Apertura del curso de la Universidad de Córdoba
Apertura del curso de la Universidad de Córdoba - Valerio Merino

España está por encima de los países de la OCDE en la elección de carreras clave para el empleo como Ciencias e Ingenierías

Uno de cada tres jóvenes españoles de 25 a 34 años no llegan al Bachillerato

MadridActualizado:

Se las define como STEM y parecen ser el futuro de los jóvenes. Esta sigla, del inglés, agrupa a las carreras de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática.

En su último macroestudio sobre educación publicado ayer, la OCDE asegura que estas disciplinas son «la clave del desarrollo económico y la innovación» y parece que España lo tiene claro. Según los datos de este estudio, un 26 por ciento de los de los graduados de educación terciaria en España obtuvieron una titulación en estas disciplinas. Se trata de uno de los porcentajes más altos de todos los países que integran la OCDE (la media es del 23 por ciento). Nuestro país supera incluso a potencias educativas como Finlandia, Suiza, Suecia Francia o Estados Unidos.

También llevamos la delantera entre los que optan por estas disciplinadas para hacer su doctorado: 50 por ciento elige esta rama frente al 43 por ciento de la media.

«Se puede afirmar que en todos los centros educativos de nuestro país, las STEM están siendo muy valoradas y eso permite que los alumnos opten por estas áreas», apunta Jesús Núñez, presidente de la Comisión de Educación y Gestión del Conocimiento de la CEOE. Esta organización, de hecho, pidió más protagonismo de las STEM en el sistema educativo por considerarlas crucial para el empleo de nuestro país. «Todas estas carreras son vehículos importantes para buscar empleo», concluye Núñez.

Sin embargo, no todas son buenas noticias. El podio de las ingenierías y las ciencias sigue estando ocupado por los hombres. Solo el 24 por ciento de los nuevos alumnos en ingeniería, producción industrial y construcción fueron mujeres en 2015 en nuestro país. La cifra se desploma hasta el 12 por ciento en las carreras sobre Tecnologías de la Información y la Comunicación, muy lejos del 19 por ciento de la media de la OCDE.

Brecha de género

Al igual que en la mayoría de países de la OCDE, las españolas tienen poca presencia en los estudios de STEM y, en cambio, una presencia «desproporcionada» en carreras relacionadas con el sector educativo (79%) así como en salud y bienestar (72%).

La presidenta de la Comisión de la Mujer y Matemáticas de la Real Sociedad Matemática Española (RSME), Marta Casanellas, señala a ABC que pese a que el porcentaje de alumnas en carreras vinculadas a la Ciencias y las Ingenierías en España es similar al de la media de la OCDE sigue siendo una representación «bastante baja».

Esta profesora de Matemáticas en la Universidad Politécnica de Cataluña atribuye la escasa presencia de la mujer en estas disciplinas a la falta de visibilidad de las Ciencias en la educación Primaria y Secundaria. «No se da visibilidad a que las matemáticas y la ingeniería también son aplicables a la ciencias de la salud, por ejemplo. Si se diera más visiblidad a esta rama de las STEM, las chicas estarían más motivadas para estudiarlas», apunta, Casanellas, quien también echa en falta «más modelos femeninos en la sociedad» en los que las jóvenes «se puedan ver reflejadas»

Resolver la brecha de género es crucial para Casanellas, ya que ayudaría a terminar con la desigualdad en los salarios entre hombres y mujeres. Según recuerda «los estudios de educación superior relacionados con las ciencias se ven recompensados en el mercado laboral por los altos salarios», recuerda la presidenta de la comisión de la Mujer y Matemáticas de la RSME.

El porcentaje de alumnas españolas que, según los datos de la OCDE estudian alguna carrera vinculada con las TIC, se corresponde casi al milímetro con las cifras de estudiantes de la Facultad de Informática de la Universidad Complutense de Madrid. Su vicedecana de estudios, Belén Días, señala a ABC que entre sus cuatro titulaciones sólo el 15% de los nuevos alumnos son mujeres y «la tendencia es decreciente» con respecto a los últimos años en los que la cifra de mujeres inscritas llegó a alcanzar el 20%. «Es una situación preocupante. Se supone que la sociedad está cambiando pero las mujeres no optan por estas titulaciones», apunta esta ingeniera informática. Según apunta, los estereotipos poco ayudan a que aumente el número de mujeres en esta disciplina. «En la informática en general tenemos una imagen de frikies que trabajan muchas horas y eso no es una buena motivación», apunta.

La vicedecana señala además que «no se trata de un problema de contenidos ni de falta de competencia de la mujer», ya que la mayoría de las que estudian estas carreras «son muy buenas» sino de que es «un tipo de empleo que les gusta desarrollar a las mujeres». Díaz se apena de estos bajos porcentajes al recordar que el futuro laboral de los egresados en estas titulaciones es muy bueno ya que hay mucho trabajo en el sector.

No obstante, a pesar del sesgo de género, el 30% de los españoles que siguieron estudios superiores en nuestro país cursaron alguna de las áreas STEM, una de las proporciones más elevadas entre los países de la OCDE.

Suspenso en FP

Si en España somos un ejemplo a la hora de elegir las carreras con más salida laboral tenemos, en cambio, mucho que aprender de los países del entorno en lo que respecta a la Formación Profesional. Solo un 12 por ciento de los alumnos están matriculados en FP, mientras que el porcentaje de la media de la OCDE es del 26 por ciento.

Para Jesús Núñez, presidente de la Comisión de Educación y Gestión del Conocimiento de la CEOE, la poca atención dada a la FP puede deberse «a una cuestión cultural, a un estigma que ha sufrido la FP porque parecía que solo se decantaban por la FP los que no podían superar el Bachillerato aunque no fuera así».

Asimismo, nuestro país presenta una baja proporción de jóvenes matriculados en programas de Formación Profesional y capacitación laboral en comparación con otros de la OCDE (12% frente a 26%), pese a que aquellos con dicha titulación se puede conseguir una tasa de ocupación del 74% frente al 63% con una titulación general.

En cuanto a la FP dual, es decir, aquella que combina estudio y trabajo las cifras tampoco son alentadoras: solo el 0,4% de alumnos está matriculado en FP dual, un porcentaje significativamente inferior que el promedio OCDE, que es del 17 por ciento.

El informe recuerda que «cuanto mayor es el nivel educativo alcanzado, mayores son las perspectivas de empleabilidad y menor es el riesgo de desempleo». Sin embargo, esto no tiene su reflejo en España donde el 35% de los jóvenes entre 25 y 34 años no alcanza el nivel de educación secundaria superior, una de las tasas más elevadas entre la OCDE.

A la cabeza de «ninis»

Respecto a la tasa de alumnos entre 18 y 24 años escolarizados en 2016, en España era del 58%; un 18% de ese grupo no estaba escolarizado pero sí trabajando; y un 23% ni trabajaba ni estaba escolarizado (ninis). Esos datos en los países de la CODE eran: 52%, 32% y 15%, respectivamente.

En cuanto a la tasa de desempleo de jóvenes adultos que no han completado la educación secundaria, en España es del 30% (17% OCDE) frente al 20% que la han terminado (9% OCDE) y el 16% (6 % OCDE) que tienen educación superior.

El documento ha fijado también que los países con programas de Formación Profesional, aprendizaje y capacitación laboral «bien asentados» han demostrado ser más efectivos en paliar el desempleo juvenil.

Por otro lado, España alcanza una escolarización prácticamente plena en educación y atención infantil a la edad de 3 y 4 años, 95% y 97%, respectivamente, muy por encima del promedio de la OCDE, 78% y 86%.

La OCDE también ha analizado en esta ocasión las horas de trabajo del profesorado en los centros públicos, concretando que en España los docentes dedicaron (2015) menos horas netas de enseñanza y menos tiempo total de trabajo que la media de la OCDE y la UE.