Miembros de «La Manada»
Caso La Manada

¿Quién es quién en «La Manada»?

Cuatro de ellos se conocen desde pequeños, de Amate, una de las zonas más pobres de España, aunque sus orígenes fueron corrientes y nada desestructurados. Al menos tres de los miembros de «La Manada» tenían antecedentes ya en 2016

José Francisco Cobo, el juez que ha leído la sentencia de «La Manada»

Vea la sentencia a «La Manada»: condenados a nueve años de prisión

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El juez Garrido ha condenado a nueve años de prisión a los cinco miembros de «La Manada» por los hechos ocurridos en los Sanfermines de 2016. Aunque la defensa ya ha dicho que va a recurrir, todo apunta a que pasarán varios años en la cárcel. No obstante, al menos tres de ellos ya tenían antecedentes cuando, según el juez, abusaron sexualmente de una joven en Pamplona.

—Buenos días.

Follándonos a una entre los 5.

—Jajaja.

—Todo lo que cuente es poco.

—Puta pasada de viaje.

—Hay vídeo.

Fue José Ángel P.M. (1989), conocido como «el Prenda» y antes como «Joselito el Gordo», quien envió estos mensajes al grupo de WhatsApp de «La Manada» tan solo una hora después de los hechos ocurridos el 7 de julio de 2016. Todos tenían entre 24 y 27 años en el momento de los hechos denunciados. Ahora tienen entre 26 y 29 años.

Cuatro de los cinco miembros de «La Manada» se conocen desde pequeños. Su barriada, Amate (Sevilla), es junto a Los Pajaritos una de las dos zonas más pobres de España. Pero los orígenes de «La Manada» son corrientes y nada desestructurados, pese a que para 2016 al menos tres de ellos ya tenían antecendentes. Uno de ellos era José Ángel. El Juzgado de lo Penal número 4 de Huelva lo condenó a dos años de cárcel en 2011 por un delito de robo con fuerza cometido dos años antes. Forma parte de la peña ultra del Sevilla «Biris Norte» y de ahí habría «sacado» a su gran fichaje: el abogado más mediático durante el juicio, Agustín Martínez Becerra, que defiende a otros tres de los acusados. Hijo de panadero y sin trabajo conocido antes de entrar en prisión, durante su estancia en la cárcel se ha dedicado a «machacarse» en el gimnasio. El cambio físico se pudo apreciar durante la vista pública del juicio, ya que había perdido cerca de 30 kilos. También se ha dedicado a estudiar euskera.

Alfonso Jesús C.E. (1988). Hijo de un mecánico, era militar de la Unidad Militar de Emergencia (UME) en Morón de la Frontera. También mantenía una relación sentimental cuando viajó a Pamplona en 2016, aunque su novia decidió romper hace unos meses. «El motivo no tiene nada que ver con todo este lío», decían fuentes del entorno a ABC. Con antecedentes por lesiones, riña tumultuaria y desorden público, en mayo de 2015 la Audiencia Provincial de Sevilla le condenó a dos años de prisión por un delito de lesiones cometido el 15 de diciembre de 2013.

Ángel B. (1991). Aunque acumula menos tiempo de cárcel, es el más reincidente. Ha sido pillado más de una vez conduciendo bajo los efectos del alcohol y las drogas. También fue fichado por delitos de robo con fuerza. Durante su estancia en prisión, se ha centrado en obtener el certificado escolar. Fue el último en incorporarse al grupo de «La Manada». Durante el juicio se supo que fue el primero que besó a la chica mientras el resto del grupo caminaba por la calle.

Jesús E. D. (1990). Peluquero de 27 años, trabajaba en el salón de belleza que su tío regenta en el barrio sevillano de Triana. Es quizá el que más desapercibido ha pasado de los integrantes de «La Manada», aunque estaba plenamente integrado en el grupo: lleva tatuado en el costado la huella de un lobo. También tenía pareja sentimental el verano de los hechos denunciados, que se ha mantenido a su lado durante el proceso. Durante su estancia en la cárcel estos meses, ha seguido practicando su oficio de peluquero.

A. M. G. (1989). Es el guardia civil del grupo y su nombre no puede publicarse por resolución judicial. Cuando fue detenido se encontraba realizando las prácticas de la Benemérita en la localidad cordobesa de Pozoblanco. Fue él quien meses antes del viaje a Pamplona, convocó a los otros miembros juzgados de «La Manada» —a excepción de Ángel B.— para trasladarse a la localidad cordobesa de Torrecampo, donde había fiestas en honor al patrón local. Esa noche, dentro de un coche, supuestamente grabaron un vídeo mientras abusaban de una joven en aparente estado seminconsciente. Tras llevarla a Pozoblanco, la joven se despertó «completamente desnuda en el asiento de atrás» y con la ropa hecha trizas. Este juicio se celebrará este año.

A. M. G. fue también quien robó el móvil de la denunciante en los sanfermines «por avaricia», según su declaración en el juicio, que tildó de «un fallo». En estos últimos meses ha sido padre de una niña. En el primer «vis a vis» al que tuvo derecho en la prisión de Alcalá Meco donde se encuentra recluido dejó embarazada a su pareja, como ya reveló ABC.