La ley antitabaco que entró en vigor en 2011 prohibió fumar en lugares públicos cerrados
La ley antitabaco que entró en vigor en 2011 prohibió fumar en lugares públicos cerrados - Rafael Carmona

El endureciemiento de las leyes sobre tabaco y conducción temeraria han mejorado la salud de españoles

La carga de enfermedad derivada del tabaquismo y la conducción temeraria se redujo en un 37 %, según un informe

BarcelonaActualizado:

Las leyes reguladoras sobre el consumo de tabaco y contra la conducción temeraria han mejorado la salud de los españoles porque han tenido un efecto inmediato sobre los hábitos no saludables y la mortalidad, según un informe que ha hecho público este viernes el Observatorio Social de «la Caixa».

El informe revela que entre los años 2000 y 2015 la carga de enfermedad derivada del tabaquismo y la conducción temeraria se redujo en un 37 %, en buena parte debido a la implementación de medidas legislativas, especialmente de aquellas más punitivas.

Según el estudio, gracias en parte a las intervenciones legislativas realizadas sobre estas conductas de riesgo, en 2015 dejaron de perderse unos 1.400 años de vida en plena salud por cada 100.000 habitantes.

En el caso del tabaquismo, la entrada en vigor de la ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo (2005) explica el 6,81 % del descenso de ventas de tabaco, mientras que su modificación con larestricción total del consumo en lugares públicos cerrados(2010) explica el 16,55 % de esta reducción.

En materia de seguridad vial, el informe resalta que la reforma del Código Penal en relación a los delitos contra la seguridad vial (2007) explica un 13,34% de la caída en la mortalidad por accidentes de tráfico en este periodo. Sin embargo, también señala que la introducción del carné por puntos (2005) no tuvo efectos inmediatos hasta que se acompañó de una penalización real y efectiva de las infracciones.

El trabajo, titulado «¿Cómo legislar para promover la salud pública?», ha sido elaborado por el profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Jaime Pinilla.

La investigación ha tomado como objeto de estudio los dos comportamientos no saludables que más impacto tienen sobre la salud pública: el tabaquismo y la conducción temeraria, dos comportamientos, que, según Pinilla, provocan cargas de enfermedad prevenibles y, en consecuencia, costes económicos que podrían dedicarse a otras finalidades.

Según datos del Institute for Health Metrics Evaluation (IHME), en el año 2000 en España se perdieron 25.000 años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) por cada 100.000 habitantes.

AVAD es una medida utilizada en economía de la salud, como indicador que refleja el tiempo y la calidad de vida relacionada con la salud: perder un AVAD equivale a perder un año de vida en plena salud. Así, según el estudio, gracias en parte a las intervenciones legislativas realizadas, en 2015 dejaron de perderse unos 1.400 AVAD por cada 100.000 habitantes debido a estas conductas de riesgo