Travesía por los Alpes suizos
Travesía por los Alpes suizos - ABC

«La fatalidad ha sido que los esquiadores tenían que bajar ese día para coger el vuelo de regreso»

Amigos y compañeros de los tres españoles fallecidos en los Alpes suizos consideran que fue «un trágico accidente», ya que todos tenían suficiente experiencia para realizar la travesía

MadridActualizado:

La alta ruta del Oberland, que recorre los glaciares más grandes y espectaculares de los Alpes suizos, es una travesía de máxima dificultad. Solo los esquiadores más experimentados pueden optar a realizar esta ruta. Y Román Bascuñana, Leila Pérez y Marcos Cabrera lo eran. Perdieron la vida el sábado cuando un alud de grandes proporciones los sepultó bajo varios metros de nieve. Otros dos, Eduardo y Sara, resultaron heridos leves. Era la última jornada de una expedición de ocho días. «La fatalidad ha sido que tenían que bajar ese día para coger el vuelo de regreso a España», comentó a ABC Javier López, compañero de Marcos y responsable de las redes sociales de Freek Guides, la empresa encargada de la organización de esta fatídica excursión.

Ese sábado los esquiadores decidieron emprender el último tramo de la ruta pese al mal tiempo y de que el riesgo de avalanchas en la zona era de cuatro en una escala de cinco. «El estado de la nieve no es una ciencia exacta. Además las predicciones sobre riesgo de alud se toman solo en una ladera. Todos eran muy experimentados así que saldrían con la mayor de las precauciones», comentó López, quien recuerda que todos los deportistas de alta montaña saben «que no existe el riesgo cero».

Los excursionistas llegaron además a los Alpes suizos en plena temporada alta. «Tenían que salir porque se quedaban sin plaza en el refugio», comentó este joven alpinista, que atribuye el accidente una «trágica fatalidad».

Amigos y compañeros de los tres fallecidos coinciden en que no se puede atribuir el mortal desenlace de la expedición a una negligencia. «No era la primera vez que hacían una travesía de estas características. Ha sido una fatalidad», comentó a ABC Javier Sánchez, entrenador de Marcos Cabrera, uno de los tres fallecidos. Marcos era un joven ingeniero de 37 años que trabajaba para Siemens. «Todos tenían experiencia en escalada, eran buenos alpinistas y estaban en buenas condiciones físicas», aseguró Sánchez. Tanto Marco, como Leila Pérez —otra de las fallecidas— entrenaban en sendos rocódromos de Madrid. Leila tenía 38 años y trabaja como enfermera en los servicios sanitarios de la Policía Nacional. «Le gustaba mucho la escalada. Era una persona maravillosa y muy activa». Así la recordaban este lunes sus compañeros de RockoMadrid, el gimnasio donde Leila entrenaba desde hacía varios años.