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Investigan una piscina de Mallorca denunciada por no dejar entrar a personas de etnia gitana

El dueño de las instalaciones niega las acusaciones de racismo, a pesar de las quejas expuestas por clientes y extrabajadores

Palma de MallorcaActualizado:

Unos incidentes de carácter presuntamente racista ocurridos días atrás en la piscina de Sa Font Seca, en el municipio mallorquín de Bunyola, podrían acabar ahora en los tribunales. Todo empezó el pasado 13 de agosto, cuando el presidente de la Asociación para la Integración del Pueblo Gitano de Baleares, Manuel Alameda, acudió a las citadas instalaciones, después de que varias personas de etnia gitana hubieran denunciado que no se las dejaba entrar en la piscina sólo por el hecho de ser gitanas.

En declaraciones a ABC, Alameda ha explicado este martes que el dueño de la piscina, Antoni Jaume, no le dejó entrar aquel día «porque dijo que no quería gitanos». En ese contexto, el propietario del complejo incluso le habría mostrado a Alameda un bate de béisbol en tono amenazante. «Además, durante mi espera en el exterior de las instalaciones, pude comprobar que se dejaba entrar a personas que no eran gitanas, impidiéndose en cambio el acceso a las que sí lo eran», recalca. Ante esa situación, Alameda requirió la presencia de la Policía Local de Bunyola y de la Guardia Civil.

Una vez ya en el lugar, los agentes le habrían recomendado al presidente de la Asociación para la Integración del Pueblo Gitano de Baleares que presentase una denuncia directamente en los Juzgados, si bien Alameda optó finalmente por denunciar el caso ante la Policía Local de Palma. Un día después del primer incidente, el 14 de agosto, Alameda volvió a la piscina, acompañado en esa ocasión de un fotógrafo del diario «Última Hora». Al parecer, habría sido amenazado de nuevo, por lo que decidió presentar una segunda denuncia, en este caso ante la Policía Local de Bunyola.

El citado cuerpo policial recopiló todos los datos existentes, tanto los del denunciante como los del denunciado, para elaborar el preceptivo informe. Fuentes oficiales de la Guardia Civil han señalado este martes a ABC que una vez que la Policía Local de Bunyola haya remitido a la Benemérita toda la información disponible sobre el caso, será la Guardia Civil del municipio de Marratxí la que se ocupe de la investigación. «En caso de que sea necesario, se pedirá la colaboración de la Policía Judicial», han indicado dichas fuentes.

Más allá de las dos denuncias citadas puestas por Alameda, han sido presentadas varias más por parte de personas que no habrían podido entrar en la piscina por ser gitanas. En ese contexto, dos antiguos trabajadores de Sa Font Seca apoyarían ahora la veracidad de esas quejas.

Por su parte, el dueño de la piscina de Sa Font Seca ha negado a este diario las acusaciones de racismo y de xenofobia. «De hecho, mi propia mujer es una persona de color», ha señalado, para añadir: «Todo lo que se está diciendo estos días no tiene nada que ver con la realidad». En ese sentido, Jaume ha indicado que únicamente se habría impedido el paso a personas con las que con anterioridad había habido problemas, «por ejemplo, por fumar porros delante de los niños o por traer comida o bebida a la piscina». Dichas personas serían «cuatro o cinco como máximo».

En la página de Facebook de Sa Font Seca, en donde se define como «piscina pública», han aparecido en estos últimos días varios comentarios en los que se incide en la idea de que sí se habría impedido el paso a varias personas únicamente por el hecho de ser de etnia gitana.

Por último, el presidente de la Asociación para la Integración del Pueblo Gitano de Baleares ha confirmado, tal como adelantó «Última Hora», que el Secretariado del Pueblo Gitano nacional se personará y ejercerá de acusación particular en este caso, con el apoyo de un abogado de la citada entidad.