El «CIS» de los niños

Terrorismo, acoso escolar y educación son sus mayores preocupaciones, según un estudio de Unicef

MADRIDActualizado:

Ya no meriendan pan con aceite y azúcar, y puede que su juego favorito se esconda detrás de una pantalla, pero a los niños de hoy les siguen preocupando la pobreza y las guerras. Son dos de sus principales inquietudes, aunque fruto de los cambios de su entorno han aprendido a estar concienciados también sobre el acceso a la educación, el acoso escolar y el terrorismo. Materias que en tienen un componente atemporal en ellos: el de querer un mundo mejor.

Son las conclusiones de una encuesta internacional elaborada por Unicef y que publica hoy con motivo del Día del Niño, la fecha que conmemora la adopción de la Convención de los Derechos del Niño. Más de 11.000 menores de 14 países respondieron a las preguntas planteadas por la organización y revelaron que hoy su principal inquietud es la violencia ejercida contra ellos: hasta el 67 por ciento aseguró estar «muy preocupado».

«Terminaría con la pobreza y el hambre» o «no permitiría que los líderes empezasen guerras sin razón, haciendo sufrir a madres y niños», son algunas de las afirmaciones que recoge el estudio de Unicef, en el que han participado menores de EE.UU., Holanda, Reino Unido, México, India, Japón, Sudáfrica, Turquía o Kenia. Respuestas similares a las que dieron los niños de 2º y 5º de Primaria del colegio madrileño San José del Parquepreguntados por ABC. «Si fueras presidente del Gobierno, ¿qué harías para mejorar la vida de los niños?». Gonzalo dijo que mandaría todos los días comida a África, Marina pidió darles a todos una familia que les quiera mucho, Álvaro se decantó por hacer que los padres trabajen menos e Inés por abrir «los hospitales del mundo», mientras que Ignacio propuso hacer más visitas a los niños que ya están ingresados.

Quieren un mundo sin terrorismo y en el que todos puedan acudir a la escuela sin dificultades ni impedimentos. En ambas cuestiones, el 65% de los jóvenes se mostraron muy implicados, según la encuesta. Son precisamente estas dos materias, junto con la pobreza, sobre las que creen que los líderes mundiales deberían tomar medidas de forma prioritaria. No obstante, también ha emergido una nueva preocupación en ellos: la del acoso. Y lo ha hecho con fuerza, ya que seis de cada diez niños se sienten alarmados frente al bullying.

La desconfianza frente a los dirigentes tampoco es ya un asunto solo de adultos. A nivel internacional, muchos de los jóvenes encuestados no creen que los mayores o los dirigentes tomen buenas medidas en favor de la infancia. Lo aseguró el 45%. También quieren que se les tome más en cuenta, que los mayores les escuchen más. La mitad de los niños dijeron que no se respeta su derecho a decidir, especialmente en Sudáfrica y Reino Unido (71 y 73%).

Peor que sus progenitores

Más allá de sus inquietudes actuales, hay un dato con el que no cuentan. Un segundo estudio de Unicef publicado hoy asegura que uno de cada doce niños del mundo vive en países donde su futuro será peor que el de sus padres. Países como Bolivia, Camerún, Costa de Marfil, Guatemala, Jordania, Libia, Rumanía, Ucrania o Zimbabue. «Mientras que la generación anterior ha sido testigo de una mejora sin precedentes en la calidad de vida de la mayoría de los niños del mundo, parece mentira que una minoría olvidada de niños haya quedado excluida por causas ajenas a ellos o sus familias», reclama en el informe Laurence Chandy, director de Datos, Investigación y Políticas de Unicef.

Un peligro que quizá se arreglaría si se cumplieran las peticiones hechas por los niños del colegio San José del Parque. Como Victoria, que pidió darles «poderes» a los menores, o Lucía, que haría obligatorio que todos tuvieran «una vida saludable, con buena comida, agua, ropa…». O Sara, que resumía todas las respuesta en una sola: «Yo a los niños les daría más amor».