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El «milagro» del zar Nicolás II

La comisión de la Iglesia Ortodoxa no encuentra huellas de la «exudación milagrosa» de aceite en el busto del último Romanov, pero insta a seguir observando la estatua

Un hombre muestra el busto del zar Nicolás II en Sinferópol
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ABC.es Madrid - Actualizado: Guardado en: Sociedad

«El busto de Nicolás II ha empezado a exudar aceite». Así, sin inmutarse, la exfiscal general de la península de Crimea y actual diputada de la Duma Natalia Polklónskaya anunciaba el pasado viernes en una entrevista televisada el supuesto «milagro» del último zar de Rusia que tanto fervor como burlas ha suscitado en el país en los últimos días.

Polklónskaya, conocida por su adoración de la figura del asesinado zar, dijo en Tsargrad TV haber recibido la llamada de una colega de la Fiscalía de Crimea, «la que se ocupa de cuidar la capilla» de los Santos Zares Mártires en Sinferópol, donde en septiembre de 2016 fue colocado el busto por iniciativa de la propia fiscal. «Me ha dicho que el busto de Nicolás II ha empezado a exudar aceite y que la gente viene con sus hijos para que los curen», relató la legisladora, de 36 años, que atribuyó este fenómeno sobrenatural al centenario de la revolución de febrero de 1917.

«Es un milagro que nadie, ni los científicos, pueden explicar. Y esto ocurre en el año del centenario. El zar nos ayuda. Ellos (el zar y su familia) murieron para que convirtamos a Rusia en un país floreciente, en un gran país. Tenemos la obligación de hacerlo».

Varios fieles y guardianes de la capilla dijeron haber sido testigos el supuesto milagro en el busto del zar, asesinado por los bolcheviques junto a su familia en 1918 y canonizado el 20 de agosto de 2000 por la Iglesia Ortodoxa rusa.

«¿Dónde tengo que tocar el busto? Dicen que exuda aceite...», preguntó un periodista del diario independiente «Nóvaya Gazeta» a un feligrés, que le indicó: «Ahora sólo en el lado izquierdo», según recoge en Efe la periodista Virginia Hebrero. El reportero asegura que le tocó la mejilla izquierda y la estatua estaba seca, y que tampoco encontró restos de aceite al tocarle la oreja, como le aconsejó otra chica.

«La cabeza del zar está ensangrentada. La cabeza está más roja que los hombros y las medallas, pero el zar Nicolás nos guarda, porque murió por el país», afirmó la feligresa María Timoféyevna.

Un corresponsal del diario «Komsomólskaya Pravda-Crimea» que se acercó hasta la capilla de los Santos Zares Mártires en la capital de Crimea describió cómo «bastantes personas se acercan a la estatua, la tocan, rezan, algunos vienen con niños. Pero también se congregan escépticos, que dicen que esto no puede ser, que en Sinferópol llovió toda la noche y por eso no se distingue si está mojada o sale aceite».

Él, sin embargo, afirmó: «No he visto ningún milagro, no he sentido ningún olor agradable ni tocado ni una sola gota de aceite».

Oleg, un novicio del templo de Todos los Santos, aseguraba que «la crisma (aceite sagrado) se manifiesta con manchas blancas que van desde la sien hasta el mentón de la escultura» y alertaba de que «si aparece en los ojos significará muerte y guerra. Considero que habrá guerra, una gran revuelta en Ucrania».

Cautela de la Iglesia ortodoxa

La Iglesia ortodoxa rusa pidió cautela ante esta «exudación milagrosa» mientras enviaba a una comisión para investigar los supuestos hechos. «Creo que hay que mantener una actitud de calma y no caer en la manía de los milagros», dijo a la radio Eco de Moscú el sacerdote Pável Florenski, responsable del grupo de estudio de señales milagrosas del Patriarcado de Moscú.

«En la vida espiritual todo es posible. Pero a decir verdad, nunca me había tropezado con un caso en que una escultura exude aceite. No debemos darnos prisa en decir sí o no. La Iglesia dará sus conclusiones. Se debe crear una comisión que investigue el fenómeno», dijo el archimandrita Kallinnik Chernichev, del seminario crimeo de Táurida.

La comisión de las diócesis de Sinferópol y Crimea investigó el supuesto milagro y concluyó ayer que «en el momento de la visita a la capilla de los Santos Zares Mártires, la comisión no ha encontrado huellas de exudación de aceite en el busto del zar Nicolás II ni en los iconos de la capilla».

«No obstante, para poder emitir un juicio definitivo sobre esta cuestión, la comisión considera conveniente que el sacerdote encargado de la capilla continúe la observación y que en caso de ver signos de exudación lo comunique inmediatamente», añadió.

El político opositor Dmitri Gúdkov se refirió en radio Eco de Moscú a la expectación suscitada en torno al busto de Nicolás II y a la diputada Polklósnskaya, ferviente creyente en el zar canonizado y una de sus más combativas defensoras. «Nos espera la primera revolución psiquiátrica de todo el mundo», comentó.

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