Sociedad

¿Se puede medir el dolor?

Empiezan a desarrollarse programas de ordenador para valorar el dolor de forma objetiva

Se basan en el reconocimiento de expresiones faciales de dolor

¿Se puede medir el dolor?
Pilar Quijada Madrid - Actualizado: Guardado en: Sociedad

El dolor afecta a una de cada tres personas en el mundo y constituye un gran problema de salud, que cuesta a las sociedades occidentales tanto como la diabetes y el cáncer juntos. Según la última Encuesta Nacional de Salud, el dolor afecta al 24,8% de la población de 15 o más años. De ellos, el 3,9% sufre dolor fuerte o extremo (2,1% de los hombres y 5,7% de las mujeres). Y un 20,9% padece dolor o malestar moderado o leve.

El dolor se considera el quinto signo vital, junto con la tensión arterial, la frecuencia cardiaca, la frecuencia respiratoria y la temperatura. Pero , al ser el dolor un estado esencialmente subjetivo e individual, su evaluación y diagnostico representa un reto importante.

La forma habitual de medirlo es mediante la combinación de la entrevista clínica con diversas escalas desarrolladas para medir su intensidad.

Mediante la entrevista, el médico siguiendo una regla nemotécnica (ALICIA), pregunta sobre: Aparición, Localización, Intensidad, Características, Irradiación, Agravantes y atenuantes. Los agravantes y atenuantes dan idea de las causas que aumentan o disminuyen el dolor, un dato importante que ayuda a conocer el origen y del dolor y determinar pautas de tratamiento.

Sin embargo, estos datos recogidos por el médico, así como los informes del propio paciente, necesitan ser transformados en datos cuantitativos. Para ello existen diferentes escalas en las que el paciente tiene valorar, generalmente de cero a 10, qué intensidad tiene el dolor que siente. En la escala de grises de Luesher a la medida de la intensidad, representada por números, se une otra psicológica, que se representa por una gama de tonos grises flanqueadas por el color blanco (ausencia de dolor) y el negro (el máximo de dolor). Después de que el paciente haya elegido la escala de gris que corresponde a su dolor se traslada a la escala numérica.

Además se le pregunta cuál es color que mas le gusta y cuál el que menos. Si elige el blanco indica confianza y colaboración. Por el contrario, el negro indica pesimismo y falta de colaboración. Los grises indican una disminución de la actividad, siendo el paciente más pasivo cuanto mas gris es el color elegido. Así esta escala permite tener información a la vez sobre la intensidad del dolor y sobre el estado psicológico del paciente, como recoge la "Guía para la evaluación y diagnóstico del dolor" de la Cátedra del Dolor de la Fundación Grunenthal.

Cuando se trata de niños o en pacientes mayores con demencia, la aplicación de escalas numéricas es más difícil, por lo que se utiliza la Escala de Expresión facial, compuesta por unas caras que reflejan diferentes grados de dolor, que los pacientes han de elegir de acuerdo con su experiencia.

Todas estas mediciones son subjetivas, puesto que dependen de la interpretación del paciente.

Se empiezan a desarrollar programas informáticos para medir la expresión del dolor de una forma más objetiva, en especial en niños. El año pasado Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en San Diego demostró la validez de un nuevo método para medir los niveles de dolor pediátrico utilizando un novedoso software de reconocimiento de los patrones faciales. Este software permite monitorear de forma continua del dolor, para lograr una mejor tratamiento. Estas evaluaciones automatizadas han demostrado muy buena precisión, según estima un trabajo publicado en la revista "Pediatrics", en el que participó el psicólogo Kenneth Craig, un reconocido experto en dolor.

En general, esta tecnología consigue evaluaciones semejantes a las de los padres y mejora la de las enfermas, que tienden a infravalorar el dolor, según señala este estudio. Y lo más importante, mostró una fuerte correlación con los índices de dolor referidos por el paciente. Además, al tratarse de un programa informático, está desprovisto de sesgos de todo tipo.

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