSOE, la coalición econacionalista MÉS y Podemos. Para la formación naranja «es inadmisible que en un estado de derecho pueda practicarse semejante adoctrinamiento a través de un libro de texto».

  4. En Navarra, 22 libros de 6 editoriales contienen manipulaciones

    ABC

    El anterior Gobierno de Navarra, con UPN, dictó Decreto Forales, tanto en 2010 como en 2014, por los que se suprimía la financiación de los libros que contuvieran manipulaciones tales como «el empleo de mapas donde se incluye a Navarra en un contexto que no le corresponde, es decir, unida a la Comunidad Autónoma Vasca y al País Vascofrancés, referencias a zonas geográficas de Navarra como parte de Euskal Herria o el uso de la bandera de la Comunidad Autónoma del País Vasco».

    En el decreto de 2014 se especificaban hasta 22 libros distintos pertenecientes a 6 editoriales que se distribuían en todos los cursos desde 3º de Primaria hasta 1º de la ESO, informa Pablo Ojer.

    Pero con la llegada del nuevo Gobierno de Uxue Barkos en julio de 2015, encabezado por dos formaciones nacionalistas como Geroa Bai y Bildu, la perspectiva cambió.

    El consejero de Educación, José Luis Mendoza, propuesto por Geroa Bai, derogó los decretos de 2010 y 2014 un 5 de julio, cuando todos los navarros no pensaban en otra cosa más que en los Sanfermines que se iniciaban al día siguiente. El que era director general de Educación el año pasado, Estebe Petrizán, se excusó en que que Euskal Herria es un concepto cultural o lingüístico en cuanto «es el territorio de la lengua vasca» y «desde luego no atenta contra derechos básicos de navarras y navarros».

  5. País Vasco

    ABC

    La difusión del nacionalismo en las aulas del País Vasco es a día de hoy mucho menos agresiva que en tiempos de Juan José Ibarretxe, pero los libros de texto aún perseveran en que la Comunidad Autónoma y el resto del Estado «no son la misma cosa». Así lo afirma el portavoz de Ciudadanos en el territorio, Nicolás de Miguel, que asegura que la «metodología» que utiliza el soberanismo vasco en los colegios e institutos del territorio es más «astuta, sutil y eficaz» que en caso de Cataluña, pues «hace de un concepto cultural algo político». Informa Adrián Mateos.

  6. Canarias

    Libro de texto en Canarias
    Libro de texto en Canarias - ABC

    Los canarios aprovechan la distancia y los líos de Cataluña o País Vasco para ir creando en el magma educativo el futuro caldo de cultivo lleno de tópicos sobre esta tierra. Al determinado circuito oficial nacionalista le rompía los esquemas una noticia de este periódico: «El Vaticano compraba en Sevilla antiguos canarios que esclavizados por franceses y portugueses para darles la libertad». Un docente, indignado, llamó a ABC y dijo: «Es que esto rompe por completo lo que se ha estado diciendo contra Castilla desde hace tantos años en las islas y yo que soy profesor ni sabía», informa José Luis Jiménez.

    Con esos mimbres, uno se encuentra que, estos días, el Parlamento de Canarias ha aprobado una iniciativa para que en los museos arqueológicos se explique «con todo detalle lo concerniente a lo que fue la conquista y la colonización» de las Islas. La propuesta partió nada menos que Juan Manuel García Ramos, que fue consejero de Educación y vicerrector de la Universidad de La Laguna. De nada sirven los libros de texto si un chico que visite nueve museos arqueológicos en primaria recibirá información sobre lo que, literalmente, se explica como «el genocidio guanche a manos de los conquistadores del Archipiélago». Esas cosas no hace falta leerlas. Se queda en el cerebro con la posterior redacción al regresar a las aulas.

    Sin embargo, en Canarias, la percepción ue hay entre docentes es que las ediciones en las islas de algunos libros de texto son muy similares a los de Andalucía. «Los chicos no saben ni que Canarias está a 100 kilómetros de África», apunta a ABC José María Hernández, que fue director general del Libro y Publicaciones del Gobierno de Canarias. Hernández agrega que en las islas lo que hay son versiones «muy parecidas a las andaluzas» aunque admite que hubo una época con Marino Alduán de viceconsejero de Educación que sí hubo una política de contenidos canarios. Hernández, que ha participado en la redacción de libros de texto en España, detalla que «lo que hay son cuadernillos con algunos aspectos de Canarias». Agrega que «el problema lo tienen las editoriales que deben estar temblando por los permanentes cambios».