Una cadena de incendios salvajes arrasaron California el octubre pasado
Una cadena de incendios salvajes arrasaron California el octubre pasado - AFP

Un informe oficial de EE.UU. contradice a Trump: el cambio climático existe y se debe a la acción humana

El estudio elaborado elaborado por una docena de agencias gubernamentales contrasta con el desmantelamiento de la regulación medioambiental de la Administración Trump

CORRESPONSAL EN NUEVA YORKActualizado:

Un informe sobre cambio climático de la Administración Trump contradice la agenda sobre cambio climático de la Administración Trump. Esa es la principal conclusión de la Evaluación Nacional sobre el Clima, un profundo estudio sobre el asunto elaborado por más de una docena de agencias gubernamentales y que fue presentado ayer. Sus aportaciones centrales son que el cambio climático es consecuencia en su gran mayoría de la actividad humana, advierte de posibles consecuencias desastrosas -como el aumento del nivel del mar durante este siglo- y lo vincula con el aumento de la temperatura desde la industrialización y con la proliferación de desastres naturales climáticos en los últimos años.

El jefe último de esas agencias es el presidente de EE.UU., que antes de las elecciones aseguró que el cambio climático es un «engaño» producido por China para conseguir ventaja económica sobre EE.UU. y que una vez en la Casa Blanca se ha esforzado por desmantelar la regulación medioambiental impulsada por su antecesor, Barack Obama.

El informe se publica por mandato legal cada cuatro años y en esta ocasión constata un aumento de la temperatura media en el planeta de un grado centígrado desde 1900 y una tendencia a que la temperatura siga aumentando con más fuerza en lo que que resta de siglo. La existencia de un calentamiento global y de largo recorrido es «inequívoca», según el estudio y la explicación más certera es la acción humana. Los tres últimos años han batido los récords de temperatura global de forma consecutiva, y seis de los últimos diecisiete años están entre los más calurosos desde que se tiene registros.

«Esta evaluación concluye, basada en amplias evidencias, que es extremadamente posible que las actividades humanas, en especial la emisión de gases invernadero, sean la causa dominante del calentamiento observado desde mediados del siglo XX», asegura el informe, que añade que no hay «una explicación alternativa convincente basada en las evidencias observadas».

De cara el futuro, además, el estudio advierte de que «la frecuencia y la intensidad de fenómenos de temperaturas extremadamente altas se incrementarán con casi total seguridad» y de que hay muchas posibilidades de que otros de «precipitaciones extremas» también aumenten. Hace hincapié también en el riesgo del aumento del nivel de mar, que podría hacerlo en entre 0,3 y 1,2 metros a finales de siglo, con predicciones todavía más desastrosas, con una subida de 2,4 metros que califica de «físicamente posible». El informe hace un repaso de los impactos que ya se notan en territorio estadounidense en materia de desastres naturales, desde sequías, inundaciones, huracanes, aumento de temperaturas o incendios.

Acabar con la Ley de Energía Limpia

Todo ello contrasta con la actitud de la Casa Blanca sobre el cambio climático. Trump ha anunciado el abandono de su país del Acuerdo de París, un esfuerzo liderado por su antecesor, Barack Obama, en el que EE.UU. se comprometía a reducir entre el 26% y el 28% de sus emisiones para 2025 con respecto a niveles de 2005. A comienzos del mes pasado, el director de la Agencia de Protección Medioambiental, Scott Pruitt, anunció que la Casa Blanca propondría acabar con la Ley de Energía Limpia, la principal regulación doméstica de Obama para controlar emisiones.

Pruitt ha negado que las emisiones de dióxido de carbono sean un factor principal en el cambio climático -contra lo que concluye el estudio- y ha impulsado desde su llegada al cargo una cruzada contra la opinión generalizada sobre cambio climático: ha eliminado referencias al asunto en la web de la agencia, ha impedido informes de sus científicos sobre calentamiento global y ha abogado por crear grupos de trabajo que cuestionen las ideas dominantes sobre el asunto. Ayer, la página web de su agencia no hacía mención al informe.