La multa promedio en una ciudad asciende a 195 euros, frente a los 210 euros de la DGT
La multa promedio en una ciudad asciende a 195 euros, frente a los 210 euros de la DGT - ABC
Tráfico

Cuatro millones de españoles no aprenden al volante y reinciden tras una multa

Después de una sanción, el comportamiento no se trastoca en el manejo del vehículo, según se desprende de una encuesta elaborada por la Fundación Línea Directa

MadridActualizado:

Cuatro millones de conductores (655.000 de ellos madrileños) han sido multados por los agentes del Ayuntamiento donde residen hasta cinco veces en los últimos cinco años, según se desprende de la encuesta elaborada por la Fundación Línea Directa. Las multas no cambian la forma de conducir, ya que el 60% de los ciudadanos (un 56% en Madrid) admite sobrepasar los límites de velocidad de forma habitual.

Pisar el acelerador más de lo debido es una reincidencia confesa por parte del conductor en España, que no trastoca un ápice su comportamiento tras una sanción.

Para completar esta radiografía de cómo se circula actualmente en las ciudades del país, Línea Directa, que tiene 1,8 millones de asegurados, establece un perfil tipo de la persona sancionada: el conductor más «penalizado» con una multa es un varón, de 35 a 44 años, con dilatada experiencia a los mandos de un vehículo, reincidente en sus multas; mientras que la persona menos multada suele ser una mujer, que no recae en la sanción y joven, de 18 a 24 años.

El colectivo más odiado, junto al parquímetro

Los expertos de Tráfico postulan como una de las plausibles soluciones que los ayuntamientos compartan publicamente las multas a sus ciudadanos. En palabras de Valencia, solo hay«honrosas excepciones» como Madrid, que no ponen «peros» a publicar las cifras de multas y su recaudación. No en vano, en la encuesta se sostiene que más del 22%de conductores ignora por completo adónde va a parar el dinero que las corporaciones compilan con sus multas; un 95% quisiera que revirtiese en mejorar la seguridad vial.

Nueve de cada diez conductores no ven afán más allá que el netamente recaudatorio detrás de cada «receta» que dejan los agentes en el parabrisas. Este colectivo y el de los garantes del aparcamiento regulado son los colectivos a los que miran para cargar la tensión que ello acarrea. Cinco millones de españoles han presenciado agresiones e insultos a esos empleados, 780.000 reconocen haberlo hecho.