Sociedad

«Hola, soy vuestra hermana, estoy viva»

Una iniciativa llamada «Miracle messages» graba vídeos de homeless de EE.UU. para reunirlos con sus parientes después de décadas

Jhon Dwyer, el cuarto desde la izquierda, se reúne con su familia 32 años después de verlos por última vez
Jhon Dwyer, el cuarto desde la izquierda, se reúne con su familia 32 años después de verlos por última vez - MIRACLE MESSAGES
MANUEL TRILLO Corresponsal En Miami - Actualizado: Guardado en: Sociedad

«Hola, chicos, soy vuestra hermana, estoy viva». Así se presenta Juanita Haugabook, una mujer de 49 años que vive en las calles de Fort Lauderdale, en Florida, en un vídeo para reencontrarse con su familia de Connecticut, a la que no ve desde hace un cuarto de siglo. Su mensaje y decenas más de otras personas sin techo están siendo grabados a lo largo y ancho de Estados Unidos por voluntarios de la iniciativa «Miracle messages» (mensajes milagrosos) para difundirlos por las redes sociales y ponerles en contacto con parientes de los que hace años, en algunos casos décadas, que no saben absolutamente nada. Hasta ahora han conseguido una decena de reencuentros, incluido el de Juanita con sus hermanos, pero esperan lograr muchos más.

«Nosotros damos la vuelta a la pirámide de Maslow»

El proyecto lo puso en marcha en 2014 Kevin F. Adler, un emprendedor social a quien tocó de cerca el drama de las personas sin hogar. Su difunto tío Mark, que sufría esquizofrenia, vivió en la calle durante treinta años. Diez años después de su muerte, visitó su tumba y decidió hacer algo por la gente que carece del calor de una casa y una familia. En concreto, la idea de poner en marcha estos «mensajes milagrosos» le vino tras escuchar decir a un voluntario sin techo con el que trabajaba: «No me di cuenta de que era un homeless al perder la casa, sino cuando perdí a mi familia y amigos para apoyarme».

Como su tío, miles de personas en Estados Unidos se han visto arrastradas a las calles por avatares de la vida, que van desde una enfermedad mental a un crédito que no pudieron pagar o las heridas de un accidente. Según el último informe del Instituto Nacional de Estudios sobre Personas sin Techo, 578.424 personas se encontraban en esta situación en 2014 en la primera potencia económica mundial del planeta.

El primer mensaje se grabó en San Francisco en unas Navidades. Su protagonista es Jeffry, un transeúnte que llevaba veinte años sin ver a su hermana. Una hora después de subirse el vídeo a Facebook ya se había etiquetado a la hermana y en tres semanas se recaudaron 5.000 dólares en su ciudad de origen para ayudarle. En el plazo de un mes habló con ella por primera vez desde que perdieron el contacto.

Necesidad de calor humano

Para tomar contacto con los sin techo, «Miracle messages» cuenta con la colaboración de organizaciones sociales e iglesias. Docenas de voluntarios se encargan de grabar los mensajes, difundirlos por las redes sociales y localizar a los familiares.

En la actualidad, »Miracle messages» lleva a cabo una gira por Estados Unidos para propiciar el reencuentro de cien homeless con sus seres queridos y de la que pretenden desarrollar un programa de televisión. Según declaraciones a ABC del propio Kevin Adler, calcula que uno de cada cuatro sin techo con los que ha hablado buscan reencontrarse con alguien, ya sean padres, hermanos, hijos, amigos, compañeros de clase, colegas de trabajo o del ejército.

Ante la cuestión de si es más importante la familia que un hogar, empieza respondiendo con otra pregunta: «¿Es más importante la comida que el amor? Somos seres humanos; somos complejos. Lo que nos hace humanos es algo más que las meras necesidades fisiológicas, aunque eso es en lo único que nos fijamos con los homeless. Incluso esa palabra, una identidad definida por lo que se ha perdido, se refiere a una necesidad física». «Nosotros damos la vuelta a la pirámide de Maslow -señala en referencia al célebre estudio de la jerarquía de necesidades humanas- y empezamos con aquello que todos necesitan y que podemos ofrecer unos a otros: la conexión humana».

En busca de sus seres queridos

Perry Thornley, Vermont

Llevaba cinco meses viviendo en las calles de Burlington, en el estado de Vermont, adonde llegó procedente de Maine. Grabó un video de «Miracle messages» para retomar el contacto con su hijo Joey y su hija Eliza, a los que no veía desde hacía 18 y 9 años, respectivamente. «Os quiero a los dos, no olvidéis este amor», les dijo. A las 24 horas logró hablar por teléfono con el hijo.

Dale Lambert, New Hampshire

Un accidente en el que se rompió las dos piernas le dejó sin el trabajo que tenía en la construcción y acabó sin una casa en la que dormir. Llevaba más de 20 años sin saber de sus hermanas. “Por favor, ayudadme. Básicamente, vivo en la calle”, pidió en un vídeo grabado en Manchester (New Hampshire). Tras su difusión, pudo contactar con una de ellas.

Johnny Dwyer, California

No veía a sus hermanos desde hacía más de 32 años y se encontraba en paradero desconocido desde hacía 21. En su vídeo, filmado en San Francisco, les dijo: “Os quiero, estoy todavía vivo y os echo de menos”. El mensaje le permitió reencontrarse con cuatro hermanos en diez días y con la familia al completo en tres semanas.

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