Carlos Cuadrado Santos, «Lucho», de 24 años; Raúl Calvo, de 19, y Víctor Rodríguez Ramos, «Viti», de 22 - ABC / Vídeo: La menor declara ante el juez que se negó a mantener relaciones sexuales con los jugadores de la Arandina y la forzaron

«Nuestras normas les impedían meter gente en los pisos del club; nos sentimos engañados»

El Arandina Club de Fútbol decidió expulsar a los tres jugadores acusados de agredir sexualmente a una menor después de que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Aranda de Duero acordara para ellos prisión provinsional, comunicada y sin fianza

MADRIDActualizado:

Como era de esperar, el Arandina Club de Fútbol decidió expulsar a los tres jugadores acusados de agredir sexualmente a una menor escasos minutos después de que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Aranda de Duero acordara para ellos prisión provinsional, comunicada y sin fianza.

Carlos Cuadrado Santos, «Lucho», de 24 años; Raúl Calvo, de 19, y Víctor Rodríguez Ramos, «Viti», de 22 fueron detenidos el pasado lunes después de que la madre de la joven de 15 años los denunciara tras acceder a un vídeo que su hija guardaba en su teléfono móvil.

El clud de fútbol ya había advertido de que de confirmarse los hechos expulsaría a los jóvenes. Aunque no ha habido sentencia han considerado que la detención ya era motivo suficiente para hacerlo.

«Nos hemos visto en el medio»

Los miembros del Arandina, desde los directivos, pasando por entrenadores hasta los jugadores aseguran sentirse conmocionados por lo sucedido, pero han insistido en que no deberían asociarse estos hechos con el fútbol, ya que es un problema de la sociedad en su conjunto. «Son tres personas que supuestamente han cometido un delito y nos hemos visto en el medio. Esto no es una cosa del fútbol, es la sociedad», apuntó un alto cargo del club que ha preferido no desvelar su identidad.

«No estamos preparados para un acontecimiento de esta gravedad, nadie lo está al ver tan de cerca un hecho tan grave. Pero ya han quedado desvinculados de forma inmediata y definitiva y nos hemos puesto a disposición de la familia de la menor», aseguraron las mismas fuentes.

Estas confiesan también que conocían a los jóvenes desde hacía tres meses, cuando empezó la temporada y que dispusieron de un piso que les puso el equipo, como suele hacerse en estos casos. «Nuestras normas les impedían meter gente en los pisos del club; nos sentimos engañados». La única forma de hacerlo era previa autorización y que fueran familiares, no amigos ni conocidos, aseguran desde el club.

Aparte del asombramiento de los compañeros, que «están afectados pero saben también que quien la hace, la paga», una fuente del club reconoce que los propios familiares de los jóvenes no daban crédito de lo sucedido. «Me llamó el padre de unos de los chicos y estaba KO, de hecho, había recibido la llamada de una ex de su hijo que jamás había sufrido algo así».