Sociedad

Cuando desheredar a un hijo se convierte en una opción

Una nueva ley en el País Vasco rebaja las condiciones para poder dejar a los hijos sin herencia

Cada vez hay más hijos que son apartados de los testamentos por sus padres
Cada vez hay más hijos que son apartados de los testamentos por sus padres - ABC
ADRIÁN MATEOS Bilbao - Actualizado: Guardado en: Sociedad

El pistoletazo de salida fue la reforma de la Ley de Derecho Civil Vasco (LDCV) impulsada por el Ejecutivo de Íñigo Urkullu en 2015. Hasta entonces, desheredar a un hijo era algo inimaginable, salvo en casos extremos. A raíz del cambio de la normativa, sin embargo, los despachos de abogados comenzaron a recibir cada vez con mayor asiduidad llamadas de personas interesadas en dejar a sus vástagos sin más legado que el apellido.

En concreto, desde que entró en vigor la nueva ley el número de testamentos ha crecido un 13% en el País Vasco, y cada vez es más frecuente que uno o varios hijos se queden sin su porción del pastel. «Hay que tener en cuenta el cambio sociológico experimentado en los últimos años –destaca Diego Granados, decano del Colegio de Notarial de la Comunidad Autónoma vasca–. La esperanza de vida y la movilidad geográfica es cada vez mayor, por lo que son frecuentes los casos en que, desgraciadamente, se pierde comunicación con los descendientes».

La pérdida de la relación entre padres e hijos los convierte en verdaderos extraños, «lo cual, aunque frecuente, es lamentable». También comienza a ser habitual que algunas personas quieran «apartar a los sucesores de un primer matrimonio en beneficio de los del segundo, con los que existe una gran diferencia de edad y comunicación». Por último, Granados hace referencia a aquellos progenitores preocupados por las adicciones de los beneficiarios, que van desde el alcoholismo hasta la ludopatía: «En estos casos suele nombrarse heredero a otro u otros hermanos encargados de su tutela o administración».

Derechos hereditarios

Javier Puig Zaluaga, responsable de la zona norte del despacho de abogados Arriaga Asociados, asegura que la gente «necesita conocer las posibilidades» que ofrece la ley: «Hemos notado un incremento de las consultas, sobre todo en cuestiones hereditarias. Unos nos llaman para dejar este tipo de procedimientos bien atados y otros para la defensa de sus derechos hereditarios vulnerados», asegura.

Para poder testar conforme a esta ley, hace falta tener la vecindad civil de alguno de los territorios del País Vasco. Es decir, que quien quiera hacerlo deberá demostrar que reside en la Comunidad Autónoma: «Se aplica a los que han declarado dos años de residencia continuada en el registro de adquisición o los que tienen una residencia continuada durante 10 años sin necesidad de declaración», sostiene Puig. Si cumple con alguna de estas condiciones, el interesado no necesita dar ningún motivo para desheredar, aunque existe una excepción: «Solo en el caso de tener un único descendiente sería necesario expresar el motivo, que debe ser uno de los taxativamente señalados en el Código Civil», alega Granados.

La nueva legislación no solo abre la posibilidad de excluir a los hijos de la herencia. También ha reducido hasta un tercio la legítima, que en el Código Civil está fijada en dos tercios. Además, establece un derecho de habitación sobre la vivienda conyugal a favor de la pareja de hecho inscrita que los descendientes deben respetar. «Es una feliz novedad –subraya Granados–, pues es muy frecuente la preocupación de los matrimonios por la amenaza de que los herederos les puedan echar del piso u obligarles a venderlo». Este privilegio se puede perder en caso de que el interesado vuelva a casarse o tenga una nueva relación sentimental.

Una Ley propia

Mediante la nueva LDCV el País Vasco ha conseguido desmarcarse de la normativa estatal, que en este ámbito es mucho más rígida. Sin embargo, en el resto de España también ha crecido el interés sobre cómo se puede excluir a los descendientes de la legítima. Un estudio de Legálitas reveló que las consultas han crecido un 18% en 2014 con respecto al año anterior, lo que demuestra, según el despacho, que los ciudadanos están «cada vez más informados de sus derechos y con más voluntad de ejercerlos».

Las condiciones para poder deslegitimar en otras regiones son pese a todo mucho más estrictas que en el caso vasco o el navarro, que posee libertad total para testar. Adela Valladares, de Legálitas, explica el caso de un hombre que llevaba más de siete años sin ver a sus hijos: «Estaba enfermo y estaba siendo cuidado por una hermana. El Tribunal Supremo declaró que podía desheredar por maltrato psicológico».

Carmen de la Torre, del Consejo General del Notariado, subraya que en España solo se permite arrebatar la legítima a los vástagos en casos «excepcionales». La mayoría de las veces, los jueces frenarán cualquier tipo de procedimiento de esta naturaleza, aunque el hecho de que un hijo «abandone a su padre o a su madre o no les preste alimento en caso de necesidad» puede ser motivo suficiente para que los tribunales los deshereden.

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