Aves en migración
Aves en migración - J. WRIGHT
Aves migratorias

Cuatro héroes que cada año cruzan el Estrecho

Dos veces al año millones de aves surcan nuestros cielos en su viaje de ida y vuelta entre África y Europa

MadridActualizado:

El Estrecho de Gibraltar constituye zona de paso obligado para más de 30 millones de aves de 380 especies diferentes que migran hacia África tras el periodo nupcial. Allí, entre el 3 y el 5 de septiembre, se celebrará el tercer Congreso Internacional de Aves y Cambio Global, que organiza la Fundación Migres en Tarifa y donde se darán cita algunos de los mayores expertos en la materia coincidiendo con uno de los dos momentos del año en que los cielos del parque natural del Estrecho se convierten en el gran espectáculo europeo de la fauna alada.

Millones de aves llegan a Europa desde África para la reproducción y cría al empezar la primavera, y a final de verano regresar. En muchos de estos casos se trata de hazañas migratorias tan portentosas que son impensables desde nuestras limitaciones, y que podemos contemplar con sólo estar un poco atentos en los meses adecuados sobre nuestras cabezas, cuando van y vienen en sus ciclos naturales. En estas migraciones se incluyen cuatro especies con características heroicas, dado lo sobrehumano del esfuerzo.

Halcón abejero

El halcón abejero (Pernis apivorus) es una planeadora, un ave forestal de migración transahariana. El paso sobre el Estrecho es multitudinario (más de 60.000 individuos). Nidifica en bosques de Europa occidental y pasa el invierno en las selvas tropicales de África occidental. Es un especialista en el consumo de himenópteros (sobre todo abejas y avispas), lo cual ya es insólito en una rapaz. Para ello presenta adaptaciones especiales (dedos gruesos para excavar en el suelo en busca de panales; párpados y paladar engrosados, plumaje muy denso para soportar las picaduras). Realiza la migración entre las zonas de cría en Europa y las de invernada en África (entre 3.500 y 5.000 kilómetros) sin alimentarse durante el viaje.

Pardela cenicienta

La pardela cenicienta (Calonectris diomedea) es un ave marina pelágica, y el ave marina migradora más abundante en paso por el Estrecho (más de 550.000 individuos). Vive en alta mar y sólo toca tierra para criar, nidificando en islotes del Mediterráneo. Después de la reproducción sale del Mediterráneo y migra por el Atlántico alcanzando el sur de África con un rodeo por las costas de Sudamérica para aprovechar los vientos, en un circuito que puede sumar más de 15.000 kilómetros. Se trata de una especie muy longeva y se conocen casos de pardelas con más de 50 años de edad que han podido volar más de un millón de kilómetros a lo largo de su vida (equivalente a un viaje de ida y vuelta a la luna).

Con 800 gramos de peso, viaja cada año desde sus colonias de cría en el Atlántico norte hasta el sur de África, recorriendo un total de 11.000 kilómetros. Para ello da, un extraño rodeo de 3.000 kilómetros adicionales por Brasil en lugar de volar en línea recta.

Vuela a ras de agua, tiene un gran tamaño (la envergadura alcanza los 1,2 metros), y se alimenta de peces, cefalópodos y crustáceos, que pesca en vuelo. Un comportamiento muy típico es la formación de «balsas de pardelas», que son agrupaciones flotantes de pardelas posadas en el agua.

Correlimos gordo

El correlimos gordo (Calidris canutus) es un ave limícola migradora transecuatorial. Esta especie de entre 100 y 200 gramos de peso, nidifica en las zonas de tundra del norte de Siberia y pasa el invierno en las costas atlánticas africanas, llegando a alcanzar las costas de Sudáfrica a más de 15.000 kilómetros de distancia. Recala en humedales costeros del estrecho de Gibraltar durante su migración. Es un migrador de «grandes saltos», intercalando vuelos de varios días de duración (unos 2.000 kilómetros en 4 días sin parar de volar), con periodos de reposo y alimentación. Volador de altura, en sus vuelos puede subir por encima de los 4.000 metros de altitud y en ocasiones por encima de los 6.000 metros.

Vencejo

El vencejo (Apus apus) es un pequeño migrador de gran distancia. Esta ave cría en Europa occidental y vive en invierno en las selvas tropicales africanas. Pasa su vida en el aire: solo se posa durante la época de reproducción para la incubación de los huevos y la ceba de los pollos; el resto del tiempo se encuentra volando y pasa más de 10 meses sin posarse en el suelo. También pasa las noches volando (duerme en el aire). Debido a que sus patas son sumamente cortas y sus alas tan largas que si caen el suelo normalmente son incapaces de levantar el vuelo.

Se encuentran en todo tipo de hábitats, desde la tundra al desierto y tanto a nivel del mar como en zonas de alta montaña. Su dieta se compone de insectos voladores de pequeño tamaño (aeroplancton) principalmente mosquitos, moscas, chinches, polillas, escarabajos y hormigas, evitando las especies que tienen aguijones. Se distingue de golondrinas y aviones porque vuelan más alto.