Vecinos de Florida atraviesan una zona inundada - AFP/ Vídeo: ATLAS

Policía y ejército combaten el pillaje tras el paso de Irma

Decenas de detenidos en Florida, mientras Holanda y Francia despliegan tropas en la isla caribeña de San Martín

CORRESPONSAL EN WASHINGTONActualizado:

Florida empezaba a respirar anoche, después de que el fuerte impacto de Irma dejara a su paso una destrucción material nunca vista en buena parte del estado, además de cuatro fallecidos, la mayoría por accidentes con el automóvil. Si bien la intensa búsqueda de supervivientes en los cayos, especialmente en el célebre y turístico Key West, donde el ciclón llegó con categoría 4, puede dar lugar a un aumento del número de muertos.

En total, el devastador paso del huracán acumula una cuarentena de fallecidos, de los que 36 tuvieron lugar previamente en las islas del Caribe, diez en Cuba y siete en Puerto Rico. Reducido a la categoría 2, Irma se adentra en Estados Unidos con menos fuerza, pero a su paso ha abierto camino a otra fuerza destructora: el pillaje.

La actuación policial para combatir los robos en comercios, abandonados por los propietarios que obedecieron la orden de evacuación, suma decenas de detenidos en el sur de Florida, especialmente en Miami. En la pequeñas isla de San Martín, en el Caribe, donde el impacto de Irma ha sido demoledor, Francia y Holanda han reforzado y desplegado sus ejércitos en los respectivos territorios que gobiernan.

A medida que el ciclón asesino avanzaba desde el sur hasta el norte de Florida, las imágenes de palmeras cimbreantes y de imponentes riadas en las calles de las grandes ciudades han ido cediendo terreno a las de saqueadores que desvalijaban comercios.

«Den gracias por estar»

Miami está ofreciendo numerosas imágenes de televisión en las que se aprecia cómo jóvenes con la cara tapada se adentran en tiendas de víveres o de dispositivos electrónicos, que abandonan cargados con sus particulares trofeos. En la ciudad más populosa del estado, la Policía contabilizó hasta 28 detenciones el pasado fin de semana, la mayoría en centros comerciales. Además de un suceso, en el que un adolescente resultó herido de bala a manos de un agente que le dio el alto, cuando huía del asalto a un domicilio particular. En Fort Lauderdale, uno de los municipios tradicionalmente más poblados por el turismo, la policía arrestó a nueve jóvenes que se habían apropiado de ropa y zapatos, en una amplia zona de comercios. El riesgo de que se produjeran nuevos episodios de saqueo llevó al departamento de policía a emitir un comunicado con este aviso: «Ir a la cárcel por un par de zapatos es muy mala decisión de vida. Quédense en casa con los suyos y den gracias por estar bien».

En la pequeña isla de San Martín, en las Antillas, al noroeste del Caribe, la escasez de agua corriente y alimentos ha convertido la situación en desesperada. Pese a que la mayoría de ellos había acumulado todas las reservas posibles previamente a la llegada de Irma, la destrucción del huracán dejó a muchos de sus habitantes en la más absoluta carencia. La situación se ha convertido en peligrosa. «La comida ha desaparecido. La gente está luchando en las calles por llevarse lo que queda», afirmaba Jacques Charbonnier. Pero no sólo la necesidad impulsa a sus habitantes al robo.

También han aparecido pescadores en río revuelto, a la caza furtiva de objetos de valor. Grupos de personas armadas irrumpieron la noche del jueves en diferentes comercios para robar dispositivos electrónicos y vehículos, en lo que fue el principio de un deterioro de la seguridad palpable en la ciudad. Algunas fuentes informaron que en Marigot tuvo lugar la entrada en el Hotel Flamboyant de varias personas que, armadas con pistolas y fusiles, habían robado a los turistas que se encontraban en su interior.

Mil soldados franceses

Ante los disturbios y la desaparición de la ley y el orden que denuncian muchos vecinos, incluidas severas críticas a las autoridades, Francia y Holanda acordaron ayer reforzar su presencia militar en los respectivos territorios de la isla que gobiernan. El presidente francés, Emmanuel Macron, aprobó el envío de 1.100 soldados a la isla. Macron anunció ayer además que visitará hoy mismo San Martín. Ante las denuncias de una respuesta tardía y desorganizada, las autoridades francesas negaron los rumores que apuntaban a que una rebelión interna hubiese forzado la apertura de la prisión, y con ella la fuga de los reclusos. El ministro del Interior, Gérard Collomb, confirmó el compromiso de su Ejecutivo con estas palabras: «Hemos enviado extraordinarios recursos a las Antillas. El Gobierno está totalmente movilizado».

Holanda no se ha quedado atrás, y ha desplegado buena parte de los 265 soldados que mantiene en la isla, a los que sumará estos días el envío de 250. El Gobierno holandés ha decidido desplegar noventa policías en Curaçao, una de las poblaciones donde el caos se ha hecho más evidente.

La furia del huracán Irma dejó una docena de fallecidos en San Martín. Una cantidad que puede quedarse pequeña cuando el ejército y los equipos de salvamento lleven a cabo la búsqueda de supervivientes casa por casa, como advierten muchos de sus habitantes.

Mientras, el huracán Irma se adentra en territorio continental de Estados Unidos como tormenta tropical, con la amenaza de inundar grandes zonas de Carolina del Sur, Georgia y Alabama, además de vientos de 150 kilómetros por hora. Kentucky recibirá la visita de Irma mañana, mientras que el jueves está previsto que la tormenta visite el sur de los estados de Illinois e Indiana. En Carolina del Sur, que hace costa con el Océano Atlántico, el riesgo de descarga de agua se combina con la alta posibilidad de una fuerte subida de mareas.