Mapa del índice DEC
Mapa del índice DEC

País Vasco y Castilla y León, las mejores comunidades en servicios sociales

Todas las regiones salvo Cataluña registran un aumento del gasto en esta materia respecto a 2013

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España llega por primera vez en cinco años al aprobado general en Servicios Sociales. Así lo atestigua el Índice DEC 2017, elaborado por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales. De media, las comunidades autónomas obtuvieron un 5,07, aunque entre ellas sigue habiendo grandes desigualdades.

Mientras País Vasco (7,75), Castilla y León (7,50) y Navarra (7,40), se mantienen a la cabeza, Comunidad de Madrid (5,25), Murcia (3,50), Canarias (3,30) y Comunidad Valenciana (2,05) se encuentran a la cola.

«En términos generales, la evolución es positiva. Trece de 17 comunidades han mejorado en servicios sociales», ha asegurado este miércoles Gustavo García Herrero, coordinador del índice, durante la presentación. «En 2013 tocamos fondo», ha explicado. Y aunque se está registrando cierta recuperación (se han elaborado catálogos de servicios y se ha mejorado la inversión, entre otros avances) «no todas las comunidades se recuperan al mismo ritmo». De hecho, la Comunidad e Madrid, País Vasco, Cantabira y Asturias han empeorado respecto a la anterior medición.

El índice DEC mide los derechos de los ciudadanos (entre los que se encuentra el catálogo de servicios o el plan estratégico aprobado); la relevancia económica (con el gasto consolidado de la Administración) y la cobertura (estado de la estructura básica, de las rentas mínimas de inserción o de ayudas a domicilio).

Las mejoras en inversión, según ha destacado la asociación, viene por el esfuerzo de las comunidades. Todas han aumentado el gasto en servicios sociales desde 2013 salvo una: Cataluña. En 2016, el gasto global fue de 17.051 millones, aún por debajo de las cifras de 2010 y 2011. No obstante, según García, «este incremento de inversión debería haberse notado más».

Pese a la mejora general, desde la asociación alertan de la tendencia hacia el «asistencialismo» en los servicios sociales. «Estamos haciendo a la población experta en pedir limosnas», ha asegurado García Herrero. «Para cada cosa hay una ayuda distinta».

Sin lista de espera

Además, las desigualdades entre regiones son «extraordinariamente llamativas», ha asegurado García Herrero. Así, mientras en Castilla y León apenas existe lista de espera, con un 1,4%, en Canarias asciende al 40%, ha ejemplificado. Los servicios domiciliarios son, en cambio, los peor parados.

Para evitarlo, el presidente de esta asociación, José Manuel Ramírez, pidió que se otorgue a los servicios sociales «el mismo rango que a la Sanidad y a la Educación» cuando se reforme la Constitución, y se regulen por una ley básica seguida de una gestión autonómica.