Las urgencias han rechazado a pacientes que llegaban en ambulancia
Las urgencias han rechazado a pacientes que llegaban en ambulancia - ABC

Cruz Roja denuncia «una crisis humanitaria» en las urgencias de los hospitales ingleses

Una paciente murió por fallo cardíaco tras esperar atención 35 horas en una camilla del hospital

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La sanidad pública británica, el NHS, uno de los orgullos nacionales, está haciendo agua este invierno en Inglaterra, hasta el punto de que Cruz Roja denuncia «una crisis humanitaria» en los servicios de urgencias. Los directivos del NHS consideran exagerada esa calificación, pero los datos son serios. El pasado diciembre, los hospitales ingleses rechazaron 140 veces a pacientes que llegaban en ambulancias, derivados a otros centros. Solo la semana pasada, 42 ambulancias dieron la vuelta al llegar a servicios colapsados. El objetivo de la sanidad pública es atender al 95% de quienes acuden a urgencias antes de cuatro horas, pero ahora mismo solo se logran con menos del 60%.

El caso concreto que ha alarmado a la opinión pública y a los partidos de la oposición han sido las tres muertes registradas en el hospital de Worcestershire, en el Noroeste de Inglaterra. Una mujer falleció en una camilla de ruedas por un ataque cardíaco, tras 35 horas de espera sin recibir la debida atención. Un hombre murió por un aneurisma en otra camilla en los pasillos y un tercer paciente fue hallado muerto por asfixia en un baño. Las primeras investigaciones apuntan a que se enredó el cuello con un cordón de alimentación por goteo. Los tres óbitos ocurrieron entre Fin de Año y el pasado 3 de enero y saltaron a la luz el viernes. Para completar la sensación de chapuza general, la última noche del 2016, la más ajetreada del año para las urgencias, el servicio de ambulancias de Londres se vio bloqueado por una avería informática y los telefonistas hubieron de volver al bolígrafo y el papel de antaño.

Tirados en los pasillos

Jeremy Corbyn, el líder laborista, ha reaccionado vía Twitter pidiendo la comparecencia urgente de Theresa May mañana en el Parlamento, a fin de que explique su plan para atajar el colapso. «Estamos ante una crisis sin precedentes en el NHS. La gente está tirada en camillas por los pasillos esperando a que la atiendan. El Gobierno ha fracasado gravemente a la hora de dotar de recursos al NHS». El Partido Liberal Demócrata ha pedido que se destinen fondos de emergencia para dotar a los departamentos afectados.

Para empeorar el panorama para el Gobierno, el diario conservador «Telegraph» ha destapado un correo electrónico interno de directivos del NHS, en el que se dan consejos a los responsables de los servicios para minimizar el problema ante la prensa. Incluso se aporta una pauta de respuesta tipo para todos los hospitales.

Hospitales y ambulancias comprometidos

Mike Adamson, el jefe de la Cruz Roja Británica, ha resumido así la situación en la BBC: «Nosotros estamos respondiendo ante una crisis humanitaria en los hospitales y servicios ambulancias en todo el país. Nos han llamado para ayudar al NHS y recoger a gente que está en los hospitales y llevarla a sus hogares, a fin de dejar camas libres». Los voluntarios de Cruz Roja asisten a domicilio a los pacientes desvalidos, casi todos ancianos, trayéndoles la compra, ayudándoles a asearse y tomar sus medicinas o simplemente haciéndoles compañía.

Adamson, al igual que muchos especialistas, creen que la solución pasaría por invertir más en los servicios de asistencia social, que se han visto mermados por los ahorros presupuestarios de los años de la crisis. «Hemos visto a gente enviada a sus casas desde el hospital sin ropa. Algunos sufren caídas en sus hogares y no reciben ayuda en días, porque no existen los cuidadores que necesitan, así que acaban volviendo al hospital y el ciclo comienza de nuevo».

El peor enero del NHS

El NHS ha solicitado al público que «cumpla con su parte» y acuda a los ambulatorios y médicos de familia o llame al 111 para recibir consejo médico. Pide que se reserven las urgencias para casos de riesgo vital. Keith Willet, el director de emergencia del NHS en Inglaterra, niega que haya «una crisis humanitaria», como denuncia la Cruz Roja. «La demanda en los hospitales está en su nivel más alto, pero nuestro programa de atención es también el mejor que hemos tenido».

El colapso se debe al aumento de los problemas respiratorios y cardíacos que trae el invierno, que se han incrementado en un diciembre muy seco, lo que aumentó la polución en las grandes ciudades. De fondo también, una población cada vez más envejecida y el aumento de la población, con una llegada masiva de inmigrantes. El Real Colegio de Medicina de Urgencias teme «el peor enero que recuerde el NHS». Coinciden con la Cruz Roja en su diagnóstico: parte del problema radica en que se deriva a los hospitales la atención de los ancianos, en vez de asistirlos mediante servicios sociales domiciliarios o de proximidad.