Abordar el horario de trabajo, un tema que los políticos abordan en campaña
Abordar el horario de trabajo, un tema que los políticos abordan en campaña - JUAN PIEDRA

Los horarios «imposibles» de trabajo, la rémora para que España logre conciliar

Flexibilizar la jornada hace que el trabajador motivado sea más rentable. Todos «ganan» ante un cambio de hábitos que requiere concienciación

MadridActualizado:

España sale de trabajar dos horas de media más tarde que sus vecinos europeos, según la Comisión Nacional para la Racionalización de Horarios en España (Arhoe). Es un debate que viene de antaño y que tiene su base radicada en un huso horario distinto al que le corresponde al país por su situación geográfica, y en unas políticas sociales inadecuadas o fútiles por parte de los empresarios. La tercera pata de un país que cojea en conciliación de la vida familiar y labora es la generalización de la jornada partida. Como el huso, implantado en 1940, es otra herencia de la posguerra, cuando se desarrolló el pluriempleo, y los ciudadanos se veían obligados a compaginar un trabajo hasta mediodía y otro por la tarde para salir adelante.

Mariano Rajoy propuso el pasado sábado en Sevilla dos medidas en una: adelantar el reloj una hora (adaptado al meridiano de Greenwich, ya no sería GMT+1, sino el horario de Canarias, Reino Unido y Portugal, en nuestro mismo meridiano) y que el trabajador español pueda salir a las 18.00 horas del trabajo. «Cuando el presidente del Gobierno en funciones dijo esto, hubo una ovación cerrada; la misma que darían todos los trabajadores, porque España sí está preparada para acabar su jornada laboral a las 18.00 horas, en tanto en cuanto todos los sectores entren a implantar estas medidas en cadena». Quien habla es la directora del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE Business School, Nuria Chinchilla.

El huso, solo el primer paso

Secunda a la experta en conciliación José Luis Casero, presidente de Arhoe, que además bromea con querer «celebrar» en dos años la defunción de la institución que encabeza. Casero defiende que la propuesta de Rajoy por fin empieza a escucharse a los dirigentes de los partidos y que los políticos son los primeros de una cadena, que debe imponer que la empresa pública y privada instaure una jornada laboral ajustada a un horario biológico saludable. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 34,6%de los españoles por cuenta ajena lo hacen con jornada partida, contraria a esos biorritmos. Por cuenta propia, la cifra crece hasta el 68%.

Para lograr que esa idea sea factible en España, es necesario poner en marcha varias medidas, en opinión de Casero: «Primero, el aspecto formal es el ajustar el huso. Flexibilizar los horarios, implantar el teletrabajo a tiempo parcial, recortar las dos horas de almuerzo, modificar la organización empresarial, de manera que no haya reuniones sin hora de conclusión y que retarde su inicio a la espera del jefe y generalizar el permiso de paternidad».

«Hay empresas para las que será imposible aplicar ese horario de las 18.00 horas; lo que hay que hacer es aplicar la palabra turnos», apunta Casero. Como él, los estudios de IESE demuestran que la productividad del trabajador se dispara un 19% cuando lo hace con «horarios racionales», recuerda la catedrática Chinchilla. El empresario «quiere trabajadores productivos», apuntilla el presidente de Arhoe, y todas las sociedades científicas prueban que a partir de la octava hora, el rendimiento del empleado decrece.

Pausas entre horas

«La pausa del cafecito, la del bocadillo por la mañana, porque luego se para a comer y saldrá tarde...», enumera Casero. El resultado de esta sucesión de hechos es el de jornadas interminables «calentando la silla», que no dejan tiempo personal para hábitos saludables como la práctica de deporte o la cena con los hijos, apuntan al unísono los expertos. En resumen, para conciliar la familia y el trabajo, una vida de calidad que uno de cada tres españoles confiesa que no tiene, de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Condiciones (del Instituto de Seguridad e Higiene laboral).

Otro elemento capital que piden cambiar para implantar un modelo horario diferente en el país es el «prime-time» televisivo, que enEspaña se retrasa hasta la horquilla de las 22.00-1.00 horas. «En España se duerme una hora menos de media, que el resto de vecinos europeos. La gente se levanta ya cansada para afrontar su siguiente jornada laboral», completa Chinchilla, que pide «romper moldes», al calor de una «cultura presencialista» que invade el trabajo en España. «Nos hace falta un cambio de hábitos y de formación a los directivos en esta materia, pero sobre todo es un tema de cultura. Entre colegas está mal visto el que se levanta a su hora y se va, o si el jefe se queda». Chinchilla añade medidas recomendables como «cambiar la legislación sobre el teletrabajo, porque una persona no es menos rentable por completar un proyecto con dos tardes trabajando en su hogar, como acaba de regular Holanda». Pero el gran cambio sería «dirigir y pagar por objetivo», añade, que pide una ley que incentive a las empresas que lo hacen bien.