María Esperanza Jiménez tenía una importante inmobiliaria en el centro del Puerto de Santa María (Cádiz)

«Recibió un disparo en la garganta y no se dio cuenta»

María Esperanza Jiménez Ruiz realizaba un tour por una favela junto a su hermano y su cuñada cuando ocurrió la tragedia

MADRIDActualizado:

Una turista española murió el lunes al recibir disparos de la policía durante un recorrido turístico por Rocinha, una de las favelas más peligrosas de Río. .

María Esperanza Jiménez circulaba junto a su hermano, su cuñada y otros turistas en un vehículo Fiat la mañana del lunes cuando «rompieron el bloqueo policial» situado en el Largo do Boiadeiro, una zona de la favela Rocinha, de acuerdo con un comunicado de la Policía Militar (PM).

Según cuentan fuentes conocedoras del caso, el suceso ocurrió cuando terminaron el recorrido por la favela y quedaron en un punto determinado de encuentro para subir al coche que los llevaría de vuelta y que fue donde la gaditana recibió un disparo. «Se subieron al coche y escucharon una explosión. Ella recibió un disparo en la garganta y no se dio cuenta». María Esperanza falleció en el hospital.

A esta familia andaluza de vacaciones en Brasil le dijeron que el recorrido por las favelas era seguro.

Los disparos se produjeron, de acuerdo a la versión dada por la Policía, después de que el coche en el que viajaba la gaditana se saltara un control. Los agentes, sin saber quién estaba en su interior, respondieron abriendo fuego. Poco antes se lo ocurrido, la Policía se había enfrentado con miembros de un grupo criminal en la misma zona y varios agentes resultaron heridos.

Vivir experiencias «al filo del peligro» se ha convertido en una nueva forma de viajar. Ya no se trata de la decisión personal de turistas aventureros, sino que son las propias agencias las que proponen paquetes a zonas pobres, inseguras e incluso, radiactivas.

El objetivo, en muchos casos, no es convertir estos lugares en escaparates y, mucho menos, exponer a los turistas. El problema es que estas iniciativas a veces van en contra de los consejos de los propios Estados, y esto sucede en el caso de España, que hace constantes recomendaciones a través de la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores en la que se aconseja a los ciudadanos evitar determinadas zonas, por ejemplo, las favelas.

En Brasil, la empresa «Favela Experience» ofrece, precisamente, una experiencia en las favelas de Río de Janeiro. Su director, Adam Newman explica a ABC que el objetivo de los recorridos por favelas como Rocinha (donde murió la turista), Santa Marta, Morro de Babilonia o Complejo de Alemão no es venderlas como si fueran un producto de escaparate sino que buscan «eliminar prejuicios y crear más empatía entre los turistas y las personas de la comunidad».

Incluso, si se solicita, también se puede acceder a un «Airbnb» en las favelas. Pero además, cuentan con un albergue en Vidigal en el que funciona una ONG que trabaja para los locales. Allí, los turistas pueden dormir en una habitación compartida unos 9 euros y medio la noche o un cuarto individual con cama matrimonial y vistas panorámicas por unos 37 euros.

«Los visitantes siempre nos preguntan por la inseguridad, pero les decimos que jamás tuvimos problemas. En las favelas las reglas son diferentes, es peor robar dentro que fuera. Los turistas son guiados por personas que viven y se criaron allí», explica Newman.