Una incorrecta alimentación y una vida sedentaria fomentan la obesidad
Una incorrecta alimentación y una vida sedentaria fomentan la obesidad - ABC

El director general de FAO: «La obesidad será el hambre del siglo XXII»

José Graziano da Silva advierte de que «hoy no sabemos lo que comemos» y que nuestra alimentación lleva a «un sistema de despilfarro continuo»

San Lorenzo del EscorialActualizado:

El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, ha apuntado este viernes al cambio de actitudes y a la educación como responsables del problema de la obesidad, que ha calificado como el «hambre moderna, el hambre del siglo XXII»

Da Silva ha hecho estas declaraciones antes de pronunciar el discurso de clausura del seminario «Hambre cero: es posible», celebrado en los cursos de verano de San Lorenzo de El Escorial. Europa es un «continente que va aceleradamente rumbo a la obesidad, que es el inverso del hambre, otra forma de malnutrición. Es el hambre moderna. El hambre del siglo XXII», ha dicho.

Según el director general de FAO, el «cambio radical en las dietas y las comidas rápidas ha generalizado el consumo de azúcar y grasas. Y también hay un cambio de actitudes». Da Silva ha apuntado a que la gente es «mucho más sedentaria» y a un «problema de educación».

«Nosotros aprendimos a comer con nuestras abuelas, que cocinaban lo que nos gustaba y nos lo contaban. Hoy no sabemos lo que comemos. Tomas una lata y no sabes lo que contiene. No sabemos preparar nuestros alimentos, ni cocinarlos. Nuestra alimentación lleva a un sistema de despilfarro continuo», ha declarado.

Da Silva ha dicho que es clave involucrar al sector privado: «El gran despilfarro se hace en la cadena productiva: de la recolección de alimentos a su almacenaje y distribución». También una «parte del consumidor que aprovecha muy mal las verduras, frutas y legumbres, pero eso es una parte menor comparado con el rol de las cadenas productivas y el sector de los supermercados».

El responsable de FAO está convencido de que la agenda 2030 de la ONU se puede lograr: «Se necesita lograr si queremos alcanzar los otros objetivos. Si no logramos vencer el hambre, no vamos a alcanzar el resto de objetivos. Si una persona tiene hambre, no tiene la más mínima condición de alcanzar un nivel de educación, de igualdad social todos los demás retos del milenio».

A juicio de Da Silva, «el hambre es un estigma». Ha dicho que durante los 30 años que pasó en la Universidad investigando nunca encontró a nadie que reconociera que tenía hambre: «Sobre todo las madres, que lo niegan. Es muy difícil asumirlo, es un problema oculto. El hambre oculta es un problema más importante que el hambre más visible».

Para el dirigente de FAO, la palabra mágica es «sostenible». «Lo cambia todo. Producimos mucho, pero la manera en que estamos aumentando la producción afecta cada vez más a los recursos naturales. Y eso, apuntado al futuro, no es sostenible. No podemos continuar así todo el tiempo».