Cuerpos de rescate buscan residentes que requieran ser evacuados - EFE

El Ejército de EE.UU. busca casa por casa a los supervivientes de Harvey

El huracán deja medio centenar de fallecidos y más de 100.000 viviendas anegadas

WashingtonActualizado:

La degradación de Harvey a tormenta tropical, que ayer descargaba con toda su fuerza en Arkansas y Misisipí, es poco consuelo para quienes luchan por la supervivencia en Texas, el estado más afectado por el que ya es considerado el huracán más devastador de la historia de Estados Unidos. Los números alcanzaban ayer un negro balance de medio de centenar de fallecidos, 47 contabilizados oficialmente, y más de 100.000 viviendas inundadas. Con un sobrecogedor dato añadido para medir el agua que ha sido capaz de descargar Harvey, equivalente a tres veces y media todo el cauce del río Misisipí. Y aún restan dos días de cuantiosas lluvias, a medida que la tormenta avanza por el interior hacia el este del país.

Días después del monumental diluvio, los más de 15.000 soldados desplegados por el sur de Texas y, en menor medida, por el estado de Luisiana, se afanan por encontrar supervivientes. Una hercúlea labor que llevan a cabo casa por casa, a pesar de que las esperanzas cada vez son menores: «No pensamos que vayamos a encontrar a más personas, pero estamos preparados en el caso de hacerlo», afirmaba ayer un cariacontecido James Pennington, jefe de distrito del Departamento de Bomberos de Houston. La ciudad texana más populosa y cuarta de todo el país es la zona cero de esta gran catástrofe nacional, y como tal tardará años y muchos miles de millones de dólares en recuperar la normalidad. Por ahora, se centra en acumular reservas de gasolina, diezmadas por la destrucción de refinerías, y en evitar que las aguas estancadas generen enfermedades.

El balance en todo el estado es desolador. Más de 7.000 viviendas han quedado totalmente destruidas, mientras que 37.000 han sufrido graves daños. Se calcula que 325.000 texanos han reclamado ayuda oficial. La Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) asegura haber liberado ya 57 millones de dólares en asistencia individual.

Mientras, se mantiene el riesgo de nuevas explosiones en plantas químicas, tras la registrada el jueves en Crosby. Sólo en los seis condados de Texas más afectados se contabiliza la existencia de 230 complejos industriales de estas características.

Los cuantiosos daños humanos y materiales de Harvey han despertado una ola de solidaridad en todo el país. Numerosos famosos se han sumado a las diversas campañas de recaudación de fondos. El propio presidente Trump anunció ayer que donará un millón de dólares de su bolsillo. En el Congreso, la mayoría republicana se dispone a romper el preocupante techo de deuda, ante la cuantiosa ayuda federal que deberá aprobarse. La Casa Blanca se plantea reclamar al legislativo estadounidense casi 6.000 millones, mientras congresistas texanos apuntaban ayer que serán necesarios 150.000 millones.