Carlota y José María han protagonizado el episodio más lamentable de Gran Hermano de esta edición
Carlota y José María han protagonizado el episodio más lamentable de Gran Hermano de esta edición - MEDIASET

El Instituto de la Mujer llama a reflexionar sobre las actitudes en televisión contra la dignidad de las mujeres

El espectáculo del presunto «abuso sexual» en Gran Hermano, con el que el reality ha pretendido recuperar audiencia, ha sido la espita que ha levantado la polémica

MadridActualizado:

El Instituto de la Mujer ha llamado este viernes a productoras y televisiones a reflexionar «sobre la gran responsabilidad que implica normalizar, frivolizar o tolerar actitudes que suponen un atentado contra la dignidad o la integridad de las mujeres».

En un comunicado, advierte de que «algunos programas de telerrealidad son caldo de cultivo» de la violencia de género y ofrecen en ocasiones «un negativo ejemplo, especialmente para la audiencia más joven», por la «reiteración de actitudes sexistas y comentarios denigrantes hacia las mujeres».

Según explica, hace este llamamiento aprovechando «las informaciones sobre la denuncia de posibles abusos sexuales a una de las participantes en el programa Gran Hermano»,Carlota, frente a su novio en el programa, José María, expulsado tras un presunto caso de abuso del que la productora no ha dado muchas explicaciones. Eso sí, ha logrado un efecto consecuente e inmediato: remontar audiencia en el último programa del jueves.

En este sentido, condena «tajantemente cualquier forma de agresión sexual hacia las mujeres» que, conforme recuerda este organismo oficial, «solo son plenamente consentidas si hay una aceptación explícita por ambas partes y libre de cualquier forma de coacción».

La telerrealidad actual «constituye un caldo de cultivo para la perpetuación de la discriminación y la violencia de género»

Este organismo afirma que los datos de audiencia no pueden justificar que en «algunos programas de telerrealidad», como Mujeres, Hombres y Viceversa, se produzca una «permanente cosificación, el trato vejatorio y el menosprecio a algunas participantes por su condición de mujeres». Esto, en su opinión, «constituye un caldo de cultivo para la perpetuación de la discriminación y la violencia de género».

El Instituto recuerda que «estos comportamientos han sido repetidamente denunciados por la ciudadanía en el Observatorio de la Imagen de las Mujeres, que se ha dirigido en más de una ocasión a las cadenas responsables de su emisión reclamando mayor control».