Sociedad

Detenido el inventor de una terapia con células madre

Davide Vannoni, creador del método Stamina, cobraba 27.000 euros por una cura que la comunidad científica calificó de «inútil y dañina»

Nadia Trotta, madre de Christian
Nadia Trotta, madre de Christian - A. G. FUENTES
ÁNGEL GÓMEZ FUENTES - Actualizado: Guardado en: Sociedad

Davide Vannoni se presentaba como un científico capaz de hacer milagros mediante el método que inventó: Stamina, una terapia con células madre para curar graves enfermedades neurovegetativas. Nunca fue aprobada por la comunidad científica. La justicia italiana lo consideró prácticamente un charlatán y descalificó su método, por considerarlo inútil y dañino. Peor que un crecepelos. Condenado en Italia, continuó la práctica de la terapia en el extranjero. Ahora ha sido arrestado en su villa de Turín y ha acabado en la cárcel.

Vanoni no es ni médico, es un simple licenciado en semiótica y se convirtió en un personaje famoso a nivel nacional, mientras el método Stamina dividía al país. En años pasados logró que esa terapia experimental Stamina fuera ofrecida a niños en el hospital público de Brescia, cerca de Milán. La terapia consiste en extraer células de un donante, cultivarlas durante unas tres semanas e inyectarlas en el enfermo, una operación que se debe realizar cinco veces en poco más de un año. La Fundación Stamina fue constituida en 2009 en Turín por Davide Vannoni, quien hacía propaganda de su método afirmando que logró curarse de parálisis facial en 2004 en Ucrania, gracias a células madre.

Italia se dividió

El país de dividió. Por un lado, enfermos y familiares desesperados veían una esperanza en el método, recibiendo el apoyo de asociaciones que reivindicaban el derecho de cada persona a decidir cómo curarse. Por otro lado, La comunidad científica tachó de fraude el método Stamina y la Agencia italiana del medicamento (AIFA) denunció que se trata de «una cura no conforme a la ley». El debate llegó al parlamento y el ministerio de Sanidad, aunque en el 2013 definió a Stamina como una cura sin ninguna base científica, permitió «cuidados compasivos» con el método Stamina si lo aprobaba un juez.

Algunos casos fueron especialmente llamativos, como de Christian, un niño de año y medio, que sufría atrofia muscular espinal (AME). Su familia recogió 90.000 firmas y organizó una manifestación frente el panteón de Roma, para pedir que todos los niños tuvieran acceso a las experimentaciones con células madre. El método Stamina y el caso de Christian se vio amplificado por el apoyo que dieron a las familias algunos artistas como la actriz Gina Lollobrigida, quien participó en la citada manifestación ante el Panteón, anunciando que iba a subastar en Sotheby's algunas de sus joyas para apoyar la investigación de Stamina.

El pequeño Christian murió poco después, pero las esperanzas de muchos familiares no se apagaron, ni siquiera cuando la justicia condenó a Davide Vannoni. El 18 de marzo 2015 se le condenó a un año y diez de prisión, pena suspendida a condición de no practicar más en Italia la terapia.

Un fraude de 27.000 euros

Vannoni ha sido arrestado con la acusación de continuar en el extranjero con su método Stamina, definitivamente suspendido por las autoridades sanitarias y la justicia italiana. Hace unos meses se difundió la noticia de que algunos pacientes italianos habían viajado hasta Georgia para continuar con la cura. En un breve periodo llegó a tener 750 pacientes en ese país. La documentación enviada por Italia a las autoridades de Tiflis, llevó a su gobierno a poner fin también a las actividades de Vannoni en ese país. Él no se daba por vencido.

Los fiscales de Turín han comprobado que había reclutado numerosos pacientes en Italia que pagaban hasta 27.000 euros por su método. Por las interceptaciones telefónicas los magistrados han tenido evidencia de persistentes y reiterados contactos de Davide Vannoni con Ucrania, Bielorusia y la República Dominicana para continuar con su actividad en alguno de esos países.

Toda la actualidad en portada

comentarios