Una cuchara bajo la ropa interior para evitar la ablación o el matrimonio forzado

Una ciudad sueca instaura un protocolo para evitar que las chicas viajen a otro país contra su voluntad para casarse sin su consentimiento

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Una ciudad sueca está aconsejando a las chicas, en su mayoría musulmanas, que tengan miedo de viajar a otro país contra su voluntad para ser forzadas en un matrimonio de conveniencia o de poder sufrir una ablación que lleven una cuchara en su ropa interior al pasar por el control del aeropuerto.

El personal del aeropuerto de Gotemburgo ha sido instruido para poder actuar en este caso, ha explicado Katarina Idegard, la persona encargada de los temas de la violencia de género en la segunda ciudad más grande de Suecia.

«La cuchara hará que salten los detectores de metal cuando pasen por el control. De esta manera las llevarán a un lugar apartado y podrán hablar con el personal de seguridad en privado», han explicado a Reuters. «Es la última oportunidad para hacer sonar la alarma», ha añadido.

No hay datos del número de chicas que son obligadas a contraer un matrimonio de conveniencia, pero Idegard ha explicado que el teléfono nacional de ayuda recibió el año pasado 139 llamadas en relación con el matrimonio infantil o forzado. Los activistas han animado a otras ciudades a que también difundan esta información y adquieran este protocolo para proteger a las chicas.

La idea proviene de la fundación británica Karma Nirvana, que ha apuntado que esta táctica ya ha salvado a un número de chicas en Reino Unido de tener que casarse sin su consentimiento. La Fundación ha explicado que esconder esta cuchara ha permitido a las víctimas irse con las autoridades a solas y avisarles de su situación, algo difícil ya que estas siempre van rodeadas por las familias.

«Estamos implantado estas medidas ahora, porque los riesgos de ser forzadas en un matrimonio de conveniencia son más altos durante la época de las vacaciones, especialmente las de verano», ha declarado Idegard.

El matrimonio forzado está prohibido en Suecia aunque ocurra fuera de los límites del país y está castigado con la prisión. En 2016, un padre fue condenado por obligar a su hija contra su voluntad a viajar a Afganistán para casarse. Otro caso se dio en 2014, cuando una chica de 14 años fue llevada por sus padres a Etiopía para casarse con su primo mayor. Fue rescatada por uno de los psicólogos de su colegio cuando le pidió ayuda por Facebook.