Refugio de madera de las cebras del parque JUAN MANUEL SERRANO ARCE / Vídeo: Cabárceno, en peligro de extinción

El parque de Cabárceno languidece

Dos informes alertan sobre numerosas deficiencias en el recinto, ante la falta de inversiones

CantabriaActualizado:

El paso del tiempo por un lado y la dejadez por otro han puesto «en jaque» al Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Este recinto, abandonado a su suerte durante los últimos años en los que, con más de un cuarto de siglo a sus espaldas, ha sufrido el descuido de Cantur, la empresa pública que lo gestiona. Últimamente, la inversión ha sido prácticamente nula en el mantenimiento y mejora de las instalaciones. Un espacio de 750 hectáreas en las que viven, en semilibertad, un millar de animales de especies salvajes de todo el mundo, algunas en peligro de extinción.

La desatención ha sido tal que las pésimas condiciones que ha alcanzado este singular hábitat, creado en 1990 en el macizo kárstico de la Sierra de Peña Cabarga, en Cantabria, han provocado fugas masivas e, incluso, lamuerte de numerosos ejemplares. Unas especies que moran en los bosques, cráteres, peñas, desfiladeros, simas, lagos y praderas de lo que antaño fue una inhóspita mina de hierro.

La desastrosa situación de Cabárceno ha hecho temer también por sanciones y, lo que es peor, por su cierre. El parque es el más grande del mundo en extensión y referente internacional en diversos aspectos, al albergar la mayor reserva europea de oso pardo –con cerca de un centenar de ejemplares que viven en un área equivalente a 60 campos de fútbol– o la comunidad más grande de elefante africano fuera de su continente, con 19 nacimientos en casi tres décadas. Ello lo han convertido en un centro puntero en la reproducción de esta especie amenazada.

Cabárceno ha llegado al límite, y el veterinario jefe ha dicho «basta ya». Santiago Borragán, que lleva en el cargo 25 años, firmó dos informes internos –en 2015 y 2017 y que ahora han visto la luz– en los que alerta, sobre todo en el primero, de la lamentable situación del recinto y de las serias consecuencias que esto puede tener sobre sus inquilinos y los cerca de 400 trabajadores que hay, entre directos e indirectos. Y, al tiempo, avisa de posibles graves riesgos en el futuro.

Inversión de 5,5 millones

En ese análisis, solicitado hace casi tres años, a raíz del cambio de gobierno en la región (cuando el PRC-PSOE de Miguel Ángel Revilla desbancó al PP de Ignacio Diego), el profesional alude a la «mala» situación derivada de un sinfín de anomalías y deficiencias que presenta Cabárceno, tanto físicas como desde el punto de vista burocrático. Unas deficiencias ante las que Cantur –dependiente de la Consejería de Turismo– ha preparado un «ambicioso» plan que incluye una veintena de actuaciones dotadas con 5,5 millones de euros, a invertir en su mayor parte durante los próximos meses.

Y es que, por ejemplo, la ausencia de un cierre perimetral completo, una clínica veterinaria o un área de cuarentena –que se va a instalar ahora en el área de los osos– incumplen la Ley de Zoos y vulneran otras normas autonómicas, nacionales y comunitarias por las que se rige este espacio, que pertenece a las asociaciones Europea e Ibérica de zoológicos.

Pero en dos ejercicios se ha producido un cambio «sustancial» en el apartado administrativo, según el segundo documento rubricado el pasado mes de diciembre. En él, el veterinario valora los pasos dados por Cantur, que ha sido «sensible» a sus peticiones y se las ha «tomado en serio». Así, la valla que debe bordear Cabárceno –que se extiende por la localidad del mismo nombre, en el municipio de Penagos, a 17 kilómetros de Santander– está a punto de ser una realidad, eso sí, 27 años después. Está al 90%, pendiente únicamente de los últimos flecos para ejecutar los 100 metros de trazado que queda por rematar de todo el límite, tras un desembolso cercano a los 100.000 euros.

Convenio firmado

Para solventar al menos transitoriamente percances derivados de la carencia de una instalación veterinaria, Turismo ha firmado un convenio con la Dirección General del Medio Natural, del departamento de Medio Rural, igualmente gestionado por el PRC. El convenio permite al Parque utilizar durante los próximos cuatro años los quirófanos, laboratorios de análisis y demás aparatos –como de rayos X– del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre ubicado en Obregón, en el ayuntamiento de Villaescusa. Ello equivale a contar con una clínica «adaptada al siglo XXI».

Pero capítulo aparte merece la penosa situación de las instalaciones de los animales, deterioradas y con infinidad de desperfectos. Ejemplo de esta situación son las casetas en las que pernoctan y se resguardan del frío y la lluvia, que en algunos casos se han quedado pequeñas y en otros presentan un estado ruinoso. Igualmente, los tejados y puertas de esas cuadras, las cercas de los espacios de las diferentes especies, que se rompen por el paso del tiempo, la humedad y el propio uso de los animales, también han sido víctimas de estos daños.

Así, por ejemplo, tras estropearse la valla del recinto de fauna ibérica se instaló una de jardín, en vez de una cinegética, y parte del grupo de ciervos –que conviven con gamos y cobos lichi– se escapó por el parque. Este recinto es el «buque insignia» del turismo en Cantabria. A él pueden acceder miles de personas –y vehículos– al día, con el consiguiente riesgo para los visitantes –por ataques o accidentes– y que sería aún mayor si los animales traspasan la frontera de Cabárceno y cruzan carreteras y autovías. Además, uno de los machos fugados enredó sus cuernos en la empalizada, que no era la adecuada para especies salvajes, y murió al quedar atrapado, según ha explicado a ABC Santiago Borragán.

No hay alarmas

También se han escapado antílopes y osos de la reserva, que carecía de alarmas acústicas y visuales, mientras que el refugio de madera de las cebras –entre ellas de la especie Grevy, en riesgo de extinción– presenta un aspecto lamentable, hasta el punto de que algunas duermen en container con apariencia de caseta. El establo de los elefantes, uno de los más deteriorados y que sirve de almacén de forraje con el que se alimentan otras especies, presenta goteras, lo que repercute en su calidad de vida. Los paquidermos, además de carecer de calefacción –que se rompió y no se reparó– tienen que sortear las charcas que se forman en su pradera –que comparten con antílopes– cada vez que llueve y desde que se cambiaron las bombas de achique. El obsoleto sistema de filtración y tratamiento de agua en la piscina de los leones marinos provocó problemas de salud a sus huéspedes, mientras que la valla que separa la zona seca del agua, en el área de los hipopótamos, no reúne las condiciones exigidas.

En el recinto de las jirafas, un fallo en las instalaciones eléctricas provocó un fuego en la madrugada del día de Reyes de este año, que arrasó la caseta y se cobró la vida de los tres únicos ejemplares con los que contaba Cabárceno, donde no sonaron alarmas anti incendios.

El Zoo de Sevilla se ofreció a ceder cuatro machos de esta especie al Parque cántabro, una vez cuenten con la correspondiente cabaña –que se va a reconstruir con una partida de 200.000 euros en el plan de inversiones– y se obtenga el visto bueno del Programa de Especies en Peligro. A este respecto, en materia de intercambio de animales, el veterinario jefe asegura que hasta ahora no nos han negado nada. Pero mañana pueden empezar a hacerlo, advierte.