Un grupo de vecinos buscan a familiares desaparecidos debajo de la lava y de la ceniza
Un grupo de vecinos buscan a familiares desaparecidos debajo de la lava y de la ceniza - REUTERS

Guatemala suspende las tareas de recate por la erupción del Volcán de Fuego

Las avalanchas de lodo y cenizas pone en peligro la vida de los equipos de emergencia

Corresponsal en MéxicoActualizado:

Las autoridades guatemaltecas suspendieron temporalmente la búsqueda de más supervivientes en los alrededores del Volcán de Fuego, debido a que no es posible garantizar la seguridad de las brigadas de rescate. De acuerdo con varios comunicados de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), entre el jueves y el viernes se ha registrado el descenso de nuevos flujos piroclásticos, que transportan letales cenizas y ardientes gases, además de peligrosos lahares en las laderas del volcán que entró violentamente en erupción el pasado domingo 3 de junio.

La Conred, asimismo, ha solicitado a todas las personas que eviten acercarse a las faldas del volcán, dejando únicamente un puesto de monitoreo para avisar inmediatamente a los equipos de rescate en el momento en que las condiciones vuelvan a permitir el acceso a la zona del desastre. Y es que los lahares suponen uno de los mayores peligros en las áreas aledañas del volcán. Se trata de avalanchas de sedimentos volcánicos, como cenizas y rocas, que son arrastrados por intensas lluvias que arrollan con todo lo que se interpone a su paso.

Mientras tanto, la cifra de muertos tras la erupción ascendió a 109, de acuerdo con los últimos reportes oficiales. El número de desaparecidos ronda entre las 200 y 300 personas. Hay aún 58 heridos, unos 12.000 evacuados y 4.137 personas alojadas en albergues en la peor catástrofe que ha vivido Guatemala desde 1974, cuando, de nuevo, el Volcán de Fuego emitió una fuerte lluvia de ceniza que obligó a evacuar a 1.100 personas. Afortunadamente, en aquel entonces no hubo fallecidos.

La aldea de San Miguel Los Lotes ha sido declarada ya como zona inhabitable tras la catástrofe, es decir, las cerca de 2.000 personas que vivían en esta comunidad no podrán volver a residir ahí. De hecho, la Conred anunció que, por ahora, el objetivo es que San Miguel Los Lotes se convierta en un santuario en memoria de los fallecidos. La declaración de zona inhabitable podría extenderse también a El Rodeo, municipio que quedó sepultado por material volcánico.

Todavía se desconoce el daño económico provocado por la tragedia que ha afectado a más de 1,7 millones de personas. Hasta ahora, el Gobierno del país cuenta en su fondo de emergencias con 315 millones de quetzales (35 millones de euros), cantidad de la que se han aprobado unos 192 millones de quetzales. Sin embargo, es previsible que el monto no alcance para cubrir la totalidad de los daños provocados por el volcán: hogares destruidos, cultivos arrasados, carreteras que inutilizables y puentes colapsados además de cubrir los costes de los equipos de emergencias o de crear viviendas temporales para los damnificados.

Ante la grave situación, el Gobierno guatemalteco, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, hizo un llamamiento a la comunidad internacional el jueves para que envíe ayuda con la que responder a la emergencia. A las pocas horas, Japón anunció que enviará mantas y tiendas de emergencia para los damnificados por el volcán. Por su parte, el Gobierno español fue el martes el primero en enviar ayuda para las víctimas en Guatemala, según afirmó en Twitter Fernando García Casas, secretario de Estado de Cooperación Internacional para Iberoamérica y el Caribe.