Fotografía de archivo fechada el 02/11/2011 de Ana Vela Rubio (c) el día que celebró su 110 cumpleaños
Fotografía de archivo fechada el 02/11/2011 de Ana Vela Rubio (c) el día que celebró su 110 cumpleaños - Efe

Muere Ana Vela, la mujer más longeva de Europa y tercera del mundo a los 116 años

Había cumplido los 116 años hace menos de dos meses

MadridActualizado:

Ana Vela, la española de 116 años, considerada la mujer más longeva de Europa y la tercera del mundo ha fallecido esta madrugada. Así lo han confirmado a ABC fuentes de la residencia de La Verneda, en Barcelona, lugar en el que residía.

Vela nació el 29 de octubre de 1901 en Puente Genil, Córdoba, por lo que había cumplido los 116 años hace menos de dos meses.

Era la tercera persona viva más longeva del mundo y la más longeva de Europa desde que el pasado 15 abril falleciese a los 117 años la italiana Emma Morano. De acuerdo con el Grupo de Investigación Gerontológica (GRG, por sus siglas en inglés), que elabora un ranking de supercentenarios, Ana solo es superada por la japonesa Nabi Tajima, de 117, que ocupa el primer puesto como la persona más vieja del mundo y Chiyo Miyako, también japonesa de 116, y que estaba por delante de la española por se 180 días más mayor.

Modista de profesión, se trasladó desde Puente Genil a Cataluña en la década de los 40, donde empezó a trabajar como cortadora-modista en el sanatorio de tuberculosos de Terrassa (Barcelona).

Aunque ya padecía deterioro cognitivo y necesitaba una silla de ruedas para moverse, Vila dijo en su 110 aniversario que estaba ilusionada con la celebración de su supercentenario que su familia, la residencia, el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat le prepararon en aquella ocasión.

Hija de Pedro y Carmen, con estudios primarios y católica practicante, Vela trabajó como modista en su casa durante muchos años, tuvo 4 hijos, de los que dos aún viven, cuatro nietos y varios biznietos, además de un sobrino que vive en Cervelló (Barcelona).

Precisamente su familia, que la acompaña asiduamente, ha sido siempre la gran pasión de Ana Vela, según contaban hace unos años sus cuidadoras, que la definían como una persona cariñosa y habladora de la que también destacaban su afición por la lectura y salir a pasear son sus amigas cuando su movilidad aún se lo permitía.