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El Papa pide una «gestión global y compartida» de la inmigración

Recuerda que «supera las posibilidades y los medios de muchos Estados»

Corresponsal en El VaticanoActualizado:

Con el telón de fondo de las tensiones entre Italia, Francia y España, así como las de México y Estados Unidos, el Papa Francisco ha pedido el jueves «un esfuerzo para que la responsabilidad de la gestión global y compartida de la migración internacional encuentre su punto de fuerza en los valores de la justicia, la solidaridad y la compasión».

Las recriminaciones entre el presidente francés Emmanuel Macron y el ministro del Interior italiano Matteo Salvini sobre el destino del buque de rescate «Aquarius», que navega rumbo a Valencia, han agravado las disputas entre países europeos, y el trato político de «problema» a millares de personas que huyen de sus países para salvar la propia vida y la de sus hijos.

En ese cuadro, el Santo Padre recuerda que «para hacer frente y dar respuesta al fenómeno de la migración actual, es necesaria la ayuda de toda la Comunidad internacional, puesto que tiene una dimensión transnacional, que supera las posibilidades y los medios de muchos Estados».

En su mensaje a la conferencia sobre migración organizada por el Vaticano y México, el Papa subraya que «la Comunidad Internacional está comprometida en dos procesos que conducirán a la adopción de dos pactos globales, uno sobre refugiados y otro sobre la migración segura, ordenada y regular», en el marco de Naciones Unidas.

Pero, al margen del esfuerzo diplomático y jurídico, Francisco urge el enfoque humanitario pues «en la cuestión de la migración no están en juego solo ‘números’, sino ‘personas’, con su historia, su cultura, sus sentimientos, sus anhelos…».

Muchas de estas personas, «que son hermanos y hermanas nuestros, necesitan una ‘protección continua’, independientemente del status migratorio que tengan», reservando atención especial «a los migrantes niños, a sus familias, a los que son víctimas de las redes del tráfico de seres humanos y a aquellos que son desplazados a causa de conflictos, desastres naturales y de persecución».

Francisco pide a los gobernantes y ciudadanos «que tengamos el valor de destruir el muro de esa ‘complicidad cómoda y muda’ que agrava su situación de desamparo, y pongamos en ellos nuestra atención, nuestra compasión y dedicación».

El Papa hizo también público el jueves su mensaje para la segunda Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el próximo 18 de noviembre. Pide salir al paso de la «fobia hacia los pobres» y esforzarse personalmente en la inclusión siguiendo el modelo de «orar juntos y compartir» de «la primera comunidad cristiana, que el evangelista Lucas describe en toda su originalidad y simplicidad».