Audiencia del Papa Francisco a los obispos catalanes en 2014
Audiencia del Papa Francisco a los obispos catalanes en 2014 - ABC

No toda la Iglesia catalana se rinde al soberanismo

La postura ante el «procés» divide a los obispos y sacerdotes catalanes

BARCELONAActualizado:

La supuesta unidad de la Iglesia catalana respecto al proceso soberanista es una falacia. La mayoría de los obispos y sacerdotes que predican en Cataluña se expresan en catalán y se sienten catalanes aunque no todos están a favor de la causa independentista. «Ni toda la población catalana se manifiesta el 11-S ni toda la Iglesia catalana está representada en los manifiestos que están saliendo a la luz estos días», apunta en declaraciones a ABC el sacerdote de una parroquia de Barcelona que prefiere mantenerse en el anonimato. Alude, por ejemplo, al último comunicado hecho público el viernes y suscrito por 300 sacerdotes y diáconos que se declaran abiertamente a favor del referéndum ilegal del día 1-0. «De los 282 curas que hay en Barcelona solo 47 han firmado el documento», aclara el párroco.

Del mismo modo que no hay unanimidad respecto al «procés» entre los sacerdotes y diáconos, tampoco la hay entre los obispos. Cuando, en 2015, la Generalitat apretó el acelerador para precipitar la ruptura de España, empezaron a marcarse las diferencias en el seno de la Conferencia Episcopal Tarraconense(CET), que representa a los obispos catalanes. El pasado miércoles los prelados hicieron pública una nota en la que pedían «en este momento delicado de la historia de Cataluña» «ser responsables y comprometidos en la vida pública para avanzar en el camino del diálogo y del entendimiento, del respeto a los derechos y las instituciones y de la no confrontación».

Comunicado ambiguo

Un comunicado ambiguo con respecto a su postura ante la coyuntura catalana y que, según ha podido saber ABC, «tardó en ser consensuado». En mayo de 2016 los prelados también se posicionaron a favor de que «sean escuchadas las legítimas aspiraciones del pueblo catalán», aunque no fueron más allá. Pese a la postura oficialista de la iglesia catalana, son muchos los que aseguran que en el seno de la Tarraconense no todos piensan igual sobre cómo abordar el proceso secesionista.

A diferencia de algunos obispos altamente significados con la causa independentista -como monseñor Sebastià Taltavull (auxiliar de Barcelona), Xavier Novell (de Solsona) , Jaume Pujol (de Tarragona) o Joan Enric Vives (arzobnispo de Urgell y copríncipe de Andorra)-, hay otros que se consideran catalanistas pero no soberanistas e incluso que están de acuerdo con la unidad de España. En este último bloque estarían el arzobispo y cardenal de Barcelona, Juan José Omella: los obispos de Tarrasa (Barcelona), Josep Àngel Saiz Meneses, y su auxiliar, Salvador Cristau; el obispo de Vic, Romà Casanova; el de Lérida, Salvador Jiménez; el de Tortosa, Enrique Benavent; el de Sant Feliu de Llobregat, Agustín Cortés, y el de Vic, Romà Casanova.

Desde que tomó las riendas del arzobispado de Barcelona, Omella ha intentado esquivar la polémica. «La Iglesia camina con el pueblo», afirmó al ser preguntado sobre el proceso. «Es una postura sensata. Yo soy pastor y vengo con las siglas del Evangelio. Los demás ya lo harán los políticos», añadió.

A Saiz Meneses, obispo de Tarrasa, no se le conocen declaraciones de perfil político catalanista. Tampoco a sus homólogos de Vic, Sant Feliu y Tortosa han optado por la tribuna mediática. No obstante, pese a la distancia de los postulados identitarios que se les presupone, ninguno de los obispos citados se ha desmarcado en público de la línea hegemónica de la Tarraconense. A años luz de este debate político están los sacerdotes de a pie, alejados de trifulcas partidistas y centrados en la acción pastoral. ABC pudo contactar con algunos de ellos.

«Les sale gratis y les promocionan»

Mosén Manuel Gómez, párroco en Gavá (diócesis de Sant Feliu) y Juan Antonio Vargas, que era coadjutor de la catedral de Sant Feliu y ahora ejerce en Begues, son solo dos ejemplos de sacerdotes que se han volcado en la labor pastoral y no comulgan con las tesis nacionalistas. «Antes que los signos de identidad y los símbolos están las personas y sus necesidades. Este es el mayor cometido de los representantes de Dios en la Tierra», selañan los sacerdotes a este diario.

Otro cura, que prefiere no dar nombre por temor a represalias, denuncia en declaraciones a ABC que «es escandaloso que los prelados que se declaren a favor de la independencia les salga gratis y encima les promocionen. En cambio a los que se manifiestan a favor de la unidad de España sean acallados y expedientados por los mismos obispos, temerosos de las represalias de Puigdemont».