Incendio de Doñana

Diario de un técnico forestal: así se combatió el incendio de Doñana

El equipo de la «Brigada de Refuerzo Contra Incendios», más conocida como Brica, viajó desde Granada hasta Moguer para acabar con las llamas. El encargado de dirigir a estos héroes de cascos verdes cuenta cómo actuaron para extinguir las llamas que acechaban al Parque Nacional

MADRIDActualizado:

Cada verano unos héroes con cascos verdes velan por combatir los fuegos originados en Andalucía, son la «Brigada de Refuerzo Contra Incendios», conocida como «Brica». Este cuerpo especializado en la extinción de incendios es avisado cuando la situación es complicada. Su última actuación ha sido en el incendio de Moguer en las inmediaciones del Parque Nacional de Doñana.

La Brigada de la base de los Moralillos en Granada fue alertada durante la madrugada del domingo para que acudiesen sofocar el incendio que había desalojado a más de 300 personas. Luis Manuel Martínez es el Técnico de Operaciones de Incendios Forestales, es decir, el encargado de liderar a once personas en la lucha contra las llamas. Una tarea nada sencilla.

Este técnico, que cuenta con quince años de experiencia, confiesa que en los primeros instantes le invadió el «nerviosismo y la ansiedad» porque él es el responsable de cada uno de los miembros de su equipo. «Nunca te acostumbras a los incendios porque cada fuego es un mundo y cada zona de Andalucía también», asegura.

En este caso, al peor factor al que se tuvo que enfrentar Martínez fue el viento. Todas las estrategias y previsiones trazadas por él cambiaban de un momento a otro por la dirección del aire. Un hecho muy arriesgado, pues puede provocar que alguien quede atrapado entre las llamas. Aún así el equipo combatió con efectividad el incendio con motosierras y alzadas realizando un contrafuego que logró apagar parte de las llamas. Un trabajo de casi diez horas.

Pero «en ningún momento corrimos peligro», sostiene y explica que lo primero que aplica antes de que se entre al incendio es el protocolo de «OACL»: Observación, Atención, Comunicación y buscar un lugar seguro. «Siempre se establece una ruta de escape» por si hay alguna situación de riesgo. Y en cuanto a la posibilidad que se baraja que el fuego haya sido provocado dice que es muy difícil encontrar un indicio por la extensión que tuvo.

Las imágenes que siempre recordará

El incendio de Doñana le recordó al vivido hace unos días al de Portugal, al que se presentó como voluntario aunque al final no fue. «Era una zona muy parecida y había carreteras sin salida», comenta. Sin embargo, él siempre recordará el incendio de Doñana por el «factor humano». «Toda la gente del pueblo se volcó con nosotros, Hasta nos aplaudieron cuando estábamos cenando», señala.

Tampoco podrá borrar de su memoria el camping de Doñana abrasado y destruido.«Había dos caballos asfixiados, era desolador. Aunque lo peor fue cuando todos los inquilinos regresaron y no podían entrar para mirar que le había dejado el fuego dentro de sus caravanas quemadas».

Tras este duro trabajo, la brigada granadina volvió a su casa el lunes por la noche. Ahora cuentan con cinco días para disfrutar de su familia, Martínez dedicará su tiempo a su bebé de quine meses y a su mujer. Pero no es muy optimista con las previsiones de este año: «el verano va a ser muy malo», auguró. Pero él y su equipo estarán preparados para salvar y preservar las zonas verdes de Andalucía.

Hay héroes que llevan cascos verdes y cuyo pelo, huele a humo, a pesar de que después de cada trabajo se duchen más de una hora para quitarse las cenizas de la cara.