Residentes del municipio de Juchitán duermen a las afueras de sus casas destruidas por el terremoto que afectó a México
Residentes del municipio de Juchitán duermen a las afueras de sus casas destruidas por el terremoto que afectó a México - EFE

México retira la ayuda ofrecida a Texas tras el terremoto en Chiapas y Oaxaca

Casi una semana después de la catástrofe, Trump aún no ha mandado sus condolencias a México.

Corresponsal en MéxicoActualizado:

México ya no enviará ayuda humanitaria a Texas para asistir a los afectados por el paso del huracán Harvey. El país azteca había tendido su mano al estado de EE.UU. inmediatamente después de que la tormenta azotara Houston e inundara miles de casas y, además, desplazara a más de 30.000 personas.

Pero debido terremoto de magnitud 8,2 que sufrió el sur del país el 7 de septiembre -que por ahora deja un saldo de 98 fallecidos- sumado a los desperfectos provocados por el huracán Katia que azotó estos días la oriental costa de Veracruz, México ha decidido retirar su oferta para centrarse en atender a sus propios damnificados.

«Esta decisión se toma a partir de que las condiciones de ambos países han cambiado y con base en que las necesidades de ayuda en Texas afortunadamente han disminuido», dice un comunicado publicado en la web de la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana. «El gobierno mexicano canalizará todos los apoyos logísticos disponibles a atender a las familias y comunidades afectadas en el territorio nacional», continua la nota de prensa que explica que ya se ha informado al gobierno de Texas y al Ejecutivo de Donald Trump de que «en esta ocasión» no podrán brindar la ayuda originalmente ofrecida.

La retirada de la ayuda llega unos quince días después de que el canciller mexicano, Luis Videgaray, afirmará haber hablado por teléfono con el gobernador de Texas, Greg Abbot, para identificar de qué manera podrían solidarizarse con ellos. México ya ha asistido activamente a su vecino del norte tras otros desastres como el devastador huracán Katrina en 2005, una tormenta que dejó un saldo de unos 2.000 fallecidos y millones de dólares en desperfectos.

Pero el intenso sismo que sacudió los estados sureños de Chiapas, Oaxaca y Tabasco -el más fuerte registrado en el país en más de 100 años- ha trastocado los planes de México de ayudar a EE.UU. en un momento de tensas relaciones entre ambas naciones desde que Donald Trump ganó las elecciones presidenciales en noviembre del año pasado.

Un evidencia del deterioro entre ambos vecinos es el hecho de que una semana después del temblor, Trump aún no ha ofrecido sus condolencias a México desde que ocurrió la catástrofe. Según la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, el presidente de EE.UU. «planeaba» llamar ayer martes a su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, para mostrarle su apoyo. Aún no se sabe sí la llamada telefónica ocurrió o no, pero Trump no ha expresado todavía públicamente su solidaridad hacia México desde que tuvo lugar la tragedia.