Dos personas paseaban el año pasado entre los almendros en flor en Madrid - EFE / Vídeo: El viento sigue azotando Andalucía e imposibilita las tareas de recuperación en la costa

¿Cuándo volverá el buen tiempo a España?

A partir de la próxima semana, se afianzará el anticiclón en el Atlántico y se cerrará el pasillo de precipitaciones

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Fuertes vientos y precipitaciones generalizadas... otra vez. Este miércoles, una nueva borrasca pondrá en alerta más de una trintena de provincias españolas, la tónica reinante desde que a finales de febrero entrara la borrasca Emma, le siguiera la borrasca Félix y ahora sea el turno de Gisele. Pero, ¿cuándo volverá el anticiclón y, con él, los cielos despejados?

Según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Gisele dejará precipitaciones generalizadas al menos hasta el domingo. Se trata de otra borrasca profunda que se está formando en el Atlántico, un fenómeno que según la portavoz adjunta de la Aemet, Delia Gutiérrez, es «relativamente normal» en los inviernos que son lluviosos.

En cuanto a las perspectivas de futuro, la portavoz ha comentado que la tendencia es que la próxima semana haya un cambio de configuración y de nuevo se afiance el anticiclón en el Atlántico y se cierre el pasillo de precipitaciones. «Estamos ya a mediados de marzo y a partir de ahora las lluvias irán siendo menos generalizadas», ha apuntado.

Durante la presente semana, eso sí, las precipitaciones serán «abundantes» en las Rías Bajas y en la parte más occidental del sistema Central, donde las lluvias serán del orden de los 10 litros por metro cuadrado de forma muy «generalizada» en toda la vertiente atlántica excepto en el Cantábrico y zonas del Mediterráneo e incluso podrían superar los 20 litros por metro cuadrado en zonas próximas al Atlántico.

Para los días 19, 20 y 21 (lunes, martes y miércoles), aunque con incertidumbre, las precipitaciones se remitirán a Galicia y extremo norte peninsular, mientras que hacia el sur, en la Meseta Norte, Sistema Ibérico y zonas de la meseta Sur e interior sudeste de la Península se mantiene muy pequeña la probabilidad de precipitaciones.