Sociedad

John Bruschalski: «La mejor manera de evitar el aborto es ayudar a las madres»

La Federación One of Us premia a este ex médico abortista que dirige ahora un centro defensor de la vida en Estados Unidos

Bruschalski es director de un centro de ayuda a la mujer embarazada
Bruschalski es director de un centro de ayuda a la mujer embarazada - ABC
L. DANIELE Madrid - Actualizado: Guardado en: Sociedad

John Bruschalski era hasta unos años un reconocido médico abortista en el estado de Virginia (Estados Unidos). Este ginecólogo de 50 años se formó como médico en la Universidad de Alabama en la década de los ochenta donde aprendió a considerar el aborto como «un modo de promover la salud, la felicidad y la plenitud en la vida reproductiva de una mujer». Casi 30 años después, Bruschalski asegura que estaba «muy equivocado». Por ello decidió crear en 1994 en el sótano de su casa un centro médico de atención y ayuda a las mujeres que tienen dificultades para seguir adelante con sus embarazos.

Su trabajo en favor de la vida acaba de ser galardonado con el II Premio One Of Us «Un héroe de la vida». El médico recibió el reconocimiento ayer en Budapest, en el marco del foro que esta federación europea —presidida por Jaime Mayor Oreja— celebra cada año en una capital europea. «Recibir este premio es un honor inmerecido e incómodo porque supone un reconocimiento al hecho de haber dejado de matar a la familia humana», aseveró a ABC Bruschalski, quien reconoce abiertamente haber vivido durante décadas con «el corazón edurecido». «Quitarse los problemas de encima con un aborto, es decir, matando a las personas que los sufren es repugnante», indicó.

Un refugio seguro

El centro llamado Tepeyac Family Centre y en el que trabajan seis médicos y una enfermera funciona como una especie de «refugio seguro» para las mujeres embarazadas que han sido abandonadas por sus parejas o carecen de recursos económicos para sacar adelante a sus hijos. «Ahora me doy cuenta de que trabajar con pacientes en situaciones difíciles, acompañándolos sin juzgar, es una forma mucho más sana de crecimiento, salud y felicidad», afirma.

En los 23 años que el centro lleva en funcionamiento, Bruschalski ha atendido a más de 10.000 partes, de las cuales un gran porcentaje de mujeres carecen de seguro médico. «Cuando las mujeres llegan a nuestro centro asustadas o avergonzadas y pensando en abortar les presentamos a otras mujeres que han decidido tener a sus hijos, les ofrecemos ayuda material y les brindamos un cuidado excelente con una atención médica de alto nivel», explica este médico, que está convencido de que la mujer necesita ver que «hay una vida después de tener un hijo, que hay una salida para esa circunstancia». Para este médico la mejor vía para reducir las elevadas cifras de abortos es «ayudar a las madres a poder acoger a sus hijos».

Toda la actualidad en portada

comentarios