Una de las zonas donde los jóvenes hacen botellón en San Martín de la Vega - Oscar del Pozo

«No hay dosis de alcohol segura para los menores»

El riesgo de morir por un coma etílico no es tanto la cantidad, como la rapidez con la que se tome porque al hígado no le da tiempo a metabolizar el alcohol

MadridActualizado:

¿Cuánto alcohol se debe tomar para morir por un coma etílico? «La respuesta no es tanto la cantidad, como la rapidez con la que se tome porque al hígado no le da tiempo a metabolizar el alcohol», explica Gabriel Rubio, jefe de sección de Psiquiatría del Hospital Doce de Octubre de Madrid y experto en alcoholismo.

Laura, la niña de 12 años fallecida en San Martín de la Vega, podría haber consumido una dosis que alargada en el tiempo no le habría ocasionado la muerte. El peligro es el atracón y más para un sistema nervioso tan inmaduro como el de una niña de doce años. Al beber, el alcohol llega al estómago, pasa al torrente sanguíneo y desde allí al cerebro. El hígado es el único órgano que es capaz de deshacerse del alcohol pero necesita tiempo para hacerlo. Una ingesta rápida le impide desempeñar su trabajo. Y mientras el tóxico llega al cerebro. «El alcohol es sedante y las primeras estructuras que bloquea son las que tienen que ver con la toma de decisiones. La muerte se produce cuando el alcohol logra vencer a las neuronas más resistentes a las drogas, aquellas que se encargan del control de la respiración y de la frecuencia cardiaca. El fallecimiento llega por un fallo cardiorrespiratorio», señala este psiquiatra.

Los comas etílicos en niños de doce años, afortunadamente, son «excepcionales». Sin embargo, la edad de inicio en consumo de alcohol es cada vez menor. Según los últimos datos roza los 14 años. A los especialistas les preocupa la seguridad de los adolescentes y también los efectos a largo plazo del consumo de bebidas alcohólicas.

«Debe quedar claro que no existe una debe quedar claro que no existe una dosis de alcohol segura para los adolescentes. Como las embarazadas, no deberían beber nunca», advierte el especialista. El sistema nervioso no termina de madurar hasta los 25 años «y hasta entonces no se puede garantizar que el consumo de alcohol afecte a su desarrollo. El alcohol mata neuronas, afecta a su rendimiento escolar, a su desarrollo psicológico y también les pone en riesgo en la carretera». Gabriel Rubio abogaría por elevar la edad legal de consumo más allá de la mayoría de edad. «Al menos, hasta los 21 años, como hace Estados Unidos», apunta.