Una de las causas es la apuesta por las energías renovables en territorio chino
Una de las causas es la apuesta por las energías renovables en territorio chino - AFP

Las emisiones se estancan en 2014 y podrían caer en 2015

Sería la primera caída en las emisiones en un periodo de fuerte crecimiento económico global

El descenso del uso del carbón en China y el auge de las renovables dan un respiro al planeta

ENVIADA ESPECIAL A PARÍSActualizado:

Uno de los puntos clave en la negociación de París es qué año se fija para que las emisiones mundiales toquen techo. Pues bien, si nos atenemos solo a las emisiones procedentes de la quema de combustibles fósiles y la industria -sin contar las emisiones del sector residencial, transporte y agricultura- parece que éstas ya lo han hecho. Según los últimos datos de «The Global Carbon Project», un análisis que compila los datos de institutos de investigación de todo el mundo, y la Universidad de East Anglia (Reino Unido), presentados ayer en el marco de la Cumbre del Clima, las emisiones de estos sectores podrían estabilizarse en 2015.

Si el año pasado las emisiones globales de CO2 procedentes de combustibles fósiles y la industria crecieron solo un 0,6 por ciento -frente a un crecimiento anual en torno a un 2-3% de la pasada década-, los nuevos datos revelan que las emisiones podrían frenarse o incluso disminuir también en un 0,6 por ciento este año. No sería el primer año que las emisiones caen, pues ha ocurrido antes en periodos de crisis económica, pero sí sería la primera vez que esto ocurre en un período de fuerte crecimiento económico global.

Corinne Le Quéré, directora del Centro Tyndall de la Universidad de East Anglia, quien dirigió el análisis de datos, explica que estas cifras «son atípicas dentro de la trayectoria de crecimiento desde el año 2000», donde las emisiones crecían a un ritmo anual de entre el 2 y el 3 por ciento. «Lo que estamos viendo es que las emisiones parecen haberse estancado, e incluso podrían disminuir ligeramente en 2015», añade. Si bien matiza que «es importante recordar que nuestra proyección para el 2015 es una estimación y siempre habrá un margen de incertidumbre. En este caso, la proyección para este año abarca una horquilla entre un 1,6% de disminución global de las emisiones a un pequeño aumento del 0,5 por ciento. Sea como fuere, incluso en el espectro positivo de la horquilla, el estancamiento de emisiones sería ya un hecho.

China recorta su uso del carbón

Aunque los altos niveles de contaminación atmosférica en Pekín parecen jugar a la contra de estos datos, lo cierto es que la desaceleración de 2014 y la disminución prevista para este año 2015 se debe en gran parte a que China ha recortado su uso de carbón, impulsado por su ajuste económico, junto a un crecimiento menor del uso del petróleo a nivel global y una rápida expansión de las renovables. «Se ha producido un crecimiento más lento del petróleo a nivel mundial en 2014 y un rápido crecimiento en energías renovables, con récord en la capacidad instalada de solar y eólica, que podrían ser mayores en 2015», dice Robert Jackson, de la Universidad de Stanford, en un comentario en la revista Nature Climate Change.

Este auge de las renovables también se ha dado en China, donde más de la mitad de las nuevas necesidades de energía en 2014 se suplieron con fuentes renovables, como la hidráulica, la eólica y la solar, o de fuentes sin emisiones, como la nuclear. Y es que China ya es el mayor productor de energía eólica del mundo, y el año pasado instaló 23 GW de nueva capacidad eólica. Todo ello ha llevado al gigante asiático a un crecimiento de sus emisiones en 2014 de solo un 1,2%, frente al aumento del 6,7% anual de la década anterior, y se espera que sus emisiones caigan en 2015.

No obstante, Le Quéré quiere ser prudente. «Con dos años de crecimiento atípico de las emisiones puede parecer que la trayectoria de las emisiones mundiales podría haber cambiado temporalmente. Pero es poco probable que las emisiones hayan alcanzado su punto máximo, pues las necesidades de energía para el crecimiento de las economías emergentes o en desarrollo todavía dependen principalmente del carbón, y los descensos de emisiones en algunos países industrializados siguen siendo modestos».

Las cifras de «The Global Carbon Project» revelan que los mayores contribuyentes a las emisiones de combustibles fósiles en 2014 fueron China (27%), Estados Unidos (15%), la Unión Europea (10%) e India (7,2%). En este momento India se enfrenta a una elección. Tiene que desarrollarse rápidamente, pero tendrá que elegir entre una vía de bajas o de altas emisiones. En emisiones por persona Estados Unidos sigue registrando las cantidades más altas (17,4 toneladas por habitante y año), le sigue China (7,1 toneladas), la Unión Europea (6,8 toneladas), mientras que en relación a su población India deja una huella de carbono de solo 1,8 toneladas por habitante y año.

Las emisiones en los EE.UU. se han reducido en un 1,4 por ciento anual durante la última década. Esta disminución se prevé que continúe en 2015. La UE es la región con la caída más fuerte en las emisiones, un promedio de 2.4 por ciento anual en la última década. La disminución de las emisiones en la UE fue de 210 millones de toneladas de CO2 en 2014, casi lo mismo que lo que el aumento que se produjo en India (205 millones de toneladas de CO2). Las emisiones de hoy en India son las que China tenía en 1990. El reto de la India es la necesidad de proporcionar un mayor acceso a la energía a 1,3 millones de personas. Si la tendencia actual persiste, las emisiones de la India alcanzarán a las de la UE en dos o tres años.