Descubre cómo funciona PainAPPle, la aplicación que mide el dolor de los más pequeños - VÍDEO: DAVID DEL RÍO

Contra el dolor, mejor luchar jugando

El Hospital Niño Jesús de Madrid ha desarrollado una apliación, llamada PainAPPle, con la que los niños pueden indicar cómo se encuentran mientras se divierten interactuando con la tablet

MadridActualizado:

En los pasillos del área de traumatología del Hospital Niño Jesús de Madrid, además de infinidad de juguetes para amenizar la estancia de los niños enfermos, la enfermera Elena Aguado sujeta la tablet con la que Joel –nueve años y cuatro días ingresado por dolor abdominal– y Aryadna –dos añitos y que padece una infección renal– van a medir su nivel de dolor jugando por primera vez.

Sentir dolor es inevitable. Sin embargo, dicen que el sufrimiento es algo opcional. Enarbolando por bandera dicha afirmación, la Fundación para la Investigación Biomédica del centro ha desarrollado PainAPPle: una aplicación pensada para medir el nivel de dolor que sufren los niños, sobre todo aquellos que todavía no hablan o tienen dificultades para expresarse.

Además de una interfaz gráfica muy atractiva y de que emite distintos sonidos, lo que hace diferente a esta aplicación es que los niños pueden indicar su nivel de dolor como si estuvieran jugando, eligiendo entre las distintas opciones que aparecen en pantalla. Al terminar la valoración, y a modo de premio, a los pequeños se les brinda la oportunidad de jugar con un conejito –que tiene que explotar bolitas de colores–, o de crear su propio avatar para la aplicación, que queda registrado para que la siguiente vez el propio niño pueda elegir su perfil cuando la enfermera haga la ronda de valoración.

Una vez en la habitación, Aguado explica a Joel el funcionamiento de PainAPPle. Como buen nativo digital, el niño se maneja a la perfección y va respondiendo las distintas preguntas que aparecen en la pantalla de la tablet. Cuando termina, elige una gorra y un medallón de oro para adornar su avatar. «Pareces un Lating King», espeta el fotógrafo. Joel sonríe, ya siente mucho menos dolor que cuando ingresó en el hospital. En breve le darán el alta, aunque la enfermera bromea con él y le dice que «puedes quedarte todo el tiempo que quieras».

Elena Aguado indica a Joel cómo iniciar la aplicación
Elena Aguado indica a Joel cómo iniciar la aplicación

Con Aryadna resulta más «complicado» utilizar PainAPPle. Pepa Pig en mano y después de haber construido una enorme torre de cubitos decorados con animales, se sienta en las rodillas de su padre, José Luis. Al principio, observa ojiplática cómo la enfermera les explica el funcionamiento de la aplicación. Aunque recela en un primer momento, al escuchar el sonido y ver las imágenes que van apareciendo, la pequeña reacciona asombrada y comienza a interactuar con la tablet. Al finalizar, entre ella y su papá eligen el juego para crear su avatar: con todos ustedes la princesa Aryadna.

Aunque Joel y Aryadna hayan probado la aplicación para enseñar cómo funciona, esta está ideada sobre todo para el tratamiento postoperatorio, que ellos –por fortuna– no están recibiendo. Además de preguntar cómo se encuentran los niños cada día, el resto de escalas están relacionadas con los posibles efectos indeseables del tratamiento analgésico: nauseas y vómitos, sedación, depresión respiratoria, retención urinaria y reacciones alérgicas.

Conseguir el tratamiento idóneo

En el caso de los niños menores de 3 años, como se necesita la colaboración de los papás para que la valoración sea correcta, la eficacia de esta aplicación es menor. «Desde los 4 hasta los 10 años los niños reaccionan a la perfección, ya que utilizamos una escala facial con caritas con las que pueden expresar cómo se encuentran. También nos resulta muy útil con niños con discapacidad que en algunos casos tienen dificultad para expresarse verbalmente y con las imágenes les es más fácil decirnos qué tal están», reconoce Aguado. Explica que los más mayores «no necesitan la aplicación» y que con los pacientes crónicos o con dolencias que necesitan de un tratamiento más continuado también está disponible una escala visual analógica, con la que el nivel de dolor se valora del 0 al 10.

Interfaz de PainAPPle
Interfaz de PainAPPle

PainAPPle acaba de entrar en funcionamiento y todavía es pronto para valorar sus resultados, aunque tanto los padres como las enfermeras tienen una opinión positiva sobre ella. Una aplicación que según explica el doctor Ernesto Martínez García, responsable del proyecto y del Servicio de Anestesia y Reanimación del hospital, surgió «del conocimiento previo que teníamos como anestesiólogos sobre la dificultad para valorar el dolor». La información que aportan los niños queda recogida en una base de datos que facilita el trabajo diario de los médicos y les indica si es necesario cambiar el tratamiento.

El doctor Martínez explica las claves de este proyecto: «Hemos integrado en una aplicación informática las escalas existentes para valorar y medir el dolor y los efectos secundarios del tratamiento en pacientes pediátricos. De esta manera el niño se identifica más con ella y la valoración es más real. El juego que tiene al final puede servir de refuerzo positivo en manejo analgésico de su propio dolor».

En definitiva, PainAPPle es una aplicación que permite a los niños expresar su dolor y a los médicos encontrar el tratamiento adecuado para ellos con mayor facilidad. Un avance tecnológico que, unido al cariño que los niños reciben de todos los profesionales sanitarios, hará que la estancia en el hospital de los pequeños sea algo menos desagradable y que puedan vencer al dolor sin dejar de jugar ni perder la sonrisa.