Las autoridades actúan en uno de los atropellos ocruridos hoy en Navarra
Las autoridades actúan en uno de los atropellos ocruridos hoy en Navarra - EFE
Sociedad

2017: un año negro para los ciclistas

Las últimas semanas están siendo especialmente trágicas para el colectivo

MadridActualizado:

La desgracia se ha vuelto a cebar en la mañana de hoy con el ciclismo. En Navarra, en un breve lapso de tres horas, tres hombres han perdido la vida y otro ha sido trasladado herido al Complejo Hospitalario de Navarra tras sufrir cuatro accidentes diferentes e independientes entre sí en una de las mañanas más duras en lo que va de año para el mundo de las bicicletas. Otro quinto, además, ha sido atropellado por un camión grúa en la carretera de Bétera, en Valencia, y trasladado al hospital con un traumatismo craneoencefálico.

En dos de los cinco accidentes intervino de manera confirmada un vehículo a motor: en una de las tres muertes, causada por un atropello, más en el registrado en Valencia. Justo una semana atrás, dos chicos de 15 años eran atropellados en Teulada, Alicante, por una furgoneta azul oscura que luego se dio a la fuga y que ni siquiera les atendió. Hace solo seis días, otro ciclista perdía la vida tras ser atropellado en el término navarro de Estrella.

Más de tres millones y medio de españoles utilizan la bici a diario, según datos del Barómetro de la Bicicleta de 2015. Algunos para entrenar, otros porque ven en el vehículo bípedo su único medio de transporte. Sin embargo, en muchas ocasiones se ven sometidos al mayor de los riesgos: perder la vida. Ciclistas profesionales como Luis Ángel Maté o José Javier Sánchez aseguraron el pasado mes a ABC sentirse «desprotegidos». «La ley no es lo suficientemente dura con los infractores y asesinos», señaló Maté. «En un accidente siempre pierden los ciclistas», apostilló Sánchez.

El alcohol al volante, una grave imprudencia

A mediados del pasado mes de mayo, se hizo público el dato de que 19 ciclistas habían perdido la vida en carretera durante esos primeros cuatro meses y medio de 2017. En la retina, el atropello a seis hombres por parte de una mujer ebria y que dio positivo en cocaína en la localidad valenciana de Oliva. Tres de ellos perdieron la vida. Pero también accidentes como el sucedido hace menos de un mes en Tarragona, en el que otra mujer, que también había bebido, arrolló a otros seis ciclistas. O los dos acontecidos en esa misma fecha en Navarra. Primero, una tercera mujer atropelló a dos ciclistas, y después otra cuarta arrolló a otro en Pamplona. Ambas dieron positivo en el test de alcoholemia. La última, incluso, cuadruplicaba la tasa permitida.

En los últimos meses parece haber una epidemia de atropellos. Pero no solo en España. En Italia, el pasado 22 de abril moría atropellado mientras entrenaba, y a los 37 años de edad, el ciclista italiano Michele Scarponi, ganador de un Giro de Italia y uno de los rostros más conocidos del deporte transalpino. Y un mes y un día después, el 23 de mayo, fallecía en el Hospital Bufalini, de la localidad italiana de Cesena, el motorista de 35 años Nicky Hayden, campeón del Mundial de Moto GP en 2006. Hayden perdía la vida tras seis días de agonía después de haber sido atropellado el 17 de mayo por otro vehículo tras haber salido con su bicicleta.

Ese mismo 17 de mayo, además, era arrollado en Ciudad Real por un camión el ciclista sub23 Jesús Alberto Ruiz, que resultó herido. El 9 de mayo, solo una semana antes, había sido atropellado Chris Froome, vigente campeón del Tour de Francia, mientras entrenaba en Mónaco. Según publicó en su Twitter personal, fue golpeado «a propósito por un conductor impaciente».

En todo el año 2016, habían sido 33 los muertos mientras montaban en bicicleta en España. Este año, la cifra se prevé bastante superior. El pasado 28 de mayo, miles de ciclistas se concentraron en la Puerta del Sol de Madrid en una protesta organizada convocada por las Federaciones madrileñas de Ciclismo y Triatlón bajo el eslogan «Respeto. No + Ciclistas Muertos. #PorUnaLeyJusta», en una jornada en la que exigieron reforzar las medidas para garantizar la seguridad del colectivo de las bicis y en la que los manifestantes exhibieron señales reivindicativas, como algunas que exigían que los conductores mantuvieran una distancia entre automóvil y bicicleta de 1,5 metros a la hora de adelantar, entre otras.

El pasado 16 de mayo, la DGT, y en concreto su director, Gregorio Serrano, anunció la puesta en marcha de un plan especial de protección y seguridad para ciclistas y la instauración, con ello, de medidas destinadas a la defensa de los corredores, como el aumento de aumento de controles de alcoholemia o drogas en las mañanas del fin de semana. Todo por tratar de frenar una realidad que se cobra víctimas cada semana.